Equipos de laboratorio para Covid, la apuesta de Santiváñez y Punata

En Aiquile, la acción ciudadana y el cumplimiento de la cuarentena se impusieron para luchar contra el coronavirus. El personal de salud salió de los hospitales para informar a la población.
jueves, 29 de octubre de 2020 · 00:34

Anahí Cazas  / La Paz

En la última semana de marzo, el municipio rural de Santiváñez -que se encuentra a 23 kilómetros de la capital de Cochabamba- pasó de la tranquilidad a la incertidumbre. Días antes, entre el 7 y 8 de ese mes, una pareja de una familia conocida en el pueblo se casó y organizó una fiesta con muchos invitados, entre pobladores y forasteros. Luego de la celebración, uno de ellos dio positivo a la Covid-19. 

La noticia golpeó a toda la población. De inmediato, la Alcaldía declaró emergencia y cuarentena total. Nadie podía salir de casa. Todas las actividades -entre culturales, deportivas y religiosas- se suspendieron. 

El miedo se apoderó de los vecinos. El alcalde  Hugo Escalera  dijo que había incertidumbre por saber si el primer paciente positivo contagió el virus a otros invitados, incluso se  temía de una transmisión comunitaria. Ante este panorama, las autoridades municipales decidieron luchar contra la Covid-19 y dieron un primer paso: conseguir  equipamiento médico y dar condiciones a su centro de salud. No fue una tarea fácil. 

Según Escalera, la Alcaldía  reaccionó casi de inmediato.  Y así poco a poco, este municipio empezó a luchar contra el virus y decidió resolver uno de sus principales obstáculos: los pobladores sospechosos debían esperar muchos días por los resultados de las pruebas de la Covid-19. Por eso y en casi cuatro meses, Santiváñez adquirió equipos de laboratorio y pruebas rápidas para identificar los casos positivos de coronavirus.

Este municipio también se destacó por registrar cifras positivas de pacientes que vencieron el virus y así se convirtió en uno de los primeros municipios con más recuperados. ¿Cómo se logró este resultado? Según el burgomaestre, el seguimiento y el control del aislamiento de los infectados. La población ayudó en esa tarea, pero también la comuna tuvo que lidiar con la indisciplina de la gente. De acuerdo con la autoridad, las personas se resistían en los primeros días. Personal del centro de salud tuvo que ir casa por casa para informar a los vecinos sobre los riesgos del coronavirus y las medidas de bioseguridad.

Punata

Con la habilitación de cámaras de desinfección en el mercado principal, el encapsulamiento y los rastrillajes con brigadas para los rastrillajes, el municipio cochabambino de Punata dio pelea al coronavirus.

Ni bien Punata sumó ocho casos de la Covid-19 y un muerto con  síntomas del virus en una comunidad cercana, además de 80 sospechosos, la Alcaldía decidió encapsular a  todo el pueblo. Su alcaldesa Mabel Montaño explicó que la medida se aplicó por el bien de todos los  vecinos.

 Días antes, en abril, un hombre que murió por coronavirus fue enterrado en la comunidad de Tajamar sin los protocolos de bioseguridad. Además, más de 40 personas asistieron al último adiós y los principales familiares no sabían que la persona tenía el virus, pues el resultado de la prueba no llegó a tiempo. Las autoridades comenzaron a buscar a los contactos.

 En el inicio del pico de la pandemia -en la primera semana de julio- el personal de salud, la Alcaldía y los vecinos unieron fuerzas para poner en marcha los rastrillajes casa por casa para detectar los casos positivos de Covid-19.  La Alcaldesa dijo que además de dar atención médica y hacer pruebas rápidas, los equipos médicos trabajaron en la sensibilización de la gente.

De acuerdo con   el jefe de Epidemiología del Sedes  Rubén Castillo, Punata también adquirió equipos de diagnóstico. “El municipio de Punata compró un termociclador”, dijo. 

