Hay 145 camas de terapia intensiva en el sector público para 5,6 MM de personas

Este número de espacios es para casi la mitad de todos los habitantes del país. En La Paz el Hospital de Clínicas, un centro de referencia nacional, tiene tres camas de estos cuidados. Santa Cruz tiene 41.
domingo, 02 de junio de 2019 · 00:10

Verónica Zapana S.  / La Paz

El pasado martes, Elena recibió una  gran noticia. Por fin, después de dos meses de espera, su mamá  tendría  un espacio  para ingresar a   la sala de terapia intensiva del Hospital de Clínicas de La Paz. “Tiene un tumor en la cabeza, necesita una operación, pero para eso  requería con urgencia  una cama  en esa unidad”, relató.

No pudo acceder antes a  un espacio de terapia intensiva  porque la sala del nosocomio público  estaba cerrada y en otros centros  privados el costo era muy elevado. “Tuve que esperar a riesgo de que mi mamita perdiera la vida”, contó entre lágrimas.

En Bolivia, sólo hay 145 camas de terapia intensiva en los hospitales públicos, donde desde marzo en la mayoría  se implementa el Sistema Único de Salud (SUS).

El país tiene una población  de 11.216.000 habitantes, de ellos 5,6 millones de personas -que tienen arriba de cinco años- representan la demanda actual  de las 145  camas de terapia intensiva del sector público. El resto accede a este servicio a través del seguro social y las cajas privadas de salud.   

 Página Siete hizo un registro y conteo de las camas de terapia intensiva  que hay en los hospitales públicos de cada uno de los nueve departamentos  (ver infografía).

Santa Cruz es el departamento  donde hay más camas de terapia intensiva que en ninguna otra región. Cuenta con 41. Le sigue La Paz con 33,  pero actualmente 17  no funcionan.  Chuquisaca  tiene 21 camas, le sigue  Cochabamba con 14 y Beni tiene   11 espacios de cuidados intensivos. El departamento de Tarija  cuenta con  10 camas, Oruro atiende con  nueve y  Potosí da este servicio con  seis. Pando no tiene camas de terapia intensiva. 

El director del Hospital de Clínicas de La Paz, Omar Rodas,  explicó que esta especialidad es muy importante  porque atiende a  pacientes muy delicados de salud y críticos, muchos están en riesgo de morir.   “La unidad de terapia intensiva (UTI) es un área que  tiene la finalidad de  resolver  el  problema de riesgo vital. Brinda, además,  al enfermo la posibilidad de estabilizarse y sanarse”, dijo.

Rodas aseguró que aunque   no hay una norma  que  defina el número    camas de terapia intensiva   que debería  tener Bolivia, en el país manejan  el parámetro de la Organización Mundial de la Salud (OMS):  al menos el 10% del total de las camas de un hospital  deben destinarse para cuidados intensivos. Esta disposición se incumple  en Bolivia, según médicos y autoridades locales.  

 
El Hospital de Clínicas de La Paz   tiene  400 camas,  entonces  de  acuerdo a la OMS  debería contar  con  40 camas de terapia intensiva, pero  sólo tiene tres. Estos tres cupos volvieron a  funcionar desde el pasado 28 de mayo.

“Este año hemos estado tres meses y medio  sin esta unidad”, comentó  Rodas. Explicó que  la sala fue cerrada porque el único especialista (Wálter Hinojosa)  que atendió esa sala  durante 20 años   no logró renovar su contrato.

Luego del cierre de esa unidad, el Hospital  de Clínicas  tuvo un conflicto porque los  pacientes  querían ingresar a  la UTI.  La  dirección   buscaba espacios en otros establecimientos, como el  Tórax y el Gastroenterológico. “Más bien nunca nos han cerrado las puertas”, dijo el médico. Pero,   lamentó que los cupos en  los dos  hospitales son  muy  requeridos y  siempre están llenos. Ante esa situación, los familiares de los enfermos debían recurrir a los  centros privados.

El presidente del Colegio Médico de La Paz, Luis Larrea,  sostuvo que    la ley del SUS  instruye la compra de  servicios  para esta especialidad de centros privados,  pero estos lugares  no cuentan con la cantidad suficiente para  cubrir la demanda de la población.

De acuerdo con Rodas,  los tres cupos   recientemente instalados están “equipados” y se contrató  a tres profesionales. Explicó que para los más de 2,8 millones de habitantes del departamento paceño  se debería contar con 1.000 camas en centros públicos y privados.  “Pero no alcanzamos esa cifra y estamos por debajo”.

En similar situación se encuentra Santa Cruz, donde hay  41 camas de terapia intensiva. El secretario de Salud de la Gobernación, Óscar Urenda,  explicó que en el  departamento cruceño, pese a que se invirtió en equipar  estas  salas,   se requiere quintuplicar los espacios. “Pero no se puede, porque no hay recursos económicos para contratar a profesionales”.

En Cochabamba se vive un panorama similar. Uno de los  especialistas del área de terapia intensivos del Hospital Viedma dijo   que “lamentablemente faltan cientos de camas”. “Las ocho que tenemos para la UTI no alcanzan,  por eso cuando ocurren accidentes  siempre derivamos a otros centros”, sostuvo el profesional. 

En Potosí   hay seis camas en el Hospital Daniel Bracamonte, el más importante de esa región. Según su director, Vladimir Camacho, “hay temporadas en que se llenan  las camas y debemos derivar a los pacientes a Sucre, pero hay,  otras como ahora, cuando  hay  dos camas vacías”.

