Juego inflable de Tarata no tenía autorización; alistan imputación

Luego de la tragedia, la Intendencia de Cercado fue a inspeccionar los equipos de diversión que se instalaron en la Alasita. La Paz cuenta con un reglamento.
jueves, 5 de noviembre de 2020 · 00:14

Luis Escobar  / La Paz

La Alcaldía de Tarata en el Valle Alto de Cochabamba no dio autorización para la instalación del tobogán inflable que fue arrastrado el 2 de noviembre por fuertes vientos, mientras un niño y dos niñas jugaban. El primero murió y las otras dos quedaron heridas, una de ellas fue sometida a una cirugía. En la actualidad, el Ministerio Público prepara la imputación contra el dueño del juego infantil.

“No tienen autorización. Por eso, me parece que buscan un acuerdo con la familia porque ayer (el martes) los papás del menor  y el dueño del juego se encontraron en la Fiscalía. Creo que determinarán entre ellos”, dijo a Página Siete la secretaria general de la Alcaldía tarateña  Antonieta Salinas.

El  alcalde Benjamín Zurita ratificó -ante los medios locales- que los juegos inflables no tenían autorización.

Sin embargo, Salinas reconoció que cada año y en cada festividad, en Tarata se instalan estos juegos infantiles. “(El juego) estaba bien puesto, se presenta en todas las fiestas y está  en todo lado. Todas las estacas estaban colocadas de forma correcta, pero el tornado fue tan fuerte que rompió las pitas o las sogas”, dijo. 

Los tres menores de edad volaron junto con el juego inflable. De ellos, René Alexander Colque Solís, de  11 años, cayó con tanta brusquedad que perdió la vida de forma instantánea. Su hermanita, de nueve años, tiene múltiples heridas,  informó el director del Hospital de Niño de Cochabamba  Miguel Sáenz.

 “Tiene fracturas en ambos fémures, tiene una fractura de sacro y de coxis, trauma de pelvis. Está en la unidad de terapia intermedia y está estable. La idea es terminar la transfusión por la cantidad de sangre que perdió y estabilizar a la niña para resolver la parte de las fracturas de las extremidades inferiores”,  declaró.

La segunda niña tiene una fractura en el maxilar, pero está fuera de peligro, de acuerdo con el reporte médico.

Ante este lamentable desenlace, la Alcaldía de Tarata prohibió que equipos similares se vuelvan a instalar en festividades de este municipio. “Ya no se permitirá traer esa clase de juegos. Ya lo discutimos en una reunión y determinamos que ya no estará  permitido la habilitación de  inflables en ninguna fiesta más. En los otros juegos no hay ningún problema”, dijo.

La funcionaria dijo que al municipio de Tarata no llegan juegos mecánicos como en las capitales de departamento. “Acá sólo llegan canchitas, trampolines y estos inflables, no vienen esos juegos mecánicos”, contó.

Salinas calificó este hecho como fortuito. “Nada fue premeditado ni se produjo por negligencia. Se hicieron las investigaciones y este fue un evento extraordinario. Cuatro o cinco personas trataron de detener el juego y no lo lograron. El tornado fue muy fuerte y contra eso, nada estaba previsto”, dijo. 

 

Sin embargo, el comandante departamental de la Policía de Cochabamba  Javier Mendoza  explicó que el caso pasó a “conocimiento” del Ministerio Público. “Hasta el momento se están tomando las declaraciones. El dueño se comprometió a colaborar con toda la fase de la investigación”, dijo. 

Consultado sobre por qué cargos podría ser imputado el dueño de este juego, el jefe policial respondió: “Negligencia. El fiscal ya hará la calificación del delito”.

 Ante tal situación, Mendoza recomendó a todas las alcaldías  controlar la instalación de este tipo de juegos. “Deben contar con una autorización y un responsable para entregar los permisos. Los padres también deben evaluar el peligro, ser responsables y supervisar a los niños en todo momento. No deben dejarlos solos”, sostuvo.

El padre del niño pidió justicia y explicó que con su abogado analiza el caso para continuar con el proceso penal contra el dueño del juego inflable.

Eduardo Avilés, intendente de la Alcaldía de Cercado, capital cochabambina,  reconoció que “tiene que pasar un accidente de esta naturaleza, una desgracia como la muerte de un niño, para comenzar a tomar algunas medidas”. Por esa razón, el martes en  la noche, funcionarios de la comuna salieron a inspeccionar los juegos instalados en la feria de la Alasita que se lleva adelante en su ciudad. “Evidentemente, la Alcaldía nunca hizo un control de calidad de estos juegos mecánicos”, advirtió la autoridad edil en un contacto telefónico con Página Siete.

Avilés explicó que a partir de la fecha y en lo futuro, los funcionarios municipales controlarán que los mecanismos como los materiales para dar seguridad no estén desgastados en este tipo de juegos, de esa manera se evitarán nuevos  accidentes.

“Daremos seguridad a los niños que están en estos juegos. No podría decir cuáles son los requerimientos técnicos porque no existe una normativa. En la semana y media que estoy como intendente no conozco una norma para el control y las condiciones para la instalación de juegos, por ejemplo  definir el tipo de material”, sostuvo.

Por el contrario, el alcalde de La Paz Luis Revilla dijo que el municipio sí cuenta con una norma.  “Las subalcaldías están encargadas de cumplir un protocolo de seguridad. Hay un reglamento en el municipio de La Paz que establece el funcionamiento de este tipo de juegos al igual que los mecánicos”, dijo e indicó que los dueños de este tipo de artefactos deben cumplir con todos los requerimientos.

  El concejal Jorge Silva dijo que los espacios de esparcimiento en la sede de Gobierno están bajo la administración de Emaverde y aseguró que al momento de ceder un lugar para la instalación de juegos, se debe firmar un contrato con una empresa que se hace cargo del equipo. En otros casos,   Emaverde es la responsable de la administración o mantenimiento de los juegos. “Esa es la norma en La Paz”, aseguró.

Padres y familiares despiden a René

Familiares despidieron ayer  a René Alexander Colque Solís, el niño de 11 años que perdió la vida el lunes en el juego inflable de Tarata.  “Ya no puedo con el dolor de mi corazón”, dijo el padre del niño, cuando se disponían a introducir el ataúd blanco en uno de los nichos. Luego, mirando a su esposa, le decía: “Ya no llores más que tenemos que ver a nuestra hija”. 

El hecho sucedió el lunes. René murió casi de inmediato y llegó sin vida al hospital de Tarata. En cambio, su hermana de nueve años tuvo que ser trasladada hasta la ciudad de Cochabamba para recibir atención médica. 

Sus padres tuvieron que dividirse entre los preparativos del funeral  y  la atención médica de su hija. Incluso, en varios momentos dejaron el cuerpo del niño en el salón velatorio porque debían acudir al hospital.  Ayer se hizo  la operación de la niña. Según reportes médicos, la pequeña salió con éxito de su cirugía de extremidades inferiores, pelvis y omoplato.

 
 
 

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