Desde la Ley Peñasco hubo una decena de asaltos a periodistas

En 2012 se aprobaron dos normas en miras a la protección de periodistas. Una de ellas era el seguro de vida para los trabajadores, medida que aún no se implementa.
lunes, 18 de marzo de 2019 · 00:00

Leny Chuquimia /  La Paz

  Al menos una decena  de accidentes y asaltos a periodistas en cumplimiento de  su labor fueron registrados desde el 2012, año en que la muerte de los hermanos Peñasco impulsó el Decreto Supremo 1151 de Transporte Nocturno y la Ley 315 de Seguro de Vida para todos los trabajadores de la prensa boliviana. A la fecha ninguna de las normas  se ha implementado cabalmente.

        La madrugada del 2 de marzo, en Santa Cruz, el periodista José María Aré fue sorprendido por un delincuente cuando se dirigía a su trabajo. El asaltante le quitó la  vida con dos disparos.

“Se están incumpliendo las leyes que teóricamente protegen a los periodistas”, manifestó el investigador, Edgar Ramos.

El secretario ejecutivo de la Federación de Trabajadores de la Prensa de La Paz, Edgardo Vásquez, señala que mientras la ley no sea puesta en vigencia el sector continuará en la orfandad. “Hay compañeros que han sufrido graves hechos y  el seguro social solo atiende la parte  médica. El daño  material   no responde ni siquiera la parte patronal”.

La exdirigente  de la Federación de Trabajadores de la Prensa de El Alto, Fabiola Furuya -en cuya gestión se impulsó ambas normas- señaló que lamentablemente hasta ahora no se conformó el consejo directivo que  deba ejecutar el seguro de vida. “El principal problema es que la confederación nacional  no tiene personería jurídica y es la que debe  presidir ese consejo”.

 Los Peñasco y el Decreto 1151

 La madrugada del 25 de febrero de 2012, los hermanos Verónica y Víctor   Peñasco Layme salieron de su domicilio para ir a sus fuentes laborales en las  radios San Gabriel y Pachakamasa, respectivamente.  Abordaron un minibús en el que  fueron  estrangulados. Los asesinos abandonaron sus cuerpos  a un costado de la vía. El hecho conmocionó al gremio que salió a las calles pidiendo  medidas de protección.

“Hasta ese momento no teníamos una norma que garantice nuestro traslado en horas de la noche o la madrugada para ir a nuestros trabajos o salir a una cobertura ”, manifestó Furuya.

   El  29 de febrero, el gobierno de Evo Morales  aprobó el Decreto Supremo  1151 que obliga a los medios de comunicación  a garantizar el transporte de sus  trabajadores, desde  su fuente laboral hasta  su domicilio y viceversa. La disposición era para el  horario nocturno, de 22:00 a 7:00.

 Desde el asesinato  de los hermanos Peñasco la prensa registró al menos seis atracos a periodistas que iban de una cobertura a sus domicilios dentro del horario establecido. El último  caso fue el del periodista José María Aré. A estos se suman varios que no son denunciados debido a la informalidad de  sus contratos o porque son independientes.

“En El Alto tenemos muy pocos medios establecidos como tal. Hay varios que tienen  gente con contratos de tres meses y ahí no cumplen con el transporte nocturno”, dijo Furuya.

 Vásquez señaló que  en  inspecciones, realizadas junto al Ministerio de Trabajo, corroboraron que en La Paz gran parte de las empresas  cumplen con el transporte nocturno. Dijo que son  las radios las que más  vulneran éste y otros  derechos.

“En algunos casos no cumplen la norma o les dan  una especie de bono, algo que no es correcto, sí o sí debe haber  transporte nocturno. También  pasa que en varios medios  los compañeros temen  formar un sindicato o presentar denuncias por miedo a ser despedidos”, manifestó.

Verónica  era una destacada periodista de radio San Gabriel.

 La ley del seguro de vida

 Meses  después de la muerte de los hermanos Peñasco, el periodista Eugenio Aduviri fue asesinado por  cogoteros cuando regresaba a su casa en El Alto.  Dejó una hija en la orfandad.

Los periodistas exigieron que se apruebe la ley del seguro de vida , si bien no repararía la pérdida, daría seguridad a los deudos.

El 10 de diciembre de 2012 el Gobierno promulgó la Ley 315 de seguro privado de vida e invalidez permanente por accidentes, enfermedades en general u otras causas, para las trabajadoras y los trabajadores de la prensa de Bolivia hermanos Peñasco Layme.  La norma establecía  la creación de un fondo para la compra de seguros  para el sector.

