De Palenque al Tío Ubico: almas milagrosas y fantasmas de La Paz

La cultura popular paceña guarda decenas de historias alimentadas de mitos y tradiciones. Este año la Alcaldía prohibió la apertura de “Casas de Terror”.
domingo, 25 de octubre de 2020 · 00:24

Leny Chuquimia/ La Paz 

Los fantasmas del Tío Ubico o de una niña que deambula en el bosquecillo de Pura Pura; además de almas milagrosas, como la del compadre  Carlos Palenque, son parte del  imaginario paceño. Algunos  seres, según la tradición, se manifiestan en  teatros, cuarteles o edificios viejos, mientras que otros reciben la visita de sus fieles en el Cementerio General. 


 La aparición  de Wenceslao Monroy es la más conocida.
Foto:GAMLP

Dicen que los fantasmas y las almas pocas se ven, casi siempre se sienten. Llegan como una descarga de electricidad que recorre  la espalda hasta erizar los pelos de la nuca. Traen consigo frío y cierta inquietud en el pecho y el estómago. Dicen.

“A mí me sangró la nariz y me enfermé con fiebre por tres días”, afirma Inés Cortés al recordar como conoció al fantasma más famoso de la urbe: El Tío Ubico, amo y señor del Teatro Municipal de La Paz.

Cuenta que hace 30 años cuando trabajaba en un vestuario del teatro oyó sonar un piano. Siguió la melodía hasta el camerino que está debajo del escenario y vio a un hombre de espaldas que vestía   frac negro y sombrero  de copa alta. Cuando la imagen desapareció, ella se dio cuenta de que le sangraba la nariz.  

    Artistas y funcionarios ediles  aseguran que ese hombre no es más que el Tío Ubico,  el fantasma del actor  y dramaturgo Wenceslao Monroy (1881 - 1954). Afirman que  en más de una ocasión   ha hecho de las suyas a quienes llegan hasta el escenario.


La casaen que dicen viven los  duendes de Pura Pura.

Pero no es el único fantasma que deambula  por la sede de Gobierno. A unas cuadras, en la calle Ballivián, está el edificio que alberga a  Radio Erbol. Afirman que allí aparece un hombre que recorre los pasillos, hace crujir los pisos  y de vez en cuando le da un susto a algún trabajador.

“Cuando me quedaba a trabajar hasta tarde en producción, se sentía algo extraño en el lugar. Una ocasión fui el último en salir, estaba solo y al apagar la luz sentí que había alguien más. Mientras iba hacia la puerta en completa oscuridad sentí un soplo helado... como si alguien me respirara en la nuca. Se me erizaron los cabellos y salí volando”, cuenta Miguel Escóbar, extrabajor de la radio.   

Según relatan  quienes pasaron por la emisora,  uno de los antiguos habitantes  del  edificio falleció en una tina de baño en  el quinto piso. Desde entonces su presencia se siente en  el lugar. 

“Después de lo que me pasó, el portero me dijo que para que el fantasma  no moleste hay que cantar o poner música fuerte. Nunca más me quede en silencio”, añade Miguel.


La  tumba  del compadre Carlos Palenque en la fiesta de Todos Santos en 2019.
Foto:Archivo Página Siete


 Y es que quienes creen en los fantasmas aseguran  que  son seres que después de morir se quedan entre nosotros para recorrer los lugares que  habitaron o para volver al sitio donde fallecieron. También para cumplir lo que dejaron pendiente, como el cadete de Policía que perdió la vida atropellado cerca de la plaza Abaroa y que ahora es visto dirigiendo el  tránsito por las madrugadas.

En Chuquiaguillo, los conductores de vehículos que hacen el servicio de transporte a los Yungas  afirman que una joven de pollera se les aparece causando accidentes. La ven  en el camino frente a los minibuses y rápidamente desaparece. 

En Pura Pura, los vecinos y los efectivos  de la unidad policial coinciden en que hay una niña que recorre la zona.

Uno de los efectivos del verde olivo -que hace años prestó sus servicios en dicha unidad- señala que desde el bosquecillo una niña  vigila. Varios la han sentido mientras los observa dormir.

En el bosquecillo esa niña no es el único evento paranormal. Los vecinos afirman que el lugar está habitado por  duendes.

 

Las almas milagrosas del Cementerio General de la urbe paceña 

A diario el Cementerio General recibe cientos de visitas, muchas de ellas van específicamente a ciertas tumbas, las de las almas milagrosas. Las de  Carlos Palenque o  Carla  y Jesús son las tumbas  a las que muchos llegan a pedir favores.

  “Es el santo de los pobres, todavía hay quienes venimos a pedirle ayuda  en la dificultad”, señala Rosario V. frente a la lápida de “El Compadre”. 


