Familia de Jonathan: nos duele su muerte y queremos justicia

Cercanos al joven están indignados por la sentencia dictada contra el policía. Dicen que se apelará la determinación porque “el crimen no puede quedar impune”.
viernes, 08 de marzo de 2019 · 00:04

María Carballo  / La Paz

Jonathan Quispe Vila de 20 años perdió la vida   el 24 de mayo del año  2018, cuando   participaba de una protesta estudiantil para demandar mayor presupuesto para  la Universidad Pública de El Alto (UPEA), donde cursaba  el primer año de la  carrera de Comunicación Social. En una represión de efectivos policiales a  la manifestación,  el universitario fue víctima del disparo de  una canica de vidrio que terminó con su vida.
 
La  familia de Jonathan aún sufre por   su  partida.   “Su muerte me dejó un vacío como padre,  toda  mi familia siente lo mismo. Ya se cumplirá  un año y hasta ahora nos duele su muerte. Queremos una verdadera justicia para el asesino de mi hijo”,  aseguró  a Página Siete, Rosendo Quispe, padre del joven.  

 
Una semana después de la tragedia, el Gobierno presentó al subteniente Cristian Casanova como el presunto responsable de la muerte del estudiante. El miércoles  se conoció que el uniformado recibió la sentencia mínima después de someterse a un juicio abreviado y aceptar su culpabilidad.

 “Es una sentencia muy injusta, debería merecer los 30 años de cárcel por asesinar a mi hijo”,  dijo   el papá de Jonathan. Recordó a su retoño como    un niño travieso y un joven a quien le gustaba “hablar con una voz gruesa”.

 “Yo le decía: ‘tanto te gusta hablar, por qué no estudias para periodista’. Él era muy diferente de mis otros hijos, él era el líder de sus hermanos y  de la familia. Siempre  nos animaba para que juguemos en la cancha”. Era mi alegría”, comentó.

Jonathan era el segundo de cuatro hijos y el mayor de dos hermanas mujeres, una de 18 años y otra de 12.

La hermana mayor de edad, quien prefirió no identificarse, contó que su familia aún llora la muerte de Jonathan en cada fecha especial o simplemente los fines de semana, porque en esos días, el universitario siempre salía  a jugar fútbol con sus primos.

“Pasamos muy mal la Navidad y el Año Nuevo del año pasado.  Lloramos mucho porque mi hermano ya no está. A veces sueño con que llega a la casa y nada ha pasado.  Es muy triste”, contó conmovida.

La joven  aseguró que “el recuerdo de Jonathan está tan vivo que aún preparan su lugar en la mesa para comer porque olvidan que ya no está”.

“A veces nos dan ganas de ir a su cuarto a dejarle un plato de comida, pero nos damos cuenta de  que ya no está y nos duele. Es un dolor que no se va”, contó.

Recordó  a su hermano como un “gran soñador” que quería llegar a ser periodista deportivo como Asbel Valenzuela, ya que  Jonathan  gustaba del fútbol. 

“También  era muy fanático del rock. Su grupo favorito era Panda. Sabía tocar la guitarra y otros instrumentos, quería ser músico también”, relató.

Juana Quispe, tía de Jonathan,  dijo que su sobrino era como un hijo,   incluso en una ocasión cuando   era un niño y su familia  enfrentaba una crisis económica, ella quería cuidarlo.   

 “Era un muchacho muy chistoso, siempre hacía reír, hablaba tan fuerte que a veces había que pedirle que se calle, pero él tenía mucha energía”,  indicó. 

El último día 

La hermana de Jonathan  relató  que el día de la protesta, su hermano salió apurado de su casa para participar de la marcha de la UPEA.

“Creo que lo que pasó fue por su culpa, porque a él le gustaba eso, le gustaba estar adelante en las marchas y gritar fuerte, quizá por eso le llegó el disparo”, dijo.

Lo último que pidió Jonathan a su madre antes de salir fue que “cocinara algo rico” porque iba a llegar cansado de la protesta.

“Pero más tarde una persona extraña nos llamó del número de mi hermano y nos dio la noticia. Mi mamá se desmayó. Fue muy doloroso”, señaló.

 El rector de la UPEA, Freddy Medrano, anunció que luego de reunirse con la familia, decidieron que se apelará la sentencia contra el subteniente. Los estudiantes de esta universidad marcharon ayer pidiendo  30 años de cárcel para el acusado.   

 

Policía deja solo otra vez a Casanova

El comandante general de Policía Boliviana, Rómulo Delgado, dejó en manos del Tribunal Disciplinario  la situación del subteniente Cristian Casanova, quien  fue sentenciado a cinco  años de cárcel por la muerte Jonathan Quispe.

En junio de 2018, el comandante departamental de la Policía, Joaquín Rivera, dijo que Casanova actuó de forma autónoma y también remitió el caso al Tribunal.

El padre de Jonathan, Rosendo Quispe, confirmó que junto a su familia se reunieron con los abogados de la UPEA para analizar el apelar la decisión de la justicia. “No nos han notificado para la sentencia, pensamos que era una audiencia más. La justicia se burló de nosotros,  apelaremos  hasta    que haya justicia”, manifestó. 
 

 

 

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