33 escuelas UPRE están en el limbo por falta de actas de entrega

Las obras construidas por el programa Bolivia Cambia, Evo Cumple se entregaron a las juntas escolares y no al municipio. A falta de transferencia, nadie realiza mantenimiento ni arreglos.
lunes, 24 de junio de 2019 · 00:04

María Ortiz / La Paz

Un total de 33 construcciones de unidades educativas, módulos y tinglados ejecutadas en La Paz por el Programa Bolivia Cambia, Evo Cumple a través de la Unidad de Proyectos Especiales (UPRE) no han sido transferidas al gobierno municipal, lo que impide su intervención. Autoridades de los colegios denuncian daños y desperfectos.

Página Siete visitó varias de las construcciones de la UPRE y verificó deterioros y falencias; la falta de mantenimiento es el factor común en todas ellas. Filtraciones, baños dañados,  mal sistema de alcantarillado o deficiencias en el sistema eléctrico son algunos de los problemas que presentan. 

Si bien  los terrenos donde se construyen las escuelas UPRE son de propiedad edil, éstas se levantan sin la participación del gobierno municipal. Es decir, se edifican  mediante un compromiso entre el Ministerio de Gobierno, el Ministerio de Educación y las juntas escolares. Una vez concluidas, las obras pasan a manos de la junta escolar y no de la comuna. Este hecho impide que la Alcaldía realice arreglos o intervenciones en las infraestructuras.

Según  el Sistema de Contrataciones Estatales (Sicoes), en 25 casos las actas de recepción de las obras  realizadas por la UPRE no se han hecho públicas; cuatro juntas escolares recibieron el acta provisional, mientras que a otras cuatro se les hizo entrega del informe de recepción definitivo.

Al respecto, el presidente de la Junta Nacional de Padres y Madres de Familia, Franklin Gutiérrez, dijo que son los directores y las juntas escolares   los que deben gestionar la transferencia de los predios al gobierno municipal. “Lastimosamente ha habido unidades educativas que hemos entregado hace seis años y que no hemos podido hacer la transferencia, porque el municipio no ha querido asumir la responsabilidad”, manifestó.

Las paredes   del   Ignacio Calderón tienen humedad.

Por su parte, el director  de Educación del Gobierno Municipal de La Paz, Carlos Sotomayor, responsabilizó al Gobierno central de la  situación por la que atraviesan las unidades educativas construidas por la UPRE . Aseguró que  es totalmente irregular. 

“Nosotros no entendemos por qué se hace un contrato de construcción de millones de bolivianos en el cual una empresa, además nombrada a dedo por el Presidente, firma un contrato con una junta escolar, con una persona que es dirigente, que no es propietaria de las infraestructuras, que no es propietaria de los predios”, explicó Sotomayor.

El director edil explicó que, una vez entregadas las obras, la administración de las infraestructuras corresponde a los directores de cada unidad educativa en coparticipación con el gobierno municipal. Ellos son los encargados de velar por el cuidado de su uso y conservación. No obstante, reiteró: “Nosotros como gobierno municipal no podemos todavía hacer ninguna intervención en los espacios, si es que se tuviera que haber algún tipo de intervención, porque no han sido traspasados a la comuna”.

Dijo que, a diferencia de lo que cabría esperarse de una infraestructura nueva, ha habido casos en los que inmediatamente después de la entrega de las obras por parte de la UPRE, hay  reclamos.

El vocero de la Junta  de Padres, Gutiérrez, reconoció que en algunas ocasiones  apenas se  hace la entrega del acta provisional, los colegios  empiezan a ocupar los espacios. Aunque en todas  las actas provisionales del Sicoes se especifican observaciones, que la empresa constructora debe subsanar en un determinado lapso previo a la entrega definitiva, los daños continúan.

La Alcaldía  evalúa el traspaso

Las 33 unidades educativas que están en este limbo jurisdiccional forman parte de un informe del Ministerio de Educación que está siendo evaluado por el alcalde de La Paz, Luis Revilla. El análisis determinará si es factible el traspaso de estas estructuras  a la comuna.

