Monte Grande Km 5, hogar de chocolateros silvestres de Moxos

domingo, 11 de agosto de 2019 · 00:04

Madeleyne Aguilar / Moxos

¡Chocolate, chocolate! se oferta con gritos  en las calles de la comunidad Montegrande del Carmen, Km 5 de  San Ignacio de Moxos. Son los chocolateros silvestres, que vienen desde “la mancha”, donde produjeron pastas de   400 gramos para vender a 10 o 15 bolivianos.

  Son diez socios: Pedro Aranguz, Lilian Salvatierra, Darwin Aranguiz, Constatino Nuni, Carmen Rivero, Mamerto Salvatierra, Guilberto Yuco, Marcial Macabapi, Gabriel Yuco y Elia Salvatierra. Desean que más  se unan a ellos porque “hay bastante chocolate para trabajar”.

Ellos hace cinco  años que recogen el fruto del cacao, lo abren y procesan. El Centro de Investigación y Promoción del Campesinado (Cipca) les colaboró.

   “Nos animamos  por Cipca.  Llevaban a una persona para  capacitarla y que se convierta en técnico”, cuenta Pedro Aranguz, presidente del grupo.

 Los chocolateros silvestres son expertos, sin importar su edad o género. “Es bonito estar en el chocolatal. De este fruto hacen la pasta y luego  galletas y tortas. Me agrada cogerlo partirlo con los machetitos y sacarles las semillitas”, comenta la   vicepresidenta,  Lilian.  Tiene 16 años. 

Explica con experticia que las semillas serán puestas en  cajones para  fermentar por unos siete  días. Se debe batir esporádicamente y finalmente secar.

“Este territorio era de la comunidad, pero a  nadie le interesaba. Entonces nosotros nos reunimos y coordinamos la limpieza  dos veces al año. Recogemos los frutos. Ya nos conocen y respetan” explica otra socia, Carmen Rivero, madre de Lilian.

 Resalta que una de sus  funciones es proteger el fruto de los monos. Con escopeta o cuetillos los  espantan.

 “Los monos vienen y chupan las semillas. Ni siquiera lo terminan, lo dejan ahí. Por eso nosotros queremos una moto sierra para rozar los árboles. Eso hemos pedido”,  comenta el chocolatero Marcial Macavapi.

Desde que iniciaron, su tercer año de producción fue el mejor porque sacaron como once  quintales. El año pasado, por el granizo, apenas sacaron dos.

Los socios jóvenes balancean el  estudio con el trabajo. El 2021 Lilian renunciará a la vicepresidencia  para ir a  la universidad en la ciudad  de San Ignacio. Quiere convertirse en “ingeniera de chocolate (agrónoma)”.

Injertos  y males 

  • Moxos  En la comunidad beniana  Bermeo, Cipca y Ceibo han instalado un vivero de plantines de cacao para un proyecto enfocado hacía los jóvenes, que tiene como objetivo ampliar    las expectativas económicas de la región, incrementando su producción. 
  • Injertos  En parcelas del Programa de Implementaciones Agroecológicas y Forestales de la Central de Cooperativas El Ceibo, los jóvenes aprendieron a realizar  injertos y la identificación de  enfermedades en plantines.