Sin control ni ley, comerciantes son dueños de aceras en El Alto

El concejal alteño Javier Tarqui asegura que el municipio no cuenta con una norma para controlar y prohibir el uso de las veredas por parte de negocios y gremiales.
sábado, 30 de marzo de 2019 · 03:04

Wara Artega  / El Alto

La acera de la calle 1   de  la Ceja  de la ciudad de El Alto se  parece  más a un   juego de obstáculos que a un paso para los peatones. La escena se repite en casi todas las calles aledañas a este sector,  donde niños, adultos y personas de la tercera edad  prefieren sortear los autos de  las  avenidas antes que los letreros y  puestos de venta que se acomodan en los pasos peatonales. 

  La avenida Franco Valle se encuentra  repleta  de tiendas de comida que sacan parrillas, ollas, garrafas y letreros  en  más de la mitad de la acera. De algunos de los negocios, varios de sus   ayudantes se instalan en mitad de la calle para ofrecer  caldo de cardán, y  sajta de pollo,  entre otros platillos.

 ¿Por qué nadie controla el uso de las aceras? El concejal Javier Tarqui dice  que el municipio no cuenta con una norma para controlar y prohibir el uso de las aceras por parte  de negocios.

 “Todos los días hay vulneración de derechos por parte de quienes pasan del espacio privado al público. Es un avasallamiento. Como Gobierno Municipal no tenemos una ley de la calzada. No tenemos una normativa  para asumir acciones”, sostiene Tarqui.

 Según el concejal, El Alto tiene la Ley  482 que establece que el municipio tiene   espacios de dominio público. “Y las  aceras tienen esa característica”, dice e  indica que se requiere una norma específica.

 Además de  los letreros  o muestras de  las  galerías comerciales que copan las aceras,  los gremiales también se adueñan de estos espacios. Venden  ropa, fruta, pan y  queso, entre otros productos.

 “En una vía, calle o acera, si una persona quiere asentarse tiene que tener la autorización de la Alcaldía. En El Alto tenemos 325 asociaciones que  tienen   una ordenanza  municipal  que les permite el asentamiento en una acera o calle. Si se encuentra a  una persona  que se asienta y no tiene legalidad, es levantada del lugar”, explica Tarqui. Detalla  que en la gestión de la alcaldesa Chapetón sólo se aceptó a siete nuevas asociaciones  que, además de concluir su trámite administrativo,  están ubicadas en la  periferia  de la ciudad .

 Según el director  de Ferias y Mercados, Luis Terceros, el control a los locales o tiendas es una tarea de  la Dirección de Recaudaciones. Dice que está  prohibido que las tiendas ocupen las aceras  más allá de los 60 centímetros.

En la avenida Franco Valle, hay un restaurante que ocupa la mitad de la acera. En la calle 2 de la Ceja, los negocios dejan un estrecho  pasillo a los transeúntes, que se estancan si alguien se detiene a comprar algo.

Terceros dice que  con el plan Ceja Amigable  se buscará solucionar este tema. Añade que el año pasado se realizaron 120 operativos. “Este año ponemos el plan en marcha”, adelanta.

Tarqui  dice que  la Intendencia hace  operativos todos los días  en bares, cantinas y   puestos de ventas, pero  falta personal. “Tiene 300 personas y no alcanza”, lamenta.

Terceros acota que cuando realizan los operativos, los vecinos salen a defender  a quienes copan las aceras. “Son los dueños de las galerías  y los que alquilan las tiendas”, dice. Y es que parece que las aceras de  la Ceja tienen dueños.

 

 

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