Margarita perdió su batalla contra el cáncer, deja 3 niños

Tenía 25 años y tres hijos por los que se preocupó hasta sus últimos momentos.
martes, 28 de mayo de 2019 · 00:21

ANF / La Paz

“Vas a cuidar a las wawas”, esa fue una de las últimas recomendaciones que dio Margarita Ramos a su esposo, la joven madre que luchaba contra el  cáncer de cuello uterino en etapa terminal. Margarita  falleció ayer en su  hogar y hasta sus últimos instantes no dejó de preocuparse por sus tres hijos.

Margarita tenía 25 años y hace más de un año  le diagnosticaron cáncer de cuello uterino. Desde noviembre  pasado, la enfermedad la mantuvo postrada en su  cuarto en la zona San Miguel Alpacoma de la ciudad de El Alto. Allí vivía junto a su esposo, Benjamín Pari, y sus tres hijos de nueve, siete y tres años de edad.

“Lamentable se fue mi esposa, ¿qué puedo hacer? He luchado con todo lo que tenía; donde he podido, he ido, lamentablemente no se ha podido superar esta enfermedad”, dijo Benjamín.

Durante la enfermedad,  él se convirtió en su  protector y apoyo incondicional de Margarita, el “amor de su vida”.

Para esta joven madre lo más importante en su vida eran sus hijos. Por ellos luchaba incansablemente no solo contra la enfermedad que padecía, sino  también para mantenerlos y pagar el alquiler de su  cuarto “Valen oro mis hijos, por ellos quiero vivir”, era  la frase que repetía.

Pero pese a su fortaleza, el dolor en el cérvix de a poco le fue quitando la vitalidad hasta dejarla con un peso mínimo y  sin fuerzas para levantarse. Finalmente, acabó con su vida.

En   Bolivia, de acuerdo a datos oficiales, el cáncer cérvico uterino  es la principal causa de enfermedad y muerte en mujeres en edad fértil. Cada día, entre cuatro y cinco mujeres mueren al día a raíz de este mal; lo que representa una de las más altas tasas de incidencia y mortalidad a nivel mundial y la más alta de América Latina, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).  

“No se quería ir de este mundo, quería vivir por sus tres hijitos.  Era una joven muy noble, pese a todo tenía la esperanza de curarse  y poder ver crecer a sus niños”, relató Mariela Laura, periodista de ANF, quien siguió el caso de Margarita de cerca.

 Margarita deja en la orfandad a tres hijos. El más pequeño, Miki, tiene síndrome de Noonan, un trastorno genético que evita el desarrollo normal de varias partes del cuerpo; además genera baja estatura, defectos cardíacos y posible retraso mental.

Las últimas semanas de su vida -después de que se difundió públicamente su caso- Margarita recibió  gestos de solidaridad por parte de personas de distintas partes del país y también de instituciones estatales. Incluso, la Unidad de Apoyo de Gestión Social del Ministerio de la Presidencia se comprometió a gestionar una casa para la familia.

La solidaridad con Margarita aún  se irradia; puesto que esa entidad  donó el ataúd. El velorio de esta mujer guerrera, que se despidió de sus hijos en el Día de la Madre,  se realiza en la sede de la zona San Miguel de Alpacoma, de la ciudad de  El Alto.

 

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