Tersa demanda a Revilla y la Alcaldía garantiza la operación de Sak’a Churu

La compañía demandó al alcalde Luis Revilla por tres delitos: incumplimiento de deberes, allanamiento y atentados contra la libertad de trabajo. La comuna desvirtuó cada una de las denuncias.
jueves, 05 de septiembre de 2019 · 00:04

Luis Escobar  / La Paz

 La empresa Tersa presentó ayer en la mañana   una demanda penal contra el alcalde Luis Revilla. Horas después, el Gobierno Municipal  de La Paz tomó control de las operaciones del relleno de Sak’a Churu, así como de los trabajos de cierre del relleno de Alpacoma. 

“Nos hemos visto obligados a presentar una denuncia penal contra el Alcalde por los delitos de: incumplimiento de deberes, allanamiento y atentados contra la libertad de trabajo”, dijo ayer  en la mañana  el gerente de la compañía,  Vladimir Gutiérrez. Horas más tarde, luego de una audiencia cautelar,  fue enviado  de forma preventiva a la cárcel  de San Pedro por el caso del deslizamiento de basura del relleno sanitario de Alpacoma que  ocurrió en enero. El proceso fue iniciado por  el alcalde de Achocalla, Dámaso Ninaja.     

Dijo  que el martes funcionarios   municipales,  “ajenos al trabajo cotidiano del relleno sanitario de Alpacoma y Sak’a Churu, ingresaron  a ambos predios mediante una medida de hecho”. “Desde nuestro punto de vista fue abusiva e ilegal (la intervención)  utilizando a la Guardia Municipal para generar un ambiente de amedrentamiento e impidiendo las labores cotidianas de la empresa Tersa”, dijo el gerente de la firma.

El martes, la Alcaldía de La Paz rescindió el contrato con Tersa y anunció     que se hará cargo de la administración del nuevo relleno sanitario. La  determinación  fue asumida porque la firma  acumuló multas que superan el 20% de su facturación durante tres meses.

 En enero, la facturación fue de 1,8 millones de bolivianos y la penalidad de 953 mil bolivianos. En febrero, fue 2,4 millones y la multa fue  462 mil bolivianos. Y en abril,   fue de 2,6 millones y la penalidad fue 310 bolivianos, respectivamente. 

Durante los tres meses, la  facturación fue de 6,4 millones y las multas fueron  1.726.000 bolivianos, lo que representa un 26%. 

Gutiérrez añadió que el sindicato de trabajadores de Tersa se declaró en estado de emergencia y “paralizó las actividades en el relleno sanitario de La Paz”.

 Mediante una nota enviada al gerente general  de  la empresa Tersa, el burgomaestre   informó que la Alcaldía manejará la maquinaria de Tersa hasta por cuatro meses. 

Respuesta municipal

Ayer, el  burgomaestre   Luis Revilla  dijo que desde el martes la Alcaldía tomó control de las operaciones del relleno sanitario de Sak’a Churu y el proceso de cierre de Alpacoma,  mientras se realice el proceso de  contratación de las empresas que se  encargarán  de ambos vertederos.

Revilla informó que ahora Tersa debe proceder con la liquidación de los trabajadores e indicó que  la Alcaldía contratará a los obreros  como funcionarios. Anunció que una  de las condiciones del proceso de licitación  será garantizar que los  obreros formen parte de las  nuevas empresas.  Por eso, la autoridad   desvirtuó que la comuna realice un atentado  al derecho al trabajo. Incluso la comuna publicó un acta de acuerdo con los trabajadores de Tersa. 

 “La empresa se llevó algunos implementos como el motor de tratamiento de la planta de lixiviados que es propiedad municipal. Esa es la razón por la que se desplegó la guardia edil a fin de evitar que Tersa  se lleve instrumentos que no son de su propiedad”, dijo Revilla. De esta forma, también negó un posible allanamiento a esas instalaciones. 

El burgomaestre reiteró   que  “no había posibilidad de mantener el contrato (con Tersa)”. “Si no se hubiera resuelto, sí hubiera significado un incumplimiento de contrato”, afirmó.

Según la Alcaldía, Tersa incumplió con los  estudios, los proyectos y  la rehabilitación de la planta de tratamiento de lixiviados después del deslizamiento de enero. Tampoco realizó la  implementación del sistema de captación y conducción de lixiviados y  la  instalación de un sistema de drenaje pluvial.

Revilla explicó que el incumplimiento en la construcción de la planta de tratamiento de lixiviados provocó deslizamiento y  derrame que se produjo a finales de julio pasado.

 

2
4