Envían a prisión a sacerdote acusado de toques impúdicos

Las víctimas tienen entre 14 y 16 años. El abuso sexual ocurrió durante el acto de confesión, según la investigación de la Fiscalía.
martes, 26 de marzo de 2019 · 00:03

Página Siete/ La Paz

  Un sacerdote del municipio de Puna en Potosí fue enviado a la cárcel de Cantumarca, con detención preventiva, acusado por la presunta comisión del delito de abuso deshonesto contra estudiantes, de entre 14 y 16 años de edad, pertenecientes a una unidad educativa.

El párroco fue aprehendido el pasado 21 de marzo. La fiscal departamental, Roxana Choque, dio a conocer que este abuso sexual ocurrió durante el acto religioso de confesión.

Los padres de familia denunciaron el hecho al fiscal de la provincia José María Linares, quien inmediatamente asumió acciones pertinentes al caso.

Ayer, el obispo de la Diócesis de Potosí, monseñor Ricardo Centellas,  informó que el sacerdote fue suspendido y que se le inició un proceso canónico.

  Asimismo, adelantó que  en los próximos días la Conferencia Episcopal tiene previsto armar un consejo nacional interdisciplinar para que toda persona que sea víctima de cualquier tipo de abuso sexual pueda acudir a esta instancia y  que  este consejo elaborará un código de conducta.

De acuerdo a una investigación realizada anteriormente por este medio,    en Bolivia salieron a la luz ocho casos de pederastia que implican a sacerdotes desde hace 11 años. 

En 2007 el entonces arzobispo de Cochabamba, Tito Solari, denunció al sacerdote uruguayo Juan José Santana Trinidad, de cometer “abusos deshonestos” en un internado  de Tapacarí.

En octubre de 2007, el sacerdote boliviano Eduardo Revich fue acusado por abuso deshonesto y violación de al menos 12  menores de entre 11 y 17 años en un internado en el municipio chuquisaqueño de Icla.

En 2009, el sacerdote José Mamani  Ochoa fue acusado de abuso deshonesto de al menos 17 menores en  el centro  San Benito en Cochabamba.

En abril de 2010, la Fiscalía de Kane, Illinois (EEUU), acusó al sacerdote  boliviano Alejandro Flores de abusar sexualmente de un niño y de acosar a su hermano, cinco años antes.

En mayo de 2018, se denunció a un párroco de Villa Primero de Mayo en Santa Cruz por abuso sexual contra un monaguillo, un niño de 11 años.

Ese mismo año se reveló que en   los  años 90 dos sacerdotes españoles condenados por abuso fueron destinados a Bolivia.

En febrero de este año, un exreligioso acusó a un  jesuita español de haber abusado sexualmente de niños en un internado del oriente boliviano durante la década del 2000.

La Iglesia Católica ha reiterado en varias oportunidades que no permitirá el encubrimiento de estos actos.