Cinco pueblos de Beni aprueban el estatuto para autogobernarse

El proceso comenzó hace 10 años y ahora el Territorio Indígena Multiétnico (TIM I) está más cerca de constituirse como autogobierno indígena.
domingo, 27 de diciembre de 2020 · 00:04

Jorge Quispe / Natividad del Retiro, Beni

Miguel Caumol, un indígena movima, camina 70 kilómetros para llevar sus productos a los mercados. Las largas travesías, que él y otros hacen, podrían reducirse con la construcción de caminos, un sueño que -tras la aprobación del Estatuto Autonómico del Territorio Indígena Multiétnico (TIM I) en Beni- se puede hacer realidad para cinco pueblos originarios benianos.

En octubre de 2010, corregidores del TIM I resolvieron iniciar el proceso  autonómico con base territorial ancestral. Diez  años después, 23 de las 26 comunidades reunidas en Natividad del Retiro, a una hora y media de San Ignacio de Moxos, decidieron aprobar su norma autonómica por usos y costumbres.

Bernardo Muiba,  presidente del TIM I, impulsor del estatuto.

Es un paso definitivo hacia la construcción de su autogobierno indígena tal cual sucedió con Charagua en Santa Cruz, Raqaypampa en Cochabamba y Uru-Chipaya en Oruro. La autonomía indígena fue establecida por la Constitución Política del Estado y entró en vigencia en febrero de 2009.

“Los movimas caminamos 38 kilómetros para llegar a Natividad del Retiro para esta asamblea y deseamos que cuando tengamos autonomía se puedan construir caminos, que tengamos mejor salud y mejor educación para ayudar a nuestras comunidades”, añade Caumol. El estatuto fue aprobado en el marco de la Constitución Política del Estado y la Ley N° 1198.

En ese territorio indígena, que comprende unas 357.457 hectáreas, viven los pueblos chimán, mojeño trinitario, mojeño ignaciano, movima y yuracaré, que forman parte de los municipios de San Ignacio de Moxos, Santa Ana de Yacuma y San Borja. En esa jornada, unas 300 personas que viajaron por tierra y por río aprobaron el estatuto autonómico.

¿Por qué  la autonomía?

Bernardo  Muiba, presidente del TIM I, apunta al abandono de las autoridades de los tres municipios. “Los recursos que son administrados por las alcaldías (de San Ignacio de Moxos, Santa Ana de Yacuma y San Borja) no llegan en su cabalidad a nuestro territorio; por eso queremos mejorar la salud, la educación y los caminos, pero con recursos propios”.

Mujeres chimanes  con barbijos en  Asamblea de Corregidores.

Con  entusiasmo, los indígenas de los cinco pueblos corearon el lunes 21 en el patio de la unidad educativa de Natividad del Retiro: “¡Autonomía!, ¡Autonomía!, ¡Autonomía!...”, como la palabra mágica que podría resolver sus problemas. “Con la autonomía vamos a tener mejor fiscalización a nuestros recursos, porque sólo San Ignacio de Moxos recibiría del Gobierno  1,4 millones de bolivianos, pero no sabemos cuánto recibe Santa Ana o San Borja”, alerta Muiba.

 En el TIM I viven 3.700 personas y el Ejecutivo asigna dinero por número de habitantes, pero los gobiernos  municipales, departamentales e indígenas reciben regalías departamentales por explotación de recursos naturales existentes en el TIM I, además de la transferencia por coparticipación tributaria.  

Paulina Nosa, de la Central de Mujeres Indígenas Mojeñas, recuerda que la Marcha por el Territorio y por la Dignidad de 1990 ya había vislumbrado la autonomía. “Sin autonomía no hay plurinacionalidad, por eso no vamos a desmayar hasta la lograr la autonomía indígena”.

Nosa considera que actualmente, para los pueblos indígenas es difícil acceder a recursos de forma directa. “Como gobierno indígena podríamos suscribir convenios de forma directa con el Gobierno central sin la intermediación de los gobiernos municipales y departamentales,  que en algunos casos socapan irregularidades”, dice. 

El estatuto autonómico, que tiene 94 artículos y fue aprobado el lunes 21, contempla la aplicación de la justicia indígena originaria ante cualquier atisbo de corrupción de sus autoridades que sólo podrán gobernar ese territorio por cinco años.

¿Qué falta de ahora en adelante?

Suena el fífano o flauta, hecha de un hueso, que marca el ritmo en la danza de los macheteros en Natividad del Retiro. Centenares de indígenas celebran con alegría y en sus rostros se refleja también ilusión de que por fin se constituya su autogobierno.

No obstante faltan todavía tres peldaños. Con la aprobación del estatuto autonómico, el TIM I deberá continuar con los siguientes pasos: la elección y conformación de su gobierno indígena de acuerdo con  lo establecido en la norma. Para ello deberán lograr la promulgación de la Ley de Creación de Unidad Territorial, proyecto de ley que fue presentado en febrero  a la Asamblea Legislativa Plurinacional, pero que hasta la fecha no fue respondido. 

La danza  de los macheteros en Natividad del Retiro, para celebrar la aprobación.

Adolfo Mendoza, exsenador y representante supraestatal por Bolivia en el Parlamento Andino,  dijo que la Asamblea viabilizará el proyecto de los indígenas benianos. La autoridad estuvo en Natividad del Retiro.

En segundo lugar, el Tribunal Constitucional Plurinacional  debe deliberar la modificación de la disposición que establece la aprobación del estatuto a través de referendo y que ahora es por normas y costumbres, según se dispuso en Natividad del Retiro. La adecuación se aplicó para que el estatuto sea aprobado de acuerdo con el mandato de la Ley N° 1198, de 2019. 

El tercer paso es que el documento también deberá ser revisado por el Tribunal Supremo Electoral (TSE). “Nos dijeron que si optábamos por el referendo, debíamos disponer de  270 mil bolivianos que deberían dar las alcaldías (San Ignacio de Moxos, Santa Ana de Yacuna y San Borja), algo que era difícil;  por eso se decidió hacerlo por usos y costumbres y así se aprobó”, describe Muiba.

Después de la revisión del Tribunal Constitucional, el TIM I procederá a la elección de su gobierno indígena. “Sólo faltan unos pasitos, para que finalmente podamos manejar nuestros propios recursos. Ahora estamos cerca, no podemos retroceder. Hemos esperado 10 años y ahora falta poco”, refiere optimista la corregidora yuracaré Pura Menacho, mientras otros indígenas corean. “¡Sin autonomía, no hay plurinacionalidad…!”. 

El proceso puede durar al menos unos seis meses hasta ver nacer autónomo al territorio ancestral de los chimanes, mojeños trinitarios, mojeños ignacianos, movimas y yuracarés.
 

Implica responsabilidades administrativas
Ganaderos y ediles dicen que el reto no será fácil

Desde la Asociación de Ganaderos de la provincia Moxos y la Alcaldía