Obligadas a dejar a sus hijos, 2 mamás con cáncer claman ayuda

Las dos mujeres padecen cáncer de cuello uterino. Ambas se encuentran en el Hospital de Clínicas y sufren por no ver a sus retoños durante tres meses.
miércoles, 24 de abril de 2019 · 00:04

Verónica Zapana S.  / La Paz

“No sé qué está haciendo mi hija allá (en los Yungas). No sé si estará comiendo, no sé cómo está en la escuela, no sé nada”, lamentó  entre lágrimas  Eugenia Gutiérrez, de 33 años de edad,   quien desde hace un par de años sufre cáncer de cuello uterino. Por este mal,  volvió a La Paz para recibir  tratamiento  en  la unidad de Oncología del Hospital de Clínicas.  

Recordó que cuando se enteró de su enfermedad,  comenzó los  tratamientos de quimioterapia y radioterapia. “Para  las sesiones  me presté  20.000 bolivianos de unos familiares lejanos”, sostuvo.  Pero lamentablemente en ese tiempo,  se arruinó el equipo del Hospital de Clínicas  y no pudo concluir  su tratamiento; entonces,  decidió retornar a su pueblo. “Aquí (en el hospital) me han dicho que no me devolverían el dinero que pagué por la radioterapia. Por eso  volví llorando y sin curarme a  mi  pueblo”, contó. 

Relató que en ese tiempo también dejó a su hija sola.   “Casi me vuelvo loca por ella”, expresó la mujer, quien este año volvió a La Paz para continuar con su tratamiento ya que el dolor era cada vez   más insoportable.

Ahora aseguró  que ya pasaron tres meses sin ver a su hija. “Me siento mal por mi hijita”, comentó e indicó que  espera  encontrarse otra vez con su retoño.

En el hospital, Eugenia siempre está acompañada por su esposo. Ambos viven en el albergue del nosocomio porque no tienen dinero para alquilar una habitación.

“No puedo dejar sola a mi esposa. Ella me necesita, aunque sé que mi hija también, pero no sé qué puedo hacer”, resaltó  Sipriano Condori, quien en los últimos días tiene dolores en la rodilla, pero no puede acudir al médico por falta de dinero.

Durante la entrevista   con Página Siete, Eugenia   compartía con su esposo  un plato de comida, refrigerio entregado  por el hospital.   “No tenemos dinero. Por eso,  compartimos el almuerzo”, dijo la mujer que calzaba un par de abarcas al igual que su marido. 

Según la presidenta de la Asociación de Pacientes con Cáncer, Rosario Calle, la mayoría de las mujeres que sufren cáncer se ven obligadas a  “abandonar a sus hijitos por la enfermedad”. Aseguró que ellas no  tienen otra alternativa y  deben  elegir  entre dejar solos a sus retoños por  un tiempo o abandonarlos “por toda la vida”.

Expresó  que muchos pacientes llegan  al Hospital de Clínicas de departamentos lejanos como  Beni, Pando y  Potosí,  entre otros. Indicó que algunos no aguantan la lejanía y deciden retornar a su pueblo y abandonar el tratamiento.

Eugenia y  su esposo Sipriano están angustiados por la separación de su hija, pero guardan la esperanza de retornar   al lado de su retoño  en los próximos meses.  “Quiero sanarme”, dijo Eugenia y solicitó por eso  ayuda a la población para pagar los gastos de sus medicamentos.  Las personas que quieran ayudar a la pareja pueden   comunicarse al 631-34549, con Sipriano.

Al igual que Eugenia,  Salomé  solicita  también ayuda a la población. Ella tiene cáncer de cuello uterino y lamentablemente no puede  trabajar para pagar una deuda de 30.000 bolivianos. “Me presté del banco”, dice. “Soy mamá soltera. Tengo dos niños”,  añade entre lágrimas  la mujer que llegó de Alto Beni.

Aseguró que desde joven trabajó por  sus hijos. “Comencé a construir  una casa para  mis hijitas, pero de pronto sentí dolores en  el bajo vientre. No creí que era cáncer, pero cuando me enteré, me descompuse totalmente”, recordó.

Salomé dijo  que ahora sus hijos de 13 y seis años no “están al cuidado de nadie” en su pueblo y por eso  contó que se siente muy preocupada. “Me indicaron  que además estoy mal de mis riñones. Y por eso  necesito un catéter especial para un tratamiento y eso cuesta muy caro”, contó.

Solicitó  ayuda a  las autoridades del Ministerio de Justicia para que  el papá de su niña de 13 años (S.  L.  M.)  pague la asistencia familiar. Contó que no recibe pensiones  desde hace 10 años.  “A veces incluso mi hija se queda sin comer”, dijo la mujer. 

“Incluso le pedí que se haga cargo de mi hijita, pero no quiso”, contó. Las personas que quieran ayudar a Salomé pueden comunicarse al 680-59128.