Autorizan que familias vuelvan a 40 casas que no tienen agua ni luz

Varios propietarios permanecen en los campamentos porque en sus inmuebles no se ha repuesto el sistema de alcantarillado.
martes, 14 de mayo de 2019 · 00:04

Luis Escóbar  / La Paz

La Alcaldía  de La Paz autorizó que      40   de las 53 casas que se encuentran en la franja azul del deslizamiento San Jorge  Kantutani vuelvan a ser habitadas. Esas viviendas, que se hallan  en la parte alta del sector, carecen de   servicios básicos, por lo que  los dueños optan por quedarse  en las carpas. 

“El sábado nos dieron memorandos para regresar a nuestras casas,  pero cuando retornamos no teníamos ni  agua ni  luz, además no  podíamos usar  los baños”, dijo Imira C, cuya casa está  en la calle 8 de Diciembre,  ubicada en  la parte alta del deslizamiento. La vecina pidió que se revoque la autorización para quedarse un tiempo más en el campamento de la cancha Fígaro. 

La mujer    es propietaria de una de las 56 casas de  la franja azul del deslizamiento. De esa área  los vecinos  fueron  evacuados por prevención. 

El subalcalde de Cotahuma, José Quiroga,  dijo  ayer que  el municipio entregó 40 autorizaciones para que los habitantes vuelvan a las viviendas observadas.  “No todos lograron regresar por diferentes razones,  continuaremos  con los trabajos esta semana. Esperamos que los 40 formalmente notificados  vuelvan  a sus domicilios. Hasta el fin de semana  unas 30 familias  tenían previsto retornar”, indicó. 

Explicó que en la calle 8 de Diciembre son  tres los inmuebles  que no tienen  servicios básicos. Lo mismo  sucede en la parte alta de  la zona Inmaculada Concepción. “Falta resolver  el cambio de dirección del sistema de alcantarillado sanitario porque las tuberías dan justamente al deslizamiento”, agregó.

Según la autoridad edil, por esa razón  se reunió con  los vecinos de la parte baja para que “eventualmente” se les permitan una conexión (paso de servidumbre)  con el  sistema de alcantarillado. Los que sí retornaron  a sus casas son los de la zona 14 de Septiembre (desde  la avenida Libertad hasta la cancha Fígaro).  

Manuel Paco, dueño  de una de las  casas en la avenida Libertad, no fue a un campamento. “No había carpa para nosotros y   por eso nos quedamos en  mi casa. Fue  complicado vivir estos 10 días sin servicios. Tengo hijas y no podíamos ducharlas ni usar los baños  porque era  peligroso. Íbamos a un  baño  público”, relató.

Primitiva Ramos perdió su habitación en el deslizamiento y se fue a vivir a la casa de su hija en la Av.  Libertad, donde se restituyó la luz y el agua el fin de semana.

 “Me quedo en la tienda de mi hija para  olvidarme de la tragedia. Vivimos traumados, estamos con  temor y ante cualquier golpe saltamos. No tenemos  confianza y por más que nos encontremos en la franja azul no podemos dormir.  Ayer (domingo)  llovió y  teníamos miedo de que ocurra    otro  deslizamiento”, contó doña Primitiva.

 

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