Padre José Fuentes: “La Iglesia Católica no acepta a ningún sacerdote casado”

El vocero de la CEB dice que legalmente se podría demandar a la ICAB por uso indebido de símbolos. “Pero preferimos informar y llamar a la conciencia”.
domingo, 03 de marzo de 2019 · 03:04

Liliana Carrillo V. / La Paz

La Iglesia Católica no reconoce a los sacerdotes casados de la Iglesia Católica Apostólica Brasileña y advierte que los sacramentos que ellos realizan no tienen validez. El vocero de  Conferencia Episcopal Boliviana (CEB), padre José Fuentes,  pide a los fieles “que no se dejen engañar por curas no autorizados que ofrecen tarjetas”. 

 “Este es un grupo que se ha juntado con un fin económico, que engaña a la gente y crea una enorme confusión”, sostiene el padre Fuentes. Y así sigue la conversación con el Secretario General Adjunto de la Conferencia Episcopal Boliviana. 

¿Cuál es la posición de la Iglesia Católica Apostólica y Romana respecto a esta Iglesia Católica Apostólica Brasileña?

En Bolivia hay diferentes iglesias como en el mundo entero; tenemos por ejemplo la Iglesia ortodoxa, la  anglicana, la  luterana. Tenemos grupos evangélicos que han surgido también de la Iglesia protestante y con todos ellos, la Iglesia  Católica mantiene relaciones de ecumenismo. Hay pluralismo religioso, pero este grupo (ICAB) tiene otras características: son sacerdotes que han salido de la Iglesia Católica; es decir que los obispos o el mismo Papa, les han prohibido  celebrar los sacramentos  por múltiples razones  que tienen que ver con un mal ejercicio de su ministerio sacerdotal.

No es que se les ha expulsado de la Iglesia sino que han vuelto a ser laicos; por lo tanto no pueden ejercer el ministerio que se les confió un día y, sin embargo, ellos lo siguen ejerciendo en desobediencia a los obispos. ¿Cómo le podemos llamar a eso? Ellos usan los mismos ornamentos que  los obispos (las insignias, la mitra, el báculo), hacen los mismos rituales, pero sin estar autorizados. Es un engaño al pueblo.

La ICAB da cuenta de 67 sacerdotes en Bolivia, ¿tantos dejarían la Iglesia Católica?

Las razones de la dimisión de un sacerdote son muchas y particulares para cada caso. Lo cierto es que ellos han perdido los derechos que tenían como clérigos y pasan a ser laicos. Ese es un mecanismo que tiene la Iglesia de mucha compasión para que los sacerdotes que no cumplieron la promesa que hicieron en su ordenación puedan regularizarse. Lo que no pueden es seguir oficiando  sacramentos católicos  porque han pasado a otra situación. 

Es, por ejemplo, como si un exministro de  Educación se negara a dejar el cargo y siguiera nombrando directores y profesores habiendo sido destituido. ¿Qué valor tendrían las calificaciones que den esos maestros? Ninguno.

Esos sacerdotes son  inválidos, por tanto, los sacramentos que hacen no tienen validez. Está clarísimo que los certificados que ellos extienden no sirven, ni para inscripción a un colegio católico ni para la primera comunión ni para nada. La Iglesia Católica no los reconoce.

Padre, si es tan flagrante el engaño, ¿por qué la Iglesia Católica no hace nada legal al respecto?

Es que legalmente sólo podría  haber indicio de delito en el uso de nuestros ornamentos, de nuestros símbolos, de nuestros ritos. Pero el estilo de la Iglesia Católica es siempre informar, dialogar, no es la demanda. Al final son personas que han estado dentro de la Iglesia, hermanos nuestros en el ministerio, muchos, seminaristas, otros. Las verdaderas penas son canónicas, es decir internas a la Iglesia, y se quedan a un nivel de conciencia. No tenemos una fuerza policial, sólo podemos dialogar e informar a la gente.

Los sacerdotes de la ICAB dicen que lo único que los diferencia de la Iglesia Católica es que son casados. El año pasado en una entrevista con Página Siete un obispo admitía que hay como 50 sacerdotes católicos en ejercicio que tienen esposa. ¿No hay contradicción en rechazar a unos y tolerar a los otros?

La Iglesia Católica no acepta a ningún sacerdote casado, a ninguno. Los sacerdotes católicos elegimos libremente el celibato como la vida que vivió Jesús. 

