Animales deambulan en el "bosque fantasma" de Otuquis con peligro de ser cazados

Un especialista explicó que por hectárea se cuenta unos cuatro animales muertos, la cifra da cuenta del tamaño de la catástrofe medioambiental, ocurrida en el oriente boliviano.
martes, 03 de septiembre de 2019 · 23:24

María Angélica Michel / La Paz

El representante del Colegio de Biólogos de Santa Cruz, Huáscar Bustillos, manifestó que el daño por los incendios registrados en el Parque Nacional y Área Natural de Manejo Integrado Otuquis, es grave, y advirtió que los animales deambulan en el "bosque fantasma" con peligro de ser cazados.

"El daño que se ha hecho en estos ecosistemas (...) es bastante grave (...). Hay áreas que han sido totalmente desoladas, devastadas por el fuego, hasta casi carbonizarse. Como el caso de los Palmares, donde hay 10 kilómetros consecutivos, que han sido afectados hasta casi el núcleo", señaló Bustillos.

El biólogo habló del "síndrome de la fauna extraviada en el bosque fantasma" y explicó que existen  animales del lugar que aún deambulan sobre las zonas devastadas por los incendios forestales.

"Es tan grande la devastación que los matorrales y las plantas que generaban una cobertura de protección a la fauna, han desaparecido (...), la fauna que ha sobrevivido se encuentra todavía merodeando sobre esos ´bosques fantasmas´ creyendo que es su ambiente, están confundidos, esto va a generar cacerías de gente inescrupulosa, porque ve a la fauna que está expuesta", advirtió el especialista.

En ese sentido manifestó que "para eso hay que hacer el traslado de estas especies a áreas que no han sido afectadas todavía", por los incendios forestales, que sólo en Santa Cruz y hasta la fecha, han arrasado con un millón y medio de hectáreas, "provocando el total exterminio de estas poblaciones de plantas y del ecosistema", manifestó.

Añadió que Otuquis se constituye en un sitio Ramsar, es decir una zona húmeda, de valor internacional.

Bustillos explicó que por hectárea se cuenta unos cuatro animales muertos, la cifra da cuenta del tamaño de la catástrofe medioambiental, ocurrida en el oriente boliviano. Asimismo detalló que la cantidad de ceniza alcanza a unos tres centímetros desde el suelo, porque una gran cantidad de árboles centenarios han sido reducidos a cenizas.

Ese hecho provocará que vientos trasladen las cenizas a lugares que se encuentran limpios y que se contamine el agua y el aire, afectando a especies endémicas. "Son especies que han evolucionado en millones de años y que sólo se encuentra en Bolivia", como la ranita chiquitana, la paraba azul, las palometas, entre otras 200 especies propias del Bosque Seco, que se encuentran amenazadas.

Otuquis tiene una superficie total de 1.005.950 hectáreas, de las cuales 903.350 corresponden a la categoría de Parque y 102,600 a la categoría de Área Natural de Manejo Integrado.

Es una de las 10 áreas protegidas de Bolivia, únicas por su fauna, flora y cultura, que al momento están en riesgo por el fuego.