Tras llegar, Víctor disfrutó de su cama y una ducha caliente

El joven estuvo preso cinco años y nueve meses en una carceleta en Kuala Lumpur y condenado a muerte por introducir cocaína en 2018, pero fue liberado.
domingo, 11 de agosto de 2019 · 00:09

Anabel Vaca  / La Paz

Una ducha con agua caliente y  la comodidad de su cama, además del reencuentro con su familia, fueron las cosas que más disfrutó Víctor Parada Vargas después de su retorno al país procedente de Malasia, donde estaba condenado a muerte por tratar de introducir a ese país 450 gramos de cocaína. Estos detalles los contó su primo Cristhian Vargas.  

Víctor fue recibido ayer por su familia y por los medios de comunicación de Santa Cruz. “Para nosotros ha sido un momento muy bonito, después de tantos años de lucha y de sufrimiento. Poder echarse en una cama cómoda y ducharse con agua caliente, pueden ser cosas insignificantes, pero para él fue algo increíble”, contó Cristhian a Página Siete. 

 Después de las intervenciones del Gobierno y la familia de Parada en Bolivia y España, recibió la libertad el pasado 25 de julio.

“Esto es como estar en el paraíso, ahorita no sé qué decir. He vuelto a nacer”, dijo Víctor a los medios de comunicación. Ahora espera reunirse con otros  familiares que están en España. 

Además aconsejó a la gente no involucrarse en el mundo de las drogas. “Piensen en su familia (...). A nosotros nos ponen allá (en la cárcel) hasta el día en que salgamos y la familia afuera es la que sufre”, reflexionó. Parada fue inmigrante en España, de donde fue deportado por no tener documentos, en 2009. 

Al retornar al país trabajó como carpintero y soldador, pero sufrió un accidente en el que perdió los dedos de una mano. Tras su recuperación aceptó traficar como una forma de pago por las  deudas que no pudo pagar.

El joven estuvo encarcelado cinco años y nueve meses en ese lejano país asiático.

 

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