La disposición establece una  indemnización  mediante un pago único. El financiamiento será puesto por las patronales que al igual que las productoras independientes  deben aportar un porcentaje de las ganancias generadas por publicidad.

 Todo debería estar administrado por un consejo directivo conformado por representantes de los ministerios de Comunicación y Trabajo, y de la confederación nacional de la prensa y de las federaciones departamentales. Sin embargo, hasta la fecha este consejo no funciona.

“No hay capacidad de la dirigencia nacional para llevar a delante este paso en beneficio del sector”, dijo  Vásquez.

Después de  los Peñasco

  •   2012 En mayo el periodista Eugenio Aduviri fue  asesinado por estrangulamiento y un golpe en la cabeza. Su cuerpo fue abandonado en medio de la autopista La Paz El Alto.
  • 2012 En octubre  el radialista  Fernando Vidal fue rociado con gasolina durante la transmisión de un programa en Yacuiba. Unos encapuchados ingresaron a la radio y echaron gasolina sobre él y el equipo.
  • 2014 La madrugada del 19 de  enero  el periodista Cristian  Mariscal desapareció en Tarija. A la fecha se tiene varias versiones sobre lo que le ocurrió, desde temas pasionales a represalias por una investigación que realizaba.
  •  2014  El periodista de Página Siete, Luis Escobar  fue asaltado mientras iba de una cobertura a su domicilio.
  • 2015 En octubre dos periodistas de dos medios televisivos sufrieron un accidente de tránsito mientras se dirigían a Pisiga a una cobertura. Ambos viajaban en  uno de los  vehículos de aduanas.
  • 2016 El periodista Cristian Sailer fue interceptado por unos delincuentes mientras se dirigía a su domicilio en Ciudad Satélite luego de realizar una cobertura periodística. La brutal golpiza le causó un  coma.
  • 2016 Un camarógrafo recibió una pedrada en la cabeza mientras cubría la  quema y asaltó a la Alcaldía de El Alto. Otros cuatro periodistas tuvieron que huir debido a la agresividad de los movilizados.
  • 2017 La periodista Viviana Choque falleció en un accidente de tránsito mientras retornaba de  Cochabamaba donde realizó una cobertura. Su compañero estaba muy grave. 
  •   2018 En septiembre un periodista de un medio tarijeño fue asaltado a las 2:00 mientras salía de su fuente laboral. Dos jóvenes lo acorralaron y fue gracias a otro compañero que pasaba por el lugar junto a un supervisor que salvó la vida.
  • 2019 En enero pasado el periodista Juan José Toro fue asaltado en la ciudad de Potosí cuando se dirigía a la radio en la que trabaja. Le robaron 600 bolivianos y perdió dos dientes.

Análisis

Edgar ramos AndradeInvestigador 

Asesinados por desprotección estatal

La madrugada del sábado 2 de marzo de 2019, a las  5:30, el periodista José María Pepe Aré Virwetz de 32 años salió de su casa, en el barrio San Luis (segundo anillo de Santa Cruz de la Sierra) junto con su novia para ir a trabajar en la FM 101.5 Radio Fama, donde conducía el programa Sinergia dedicado al liderazgo, independencia financiera, y marketing. Fue asesinado por dos disparos -uno en la cara- cuando un asaltante le despojó de su teléfono móvil y su billetera. El radialista asesinado era sobrino de Tuffí Aré Vásquez, periodista de El Deber.

El asaltante, Hernando Gary Ilaluque Coronado (20 años) fue detectado por personas que estaban cerca, aprehendido y entregado a la Policía. Se encontró en su poder el teléfono de la víctima y el bolso de su pareja. Las cámaras de seguridad del lugar muestran las circunstancias del hecho.

Previa confesión del delito, en la audiencia judicial -realizada el domingo 3 de marzo- el asaltante fue sentenciado a 30 años de prisión tras someterse a un proceso abreviado. Aceptó haber disparado contra la víctima con un arma que compró en el mercado La Ramada por 500 bolivianos (70 dólares).

 Este hecho, de apariencia  delictiva, muestra el delicado conflicto de inseguridad de la ciudadanía. Solo en enero y febrero recientes, en Bolivia ocurrieron 19 feminicidios, o sea un asesinato  cada dos días (6  en La Paz, 5 en Santa Cruz).

El asesinato  de Aré causó conmoción en todo el país.