Si hay sacerdotes de la Iglesia Católica en ejercicio con hijos, no me consta. Y si los hubiera, el obispo debe invitarles a abandonar el estado clerical, porque no podemos engañar al pueblo.

Tanto los miembros de este grupo –la palabra Iglesia les viene grande– como los sacerdotes que estuvieran en esas situaciones deben dejar el sacerdocio. Y esto es por justicia con la mujer y con los hijos porque ellos no pueden ser padres y esposos clandestinos. Eso no tiene ningún sentido y no va con la función de sacerdotes. 

Ellos  argumentan que si han sido ordenados, nunca dejan de ser sacerdotes. ¿Es así?

Un sacerdote ordenado nunca deja de serlo, pero si ha sido dimitido deja de ejercer su sacerdocio porque se lo pide el Papa o el obispo, que es el que ordena sacerdotes. Si el que le dio el ministerio le prohíbe ejercerlo, o el Papa,  es porque no cumplió su ministerio de forma correcta. Estas son las reglas de juego de la Iglesia, las que ellos conocen muy bien. 

Hay que prevenir a la población  de que entre ellos también hay quien ni siquiera es sacerdote porque no terminó el seminario, salió o fue expulsado, las razones que fueran. Ahora han sido ordenados por un obispo inválido. Vamos a ver: ¿quién nombra a los obispos en la Iglesia? El Papa; ¿quién ha nombrado obispo a Richard Lipacho? No lo ha nombrado el Papa, luego no es un obispo católico y sus ordenaciones también son inválidas.Esos curas se han hecho visibles también por sus atavíos y por celebrar sacramentos a domicilio.

Los sacerdotes católicos hacemos celebraciones litúrgicas a domicilio: la bendición de una casa o de la familia, pero no hacemos eucaristías en las casas, sino en lugares preparados;  tampoco ofrecemos tarjetas ofertando servicios. Los obispos y sacerdotes buscamos  la sencillez y ellos visten con suntuosidad; sin embargo Jesús,  el hijo de Jesús y de María, es el dios de la sencillez.

La aparición de esta Iglesia, como la de sectas evangélicas, ¿no es un llamado de atención para  que la Iglesia se conecte más con sus fieles o de adecúe a  estos nuevos tiempos?

La liturgia católica, como todos los ritos,  es la que se ha celebrado durante 21 siglos en la   Iglesia Católica Apostólica y Romana, que es la  que Jesucristo fundó. Como sacerdotes siempre debemos cuidar la conexión con la gente, pero también hay que distinguir que poner música de batería a una misa no es estar más cerca de Dios. 

El papa Francisco está incluyendo  reformas a  la Iglesia, ¿será que alguna vez  aceptan sacerdotes casados? ¿Y mujeres sacerdotisas?

Podría ser, porque en la historia de la Iglesia ya hubo sacerdotes casados  como también célibes; puede llegar un momento en el que convivan las dos formas de sacerdocio ministerial, pero no será así como este grupo quiere. Ellos prometieron celibato pero no lo pudieron cumplir; no es cuestión de denigrarlos, todos somos conscientes de las debilidades del ser humano. Si alguna vez hay sacerdotes casados, además de célibes, será porque personas que llevan una vida de fe sean elegidas, pero ese es otro camino.

En cuanto a sacerdotisas, al Espíritu Santo no hay porque ponerle límites, quien sabe por dónde va el futuro. La Iglesia escucha también toda la justa reivindicación de la mujer. Pero   no porque uno piense que hay que ordenar mujeres puede empezar a  hacerlo. Somos todos la Iglesia caminando con nuestro pastor, el Papa. Introduciremos  reformas cuando el Espíritu Santo lo considere oportuno. 

¿Qué cree que deben saber los fieles sobre la ICAB?

Deben tener cuidado de no acudir a estos sacerdotes de la tarjeta, lo mismo si ofrecen sus servicios funerarias o incluyen en ellos una sala de fiestas. Cuidadito con la comodidad. Los sacerdotes católicos estamos al servicio del pueblo para orar a los difuntos, celebrar un matrimonio, un  bautismo, pero  exigimos una preparación. No nos dejemos llevar por la comodidad, sino por la autenticidad;  verdaderos encuentros con el Señor es lo que buscamos.

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