“Tengo dolores. Sólo quiero que me entreguen el informe médico”

sábado, 27 de abril de 2019 · 00:04

Verónica Zapana S.  / La Paz

 Teodosia,  víctima de un supuesto tráfico de pacientes en la unidad de Radioterapia del  Hospital de Clínicas, contó ayer  que ya no tiene lágrimas por  tanto llorar, pero  aseguró que aún tiene algo de fuerza para luchar por justicia.

 Luego de un año de denunciar el hecho, Teodosia exigió ayer  su historial médico y los  resultados del tratamiento de cáncer que  supuestamente recibió en el  Hospital de Clínicas. “Quiero que me entreguen  el informe médico. Hasta ahora no tengo nada”, dijo  la mujer. 

Contó que ese informe es primordial para seguir con su tratamiento. “No puedo continuar con el tratamiento, pese a que tengo una tomografía y otros exámenes. En todos los centros me piden que lleve mi informe, pero no tengo”, expresó entre lágrimas,  minutos antes de comenzar la audiencia técnica ocular que realizó  ayer  la Fiscalía en la unidad de Radioterapia del Hospital de Clínicas.

Reveló que su salud se deteriora cada día y  por eso requiere de forma urgente su historial  médico.  “Tengo dolores. Son insoportables, yo quiero que por piedad me entreguen de una vez el informe médico”, suplicó.

Teodosia recordó  cómo aquel día, el doctor A. Q. le advirtió   que no le entregaría el informe médico si ella   no completaba la suma de  12.000 bolivianos. “Él siempre me ha dicho, si no me pagas los 4.000  bolivianos más no le daré su informe y como no le pagué (el saldo)  hasta ahora no tengo el informe”, lamentó. Indicó que  no completó el pago porque  se enteró que el hospital donde hizo  el tratamiento era público.

La mujer pagó al profesional 8.000 bolivianos como parte de un adelanto por las sesiones de radioterapia, supuestamente en un centro privado y con equipos de última generación. Pero,    como el médico  era radiooncólogo de la   unidad de Radioterapia del Hospital de Clínicas,   realizó el tratamiento  a la paciente en ese  nosocomio público y con equipos del Estado. Ahí, el servicio de radioterapia cuesta entre 1.500 bolivianos y 2.500 bolivianos.

La mujer contó que el médico le solicitó  12.000 bolivianos porque “debía pagar a las enfermeras, a los técnicos y  él debía ganar (sus honorarios)”.

El 29 de abril de 2018, Página Siete informó el calvario de  Teodosia, una paciente con cáncer que destapó un caso de corrupción en el Hospital de Clínicas. Producto de esta denuncia, hay cinco personas que están imputadas y dos personas que guardan detención domiciliaria, entre ellos el  cabecilla de la supuesta red de tráfico de pacientes, el radiooncólogo A. Q.

La mujer de 53 años, oriunda de Chulumani, explicó que visitó el  consultorio del doctor A. Q. porque necesitaba la opinión  de otro  especialista,  ya que en 2017 le diagnosticaron cáncer de vesícula. “En mi desesperación, lo busqué, porque sé cómo es esa enfermedad”, dijo. 

En su consultorio,  el doctor le dijo que le cobraría 12.000  bolivianos. “Le fui a pagar primero 4.000 bolivianos con mi esposo y tampoco me dio ningún recibo, nada”, aseguró  y recalcó que “ella confió en el doctor”.

Relató que no conocía La Paz y  cuando acudió  por primera vez al Hospital de Clínicas, creyó que era otro  consultorio privado del doctor. “Él nos ha dicho (a su esposo y a ella) ‘vayan no más, allá nos vemos’. Nos explicó dónde más o menos era. Fuimos. Luego  llegó y me hizo entrar para iniciar las sesiones”.

Sin embargo, algo no estaba bien. Cada vez que ella acudía a la unidad,  era recibida por  varios de los técnicos, quienes  la separaban del resto de los pacientes,   querían  evitar cualquier tipo de contacto  con otras personas.  “Me aislaban”, recalcó. 

Pero en una de esas citas médicas, Teodosia logró conversar con otros pacientes quienes le indicaron que no debía pagar aparte porque es un hospital público. Por ello, la víctima presentó su queja el 8 de noviembre de  2017 al jefe de la unidad de Radioterapia y 12 días después a la dirección del Servicio Departamental de Salud (SEDES) La Paz. 

Luego de una investigación, el SEDES halló indicios de responsabilidad en cuatro funcionarios e inició la querella contra los principales implicados.

Ayer, la fiscal Lupe  Zabala, asignada al caso, aseguró que además de Teodosia “se han presentado otras dos víctimas más”. 

Indicó que las personas que también fueron víctimas de la red, aún pueden apersonarse al Ministerio Público.

La paciente dijo que seguirá luchando por justicia y porque quiere vivir. “Quiero que me entreguen mis resultados médicos”.

 

53
4