Las cámaras de video instaladas en las ciudades y la rápida acción policial-judicial, demuestran que Bolivia es un Estado reactivo en cuanto a crímenes, pero no preventivo.

 En la ciudad de El Alto, el 25 de febrero de 2012, los periodistas Verónica Peñasco Layme y su hermano Víctor Hugo fueron asesinados cuando salían de su casa  a las 4:30 para ir a trabajar como locutores de noticias en las radios San Gabriel y Pachaqamasa. Ambos periodistas abordaron un minibús que parecía de transporte público,  fueron ahorcados por los antisociales que ocupaban el carro.

Luego de cuatro años de juicio y presiones -de la prensa y de Reporteros Sin Fronteras RSF- cinco personas fueron sentenciadas por el hecho que fue tomado judicialmente como delictivo. Aunque hasta ahora no se explicaron las motivaciones de fondo para ese doble asesinato de periodistas.

 A raíz del asesinato de los periodistas Peñasco, el 29 de febrero de 2012 el gobierno puso en vigencia el Decreto Supremo N° 1151, cuya parte dispositiva señala: “Garantizar el transporte nocturno a las trabajadoras y a los trabajadores de todos los medios de comunicación, disponiendo para el efecto que los propietarios, administradores y responsables de los medios de comunicación garanticen el transporte nocturno  desde las 22:00 a 7:00, en los viajes de ida y vuelta, y de puerta a puerta. El horario laboral nocturno se computa desde el momento en que las trabajadoras y los trabajadores de todos los medios de comunicación salen de sus domicilios con destino a su fuente laboral y de retorno a éste”.

Nueve meses después, el 10 de diciembre de 2012, el Gobierno puso en vigencia la Ley 315  de “Seguro privado de vida e invalidez permanente por accidentes, enfermedades en general u otras causas, para las trabajadoras y los trabajadores de la prensa de Bolivia hermanos Peñasco Layme”.

Al momento de ser asesinado, el periodista  Aré  caminaba de madrugada por la calle. Se presume que se incumplía el Decreto Supremo 1151. Y la Ley  315, de seguro privado de vida para periodistas no se aplica por diferencias de criterio, entre la dirigencia gremial de los periodistas, el gobierno de Evo Morales, y la dirigencia gremial de los empresarios de medios de comunicación privados.

 ¿Conclusiones?

a) Tiene razón Félix Enrique Oros, abogado de la familia Aré, que  escribió en redes sociales: “30 años de  presidio sin derecho a indulto por el delito de asesinato para Hernando Ilaluque Coronado que le quitó la vida a José María Aré Virwetz. La ‘vida’ por un celular y una cartera; realmente vivimos un desgobierno total, no hay seguridad de nada”.

b) Se incumplen leyes y decretos que (teóricamente) protegen a los periodistas.

c) La dirigencia de los periodistas, en general pero especialmente la Confederación de Trabajadores de la Prensa de Bolivia  se arrodilló ante el gobierno, por prorroguismo; y se lo dijimos, personalmente y en público, al “dirigente” Héctor Aguilar, en Fides TV el 27 de abril de 2018. Pero el servilismo por sedes sindicales y avales para su ilegal e ilegítima prórroga, tienen por ahora más valor. Entretanto, es posible que tengamos más muertes que podríamos evitar.

Periodistas indefensos también ante la enfermedad

René Fernández,  el periodista de los vecinos.

El Artículo 2   de la Ley  315 Hermanos Peñasco señala que  la ley es para  la protección de las trabajadoras y los trabajadores de la prensa de Bolivia, sin distinción y sin ninguna forma de discriminación. El seguro de vida no sólo cubre accidentes  sino la  invalidez permanente por enfermedades en general.  Sin embargo, varios periodistas mueren en el abandono y muchas veces sin atención.

El 15 de abril de 2017, solo y en la pobreza, falleció el periodista Alejandro Gutiérrez. Aquejado por un cáncer de vesícula, quedó en la miseria sin un  seguro ni colaboración alguna que retribuya los  años de servicio al oficio. Su entierro fue hecho en base a las cooperaciones de sus colegas.

El 28 de enero de este año el periodista René Fernández  falleció  en una sala del Hospital de Clínicas luego de que le diagnosticaran un cáncer terminal. Conocido como el periodista de los vecinos, Fernández trabajaba de forma independiente en una radio emisora. No contaba con un seguro  ni beneficios sociales ni un seguro para dejar a su familia.

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