“Él  verá si es que se acepta la transferencia o si como Alcaldía vamos a hacer  un informe de respuesta al ministerio diciendo que algunas (infraestructuras) no cumplen con las condiciones y que no las vamos a aceptar hasta que   tengan los arreglos necesarios. En cambio hay otras que son más antiguas y que por su uso seguramente ya se han deteriorado. Hay deterioros en infraestructuras por uso o por un mal diseño de origen”, explicó  el director municipal de Educación. 

Dijo que las juntas escolares, los padres de familia y la comunidad educativa son los que están pidiendo a gritos que la Alcaldía intervenga, “porque hay muchas (escuelas UPRE)  que se están cayendo”. “Han ido al Ministerio de Educación, al Ministerio de la Presidencia y éste es el que ha solicitado que llevemos adelante el proceso de transferencia”, continuó.

La autoridad edil habló de un “vacío administrativo” en la intervención de las infraestructuras, pues una vez que la construcción está concluida, las empresas constructoras ya no tienen por qué intervenir. Y sin el acta de entrega, la Alcaldía tampoco pueden hacerlo, por lo que las infraestructuras quedan -según dijo- “flotando”.

“Por eso es que estamos preocupados como gobierno municipal, porque no hay nadie que se quiera hacer cargo, nadie que acAalcalde ya ha dicho: de una vez veamos el tema de la transferencia”. 

Sotomayor detalló que desde el gobierno municipal están dispuestos a intervenir en los trabajos de mantenimiento menores como cambio de grifos, chapas o vidrios, entre otros. Mientras que los problemas estructurales -como un mal tendido eléctrico o sanitario, así como rajaduras o caída de muros- no podrán asumirlos.

“Junto con ese informe vamos a hacer una nota dirigida al ministerio para que ellos también se hagan cargo o vean de qué manera van a solucionar esos problemas mayores”, sostuvo Sotomayor.

Los baños  del liceo La Paz están en desuso.

Los contratos de la UPRE

Las obras de la UPRE fueron contratadas entre  el 19 de noviembre de 2012 y el 11 de septiembre de 2017, pero sólo 11 de los 33 contratos fueron publicados en el Sicoes. 

En algunos casos, las fechas de las firmas no son claras. Las establecidas en los formularios  difieren de las  que figuran en los contratos. El monto total de estas obras contratadas y adjudicadas bajo la modalidad de contratación directa asciende a 206.221.286  bolivianos 

Desde el gobierno municipal critican el hecho de que los procesos de contratación de los proyectos de la UPRE se hayan realizado mediante licitación directa.

“El tema de que se hagan mediante una contratación directa es para nosotros algo muy irregular porque mediante un decreto el Presidente ha establecido  que cualquier construcción se va a adjudicar de esta manera, cuando la ley establece que montos mayores a un millón de bolivianos tienen que ir por una licitación pública”, manifestó Sotomayor.

Por su parte,  Gutiérrez justificó este sistema aludiendo a la falta de recursos de la Junta Nacional de Padres y Madres de Familia para presentar los proyectos a diseño final. “En un principio la UPRE nos pedía los proyectos a diseño final (…) la Junta Nacional de Padres y Madres de Familia no cuenta con recursos propios para poder invertir en este tipo de proyectos, porque cuestan bastante dinero, entonces hemos solicitado a las empresas que elaboren los proyectos a diseño final y una vez que la UPRE apruebe y las empresas reúnan todas las condiciones que por ley se exigen, puedan adjudicarse como una licitación directa”, alegó.

En este sentido, hay varias empresas a las que les fueron concedidas hasta tres construcciones por montos millonarios.

“Deberían cumplir  sus funciones”

“Pensamos que cada uno tendría que cumplir su función. El Gobierno lo hizo, pero el gobierno municipal, que tiene su parte educativa, tampoco cumple al 100%”, dijo el director  de la unidad educativa Ignacio Calderón Fe y Alegría, Ramiro Quispe.