El muro  de las almas olvidadas y ñatitas en el cementerio.
 Foto:Página Siete

Por muchos meses no pudo visitar la tumba de Palenque y ve con alivio que los floreros vacíos durante la pandemia ahora están  llenos. “Nadie podía venir, estaba sin flores el Compadre. Solito  ha debido estar  tocando su charango”, afirma.

 Cerca de Todos Santos, son muchos los que visitan el lugar y que aseguran que han sentido su presencia. Floreros o vasos que se rompen  o  caen son parte de las señales. Margarita Machicado es una de sus seguidoras que año tras año prepara una mesa para hacer rezar al Compadre. Asegura que formó parte del grupo que acompañó las diferentes campañas electorales en las que el músico y radialista participó con Condepa.

    “Su alma siempre llega, nunca nos deja esperando. Él era bien querendón de nuestra identidad y cultura. Nos enseñaba que siempre teníamos que practicar lo nuestro. Así, cómo va a faltar él a su propia tradición”, sostiene.

Además de la tumba de Palenque, dentro del cementerio hay dos sitios en los que se encuentran las almas olvidadas. Son fosas comunes   en las que descansan los cuerpos que no tienen quién los reclame ni les dé una sepultura.


La calle  Jaen encierra varias historias terroríficas.
Foto: Archivo Página Siete

 “A ellas se les pide y te hablan en sueños. Hay que traerles flores, cigarro y coca. Se les prende velas, se eleva una oración por ellas y se les charla. Son milagrosas, la gente viene a entregarle sus penas”, dice Delfina T. 

  A estas almas les piden de todo: salud, dinero, amor y hasta desgracias para otros. Por este motivo, además de la limpieza del lugar,  la administración del campo santo impuso ciertas restricciones.

   “Prohibido: prender velas negras o de colores, enterrar cosas y objetos, echar coca, frutas, azúcar   y bebidas en la pared”, advierte   un letrero. “Dicen que es para que esté limpio, pero es también porque viene gente a pedir cosas malas para otros”, dijo una de las cuidadoras.

 En los últimos años hay un par de tumbas a las que llegan creyentes desde todas partes del país . Son los nichos de Carla y Jesús, los enamorados que fueron brutalmente asesinados la mañana del 1 de enero de 2018. Han pasado dos años y hasta sus tumbas contiguas llegan flores, serenatas  y cartas pidiendo favores.

  
Las casonas  viejas conservan la presencia de sus habitantes.
Foto: Archivo Página Siete

 Otros cuentos urbanos paceños

  • Codicia Cuentan que por el casco viejo de La Paz, una  sombra siniestra se esconde detrás de los portones de las casas antiguas, desde donde vigila a los parroquianos. La mayoría cree que se trata del espíritu de  un mercader de plata que habitó la urbe paceña  en la época de  la Colonia.
  • La viuda  Durante los días de Carnaval suele salir en las charlas  la historia de la  viuda que se pasea por las fiestas. Dicen que se acerca a sus víctimas con una voz sensual que se esconde detrás de un velo. Hace  gala de su  figura esbelta y de su aspecto misterioso. Quien cayó en sus encantos descubre detrás del tul  un  rostro deforme y cadavérico. Afirman  que en cada ebrio que halla busca al esposo infiel que la abandonó  junto a su amante. 
  • Estadio El 16 de marzo de 2016, en un partido de fútbol que se disputaba en el estadio Hernando Siles, una transmisión televisiva captó una sombra que corría a toda velocidad por el público, aunque se dijo que era un fantasma,  luego se supo que era un espectador. Empero la cultura popular señala que  este mítico escenario fue construido sobre un cementerio, por lo que en sus pasillos se suele sentir la presencia de seres paranormales. Otros dicen que los entes   son los espíritus de los fallecidos en el desplome de las graderías  de la curva norte, en los años 60.
  • Prohibido La Alcaldía de La Paz -ante la cercanía de Halloween y Todos Santos-    prohibió el funcionamiento de las actividades económicas denominadas “Casas del Terror” y otras similares, para evitar un rebrote de casos de coronavirus. “En la presente gestión nos encontramos en una situación compleja relativa a la salud. En ese sentido, se determinó la prohibición de estas actividades”, dijo el secretario municipal de Desarrollo Económico, Sergio Siles.
  •  DS 4352 La norma  establece la suspensión de eventos públicos o festivos, además  de  todo tipo de reunión que genere aglomeración de personas. Advierte que  los gobiernos locales tienen la obligación de  implementar medidas de vigilancia epidemiológica para  la prevención, contención y atención de casos de coronavirus.

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