En Chuquisaca, el exviceministro de Salud  Martín Maturano  indicó que  ese departamento cuenta con  21 camas.  Explicó que   “siempre están llenos (los espacios) porque hay pacientes que son trasladados de  Potosí y Tarija”.

En el sur del país, en Tarija, el director del Hospital San Juan de Dios, Roberto Baldivieso, explicó que pese a que requieren  cinco veces más de las 10 camas que tienen, no  hay un espacio para instalar estos equipos. “El nosocomio está muy colapsado”, sostuvo. 

En Beni y Oruro con 11 y nueve camas,  respectivamente, los médicos solicitan más espacios. “No alcanza, requerimos con urgencia más cupos. Tampoco hay muchos centros privados donde ofrecen esta especialidad, así que se los deriva a La Paz”, contó el expresidente del Colegio Médico de Oruro  Alberto Salinas.

La situación  de Pando es caótica porque no tiene servicio de terapia intensiva.  “Lo peor  es que no podemos trasladar a los enfermos  al interior del país, porque en avión no se puede llevar ni oxígeno”, dijo  Wilson Salazar, expresidente del Colegio Médico de esa región.

La única opción que tienen los familiares es cruzar la frontera   y trasladar a sus enfermos a Brasil. “Aunque los médicos (del vecino país) se enojan con sus pares, siempre reciben a nuestros connacionales”.
 

En clínicas privadas, la cama vale entre Bs 600 y 7.000 por noche

En Bolivia, las clínicas privadas cobran entre 600 y 7.000 bolivianos  por noche en una cama de la unidad de terapia intensiva (UTI).

Según Elena, ella recorrió por casi todos los establecimientos privados en La Paz  en busca de una cama de terapia intensiva para internar a su mamá.

“Fui a un hospital privado y me indicaron que   la cama por noche vale 1.500 bolivianos. En  un centro de Villa Fátima,   2.000. En una clínica de Miraflores   me indicaron mil dólares (7.000 bolivianos) y en uno,    Llojeta,  me pidieron 600. Este último es el más económico, pero me indicaron que ese costo es con el mínimo de equipos, pero si mi mamá necesitaría  más equipos, entonces se me cobraría por máquina”, dijo. 

Ante esa situación, ella decidió esperar  la reinauguración de la sala de UTI del Hospital de Clínicas. “No tengo tanta plata”, explicó la mujer. Aseguró que espera pagar sólo el 50%   de los 600 bolivianos por noche.  

“Dicen que el SUS (Sistema Único de Salud) cubrirá la otra mitad y también algunos medicamentos, aunque indican que ya no tienen, ahora tengo que comprar”, relató Elena.

En Santa Cruz  el costo es similar, según el secretario de Salud de la Gobernación, Óscar Urenda. “Las clínicas privadas cobran entre 1.000 hasta 7.000 bolivianos por noche”, dijo y cuestionó: “¿Una mujer que vende dulces puede pagar? Seguro, que no”. Señaló que por eso es importante mejorar el servicio, pero no sólo con máquinas, sino con personal.

La situación es similar en  Cochabamba, Potosí, Oruro, Tarija y Chuquisaca.  Los pacientes “que deben ingresar a terapia intensiva y por su mala suerte,  no hay espacio, deben peregrinar por los servicios privados”, dijo el expresidente del Colegio Médico de Bolivia  Aníbal Cruz.

Lo peor  para el galeno   es que en Bolivia tampoco se cuenta con los suficientes profesionales especializados en  cuidados intensivos. “Ya que todos los que estudian se van al exterior o se quedan en los países donde  realizan su especialidad, pues  hay  mejores salarios que en el país”, dijo.

En Pando y Beni los profesionales con esa especialidad son escasos. “Es difícil contratar a los profesionales. Aquí se cuenta con dos terapistas, pero los que son capacitados para esta unidad son médicos internistas  en el rubro”, dijo el responsable de redes y servicios del Servicio Departamental de Salud  (Sedes) de Beni, Reimy Lazaro.

El exviceministro de Salud  Martín Maturano aseguró  también que es importante contar con licenciadas en enfermería  que tengan  capacitación para cuidados de terapia intensiva,  pero esas profesionales también son escasas. 
 

La CNS cuenta con 57 camas en UTI y 30 de terapia intermedia

La Caja Nacional de Salud (CNS)  tiene 57 camas de terapia intensiva en  Bolivia  y 30 camas de terapia intermedia para los asegurados.

El gerente general de la CNS, Juan Carlos Meneses, explicó que la institución tiene camas para la UTI en todo el país. “Sabemos que este servicio  es necesario”, manifestó.

De acuerdo con los datos que  la CNS proporcionó a Página Siete, en La Paz se cuenta con ocho camas de terapia intensiva y  en Santa Cruz con 16. Le siguen Cochabamba con 10,  Potosí  tiene cinco, Sucre da cuatro,  Beni atiende con  dos y Tarija  atiende con cuatro. Al igual que en el servicio público, sólo en Pando no tiene camas para esa especialidad.

El informe indica que también se cuenta con terapia intermedia. En La Paz se tiene nueve camas; en Santa Cruz, seis; en Cochabamba, cinco; en Oruro, seis; en Pando, tres, y en Beni, uno. El informe indica que Potosí, Sucre y Tarija no cuentan con salas de terapia intermedia.

Desde la gerencia  de la CNS se precisó que se impulsarán nuevos proyectos para incrementar el número de camas de esa especialidad en cada departamento.

Meneses remarcó que con la construcción de los 67 nuevos hospitales en Bolivia  la cifra de camas se va a incrementar e incluso triplicar el número  actual.
 

 

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