Aiquile

La acción ciudadana y el control social fueron claves en la lucha contra la Covid-19 en  el municipio de Aiquile. Allí, vecinos y jóvenes impulsaron varias iniciativas;  una de las principales fue la acción de pintar en  círculos en los pisos, en las aceras y asfalto de los lugares y zonas concurridas  para cumplir el  distanciamiento social, además para respetar la fila con un metro de distancia.  En julio, en el pico de la pandemia, las autoridades determinaron una cuarentena. Así  lucharon contra el virus.

 

 Santiváñez: equipo de laboratorio 

La larga espera por los resultados de las pruebas de la Covid-19 fue uno de los principales problemas que enfrentó el municipio de Santiváñez. Ante esa situación, el municipio adquirió  equipos de laboratorio y pruebas rápidas para identificar los casos positivos de coronavirus.

Hugo Escalera, su  alcalde,   dijo que trabajaron para conseguir  equipos de bioseguridad y dar condiciones a su centro de salud.

En los primeros días de la cuarentena total, de acuerdo con la autoridad municipal, las personas se resistían y salían a las calles. Personal del centro de salud tuvo que ir casa por casa para informar a los vecinos sobre los riesgos del coronavirus y las medidas de bioseguridad.

Las autoridades locales se esforzaron en el seguimiento y el control del aislamiento de los infectados. Y gracias a este trabajo, este municipio se destacó por registrar las cifras positivas de pacientes recuperados, indicó el jefe de Epidemiología del Sedes Rubén Castillo.  “Hay que destacar que compraron equipos para el diagnóstico de la Covid”, agregó. 
 

Punata: pruebas rápidas y personal

En el inicio del pico de la pandemia de la Covid-19 -en la primera semana de julio- Punata dio inicio a una de las tareas más importantes para hacer frente al virus: más de 50 profesionales de salud, que se organizaron en 25 brigadas, realizaron el rastrillaje casa por casa para detectar pacientes con coronavirus. Así se buscó dar atención oportuna a los infectados y frenar la propagación de la enfermedad.

 El trabajo de las brigadas se concretó gracias a las 14 juntas vecinales de los distritos de este municipio.

Para el trabajo de los equipos médicos en una primera fase, la Alcaldía compró 5.000 pruebas rápidas para esta primera fase. Se instaló un centro de operaciones y se elaboró un mapeo de los casos. 

Punata fue además  el primer municipio del Valle Alto en habilitar cámaras de desinfección en su mercado principal. Los  funcionarios  habilitaron un solo ingreso y cada persona debe seguir unos pasos antes de realizar sus compras: hacer fila a un metro de distancia y  lavar las plantas de los calzados , además de la fumigación manual.

Aiquile: la acción vecinal y municipal

Cuando Aiquile fue incluido en julio entre los 18 municipios con índice de riesgo alto en el departamento de Cochabamba, las autoridades locales decidieron ampliar la cuarentena rígida hasta el 2 de agosto. Así se suspendieron todas las actividades y se cerraron los mercados, también  se aplicaron las restricciones de circulación de vehículos y personas.

Además de la cuarentena, la comuna impulsó los trabajos de desinfección en los mercados y  entregó insumos de bioseguridad al personal de salud. 

Las autoridades  organizaron e instalaron centros de aislamiento para atender a los pacientes leves del coronavirus. El personal de salud hizo además las campañas de prevención para evitar los contagios de la Covid-19 y  un equipo visitó las comunidades más vulnerables.

 El alcalde de Aiquile  Luis López dijo que el municipio cumplió con todas las instrucciones de las autoridades de salud, además destacó la acción de la población.  Y es que vecinos y jóvenes pintaron  círculos en las calles para cumplir el distanciamiento social.

 

AVISO IMPORTANTE: Cualquier comunicación que tenga Página Siete con sus lectores será iniciada de un correo oficial de @paginasiete.bo; otro tipo de mensajes con distintos correos pueden ser fraudulentos.
En caso de recibir estos mensajes dudosos, se sugiere no hacer click en ningún enlace sin verificar su origen. 
Para más información puede contactarnos https://www.paginasiete.bo/contacto/

Más de

Otras Noticias