107 víctimas intentaron dejar o separarse de sus verdugos

De los 117 feminicidios, un 94% de los agresores eran reincidentes y tenían antecedentes. Algunos asesinaron a sus víctimas poco después de salir de la cárcel.
domingo, 05 de enero de 2020 · 00:03

Wara Arteaga  / La Paz

El hombre que asesinó a Justa Vargas, en Warnes (Santa Cruz), vivía bajo el mismo techo de la víctima. Tenía una orden de alejamiento que nunca cumplió. Decidió matar a su exesposa porque ella  no quería volver con él. El caso se registró en mayo del año pasado.

De las 117 víctimas de  feminicidios en el año 2019, 107 se separaron de sus parejas o  intentaron dejar a los que serían sus verdugos a causa de antecedentes de violencia, según registro  elaborado por Página Siete. 

De las 107 -según testimonios de los familiares y reportes policiales-  87 alertaron que sufrían violencia física y psicológica por parte de sus esposos o novios.  Al menos 20  presentaron    denuncias ante las autoridades competentes (Policía y Fiscalía).

De acuerdo con un registro elaborado por este medio, de los 117 feminicidios, un 94% de los agresores eran reincidentes y tenían antecedentes; incluso algunos  asesinaron a sus víctimas horas después  de salir de la cárcel.

En Yacuiba (Tarija), Simona Ojeda  denunció  a su esposo, Francisco Guzmán, por violencia y se separó. Un mes después, el 16 de marzo,  ella  y sus cuatro hijos fueron asesinados por el agresor, quien también se quitó la vida.

Para la abogada y activista Jessica Echeverría “el feminicidio es el último eslabón de una cadena de violencia. A veces las mujeres me dicen que acuden a la Policía y les dicen:  ‘pero qué pruebas tienes si yo no te veo nada’, esta situación nos hace interpelarnos, no se cumple la Ley 348”, explicó.

La primera semana de  septiembre, en Cochabamba, se registró el caso de Carla Callaú. Minutos antes de ser asesinada por su   novio, la joven de 19 años  alistó su maleta para regresar a  Santa Cruz, su tierra natal. Ella quería recuperar su libertad, estudiar y  cumplir su sueño de ser  chef profesional. La joven perdió la vida en manos de su    pareja, Jorge Sneyder Q. W.

“El feminicida es eso, cree que la mujer es de su posesión y  piensan: ‘antes que me deje, prefiero matarla’, eso es lo grotesco. Es una muestra  de que a nosotros como sociedad   nos falta encender las alarmas. Creemos que no pasará nada, pero sucede”, lamentó la jurista.    

Según  Echeverría -para evitar normalizar esta situación-   es muy importante el apoyo de la familia y amigos. “Quiero traer el caso de  Nancy Villarroel, que incluso le dijo a sus amigas que  tenía miedo que su pareja la mate”, recordó. 

El 9 de julio, Nancy Villarroel, de 55 años, desapareció. Semanas antes ella le había comentado a la encargada de limpieza de su casa que si algo  pasaba el único responsable sería su esposo, porque la amenazaba de muerte.  Recién el mes de noviembre la Policía esclareció el caso y, luego de un análisis pericial de sangre, llegó a la conclusión de que Nancy había sido asesinada y que el autor del hecho  era el padre de sus hijos. 

“Los casos se están incrementando. Hemos cerrado con 117  feminicidios. Esto nos tiene que reflejar que hay un patrón que se da cuando la mujer quiere rehacer su vida. Es importante analizar esta situación”, dijo.

Esto sucedió con  Celeste Reyes, una joven de 24 años que fue asesinada por su exnovio Andrés J.T. Días antes del crimen, la víctima contó a su papá que ella quería alejarse, pero el hombre insistía en buscarla y la llamaba constantemente.

Para los activistas,  la falta de una sanción dura, la burocracia en el proceso de la denuncia,  el desistimiento y la falta de protección estatal a las afectadas  son los  factores para que una mujer vulnerable sea víctima de feminicidio. Echeverría aseguró que las mujeres también sufren una presión de  la familia y los amigos. “Nadie comprende que es mejor que esta pareja esté separada. Les dicen a las mujeres: si me denuncias, quién pagará la  escuela de los niños”, finalizó.

Carmen, asesinada luego de denunciar

En el barrio Villa Magdalena de  Trinidad (Beni),  el 15 de mayo del año pasado  Carmen E., de 29 años, fue asesinada con 10 puñaladas por su esposo  Edilberto P.

El agresor  fue denunciado  por violencia y fue liberado nueve horas antes  del crimen por un juez. 

Luego del asesinato, el autor se quitó la vida. La víctima dejó dos niños en la orfandad, de tres y 11 años.

Jessica, acosada desde sus 12 años

Fue asesinada con 25 puñaladas la madrugada del 1 de enero del año pasado. Jessica Nina, de 20 años de edad, fue atacada por su expareja en Achocalla. 

Ella se había separado de su agresor en  2018, pero José Luis G. no aceptaba la determinación de la víctima.  Él aprovechó que le debía dinero a la víctima, la citó  y le pidió  retomar la relación. Ella se negó y él la mató.

Celinda, asesinada por su exnovio

Diez  días después de terminar con una relación de ocho meses, Celinda fue asesinada por su exnovio. 

La joven, de 32 años, salió a celebrar con sus colegas de trabajo,  pues había ganado una beca en el extranjero, pero ya no volvió a casa.  La madrugada del sábado 19 de abril, Celinda fue encontrada sin vida  con tres puñaladas  en el cuello y en el pecho.

La asesinó tras salir de la cárcel

Horas después de salir de la cárcel  por una denuncia de violencia, Freddy Vítor Siles (de 43 años) se dirigió a la casa  de su expareja  Adelaida  (54). Llegó y  golpeó a la mujer hasta quitarle la vida.

El crimen se registró el 7 de agosto, en  Cliza (Cochabamba). Familiares contaron que era violento, por eso Adelaida decidió separarse de él y presentó la denuncia ante la Policía.

Florinda dijo no a su verdugo 

Florinda M.R., de 37 años,  falleció a causa de  cinco impactos de bala que fueron  producidos por su expareja, Freddy V. 

Ambos estaban en proceso de separación. “Él le pidió que ella se suba a la movilidad para tener relaciones íntimas, ella se negó  y entonces  él sacó  la pistola y le disparó”, según el reporte policial.  La pareja tenía problemas desde hace varios meses.

Punto de vista
Jessica Echeverría, Abogada y activista
“El que falla es el Estado”

Les pedimos a las mujeres que denuncien  y ellas denuncian, el que falla es el Estado. La madre tiene que trabajar, no puede salir constantemente de su casa y terminan abandonando el caso. Otra muralla que enfrentan es la situación económica. En la mayoría de los casos el hombre tiene la ventaja económica.

Los hombres dicen a  las víctimas  que van a cambiar, pero  esto no ocurre.

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