Todas para una

viernes, 30 de octubre de 2020 · 00:04

Eliana Soza Martínez

Febrero 10
Fue un día muy raro. Desperté cansada y adolorida. Sentirme húmeda, como si hubiera mojado la cama, fue lo peor. Tengo doce años y no me podía haber pasado.

Vi mi pijama manchada. Corrí a contarle a mamá. Me habló, de nuevo, sobre la menstruación y cómo, cada mes, debería afrontarla. No estaba muy aliviada, para mí era algo muy incómodo.

Febrero 11
Hoy fue el peor día de mi vida.  Me levanté temprano porque quería bañarme para ir al colegio. Tenía miedo que alguien se diera cuenta de lo que me está pasando, por el olor o lo que sea.

Lo peor fue olvidarme llevar una toalla higiénica extra. Al salir al recreo, me sentía húmeda. En el pasillo todos empezaron a señalarme y reírse. Corrí al baño, tenía un manchón horrible en el pantalón. Amarré mi suéter en mi cintura, pedí permiso y me fui a casa.

Lloré todo el camino a pie y el resto del día en casa. Mamá quiso consolarme diciendo que fue un accidente. Ella no vio las caras de asco y burla en el colegio. Ni siquiera mis amigas me defendieron, solo se alejaron.

Después de unas horas la foto de mi pantalón estaba en todos los grupos de WhatsApp y también en el Facebook como meme.

Febrero 12
Hoy no fui a clases. No puedo enfrentar a mis compañeros. Prefiero estar en mi cuarto hasta que este martirio menstrual pase. Igual puedo seguir la tortura virtualmente. No sé quién puede tener el tiempo de hacer viral la foto de la mancha. No pienso ir ni mañana ni pasado.

Febrero 15
Mamá no quiso que faltara más a clases, me obligó a ir. Por lo menos ya no sangro. Tuve miedo. No sabía cómo actuar. Encontré mi banco escrito con marcador rojo: “Orange, la rojita”. Escuché murmurar el apodo por donde pasaba. Ninguna chica de mi curso pasa por esto. Parezco un fenómeno de feria. Nadie me habla, solo hacen chistes sobre lo que me pasó.

Noviembre 29
Querido diario: dejé de escribir porque todos los días fueron iguales este año; siendo blanco de burlas y viviendo con el apodo de “Orange, la rojita”; temiendo cada mes volver a quedar manchada, saliendo cada quince minutos al baño para cambiarme, cuando tenía mi menstruación y vistiendo de negro casi todos los días; sin amigas, sin nadie.

Tampoco le conté a mi mamá porque ella iría a hacer un escándalo y sería peor. Por fin terminó el año.

Febrero 3
Hoy empieza un nuevo año escolar. No tengo esperanzas de que sea mejor. Voy porque me obligan, ni siquiera me pude cambiar de colegio. Estoy segura que será como el anterior, una tortura social para mí. Mamá me advirtió que si no subía mis notas, perdería mi laptop y hasta el celular.

Febrero 7
No puedo creer lo que pasó hoy: María, mi mejor amiga (antes), la que encabezó las burlas de lo que me pasó el año pasado, tuvo el mismo accidente que yo. La vi y me vi aquel horroroso día. Tomé mi suéter y antes que alguien más la viera, la cubrí, y aunque no nos hablábamos la llevé al baño, diciéndole al oído que estaba manchada.

Ella estaba roja de la vergüenza y cuando llegamos al baño y se vio el pantalón, se puso a llorar. Me pidió perdón, me hizo sentir muy bien.

Febrero 10
Hoy superé mis miedos y entré al equipo de básquet. Todo cambió. Entre las chicas del curso tenemos un pacto silencioso, de ayudarnos y protegernos unas a otras.

Empodera a ORANGE

“Empodera a Orange” es parte de una iniciativa del gobierno de Estados Unidos para la prevención y respuesta a todas las formas de violencia contra la mujer y la niña. Coordinador: Gonzalo Díaz Díaz de Oropeza.

AVISO IMPORTANTE: Cualquier comunicación que tenga Página Siete con sus lectores será iniciada de un correo oficial de @paginasiete.bo; otro tipo de mensajes con distintos correos pueden ser fraudulentos.
En caso de recibir estos mensajes dudosos, se sugiere no hacer click en ningún enlace sin verificar su origen. 
Para más información puede contactarnos https://www.paginasiete.bo/contacto/

Otras Noticias