“El alcantarillado y la rampla son las principales fallas. El alcantarillado, tubos pequeñitos tiene. La rampla está mal hecha, es de mala calidad”, explicó  el portero del colegio, quien además informó que en una inspección de  la UPRE y la Alcaldía sólo se  cambiaron  algunos focos. 

Con una inversión de 6.395.163,44 bolivianos y un año de uso, las  chapas de las puertas están dañadas, varios grifos no funcionan, las pizarras se han caído y una  mala instalación e n la plomería está provocando humedad  en las paredes del baño.

El falso techo  se ha caído en algunas   aulas  del Hernando Siles.

“El techo está destrozado”

“En los cursos del último piso el techo está totalmente destrozado. No sé si el material es muy frágil, porque es tipo plástico, pero han quedado   descubiertos”, explicó el director de secundaria de la unidad educativa  Hernando Siles, Édgar Copa.

La UPRE construyó dos bloques de aulas y un coliseo, los cuales fueron inaugurados en   2014. Copa explicó que por las fisuras del techo del coliseo entran  las palomas y a causa de sus excrementos se ha deteriorado el suelo del escenario. Si bien éste originalmente era de parquet, tuvo que ser reemplazado por otro de cerámica, cambio que se logró gracias al esfuerzo de los papás.

Informó que la Alcaldía hizo recientemente una inspección pero que aún no se ha arreglado nada.

“No hay agua en los baños”

“Aquí no hay agua. Hay un motor que han puesto los de la UPRE pero funciona dos, tres días y luego se corta”, dijo la portera al abrirnos la puerta de la unidad educativa Dora Schmidt, cuyo bloque de aulas y batería sanitaria fueron entregados de forma definitiva a la junta escolar en septiembre de 2015.

El bloque construido por la UPRE presenta algunas falencias y desperfectos, entre las que se encuentran filtraciones,  hinchazón de las puertas y rajadura por la parte de los marcos e  inundaciones en época de lluvia debido a la poca capacidad de los sumideros. A esto se suma  la falta de agua.

“No tenemos agua porque no hay una buena conexión.    En los baños no hay agua. Como la instalación es mala, es preferible cerrarla (la llave de paso) y a veces no disponemos de este bien. La bomba no funciona porque la capacidad creo que no es la adecuada”, explicó la directora encargada de la unidad educativa Dora Schmidt, Silvia Soto.

Con un presupuesto de 5.490.107,89 bolivianos, hay áreas del bloque que no se han llegado a estrenar, como el laboratorio de química.

“A éste la llamamos el gran elefante blanco porque es una linda estructura pero no la podemos utilizar porque hay falencias”, dijo el secretario de la unidad educativa, Víctor Conde, mientras mostraba el mal estado de las piletas.

 Un bidón  dota  de agua a  los baños del colegio Dora Schmidt. 
 Fotos: María Ortiz / Página Siete

“El servicio higiénico no lo utilizamos”

“Esta construcción tiene deficiencias. Una, el sistema eléctrico y otra el sistema de alcantarillado, al extremo de que el servicio higiénico no lo utilizamos”, dijo  el director del liceo de señoritas  La Paz, Víctor Márquez. Indicó que los baños   dejaron de usarse poco después de su entrega en   2014.

Además, a raíz de un colapso en el sistema eléctrico, el último piso del bloque no tiene electricidad, por lo que los estudiantes de la tarde no pueden usar esas aulas. Asimismo, algunas de las paredes y los muros presentan grietas y  humedad.

Márquez señaló  que tanto  la UPRE como  la Alcaldía han hecho inspecciones, pero que no han recibido ninguna respuesta positiva. 

“Ojalá que pase ya al gobierno municipal y que ya se tome cartas en el asunto en cuanto a su readecuación, su refacción y también al uso correcto que deben darle  los estudiantes”, manifestó Márquez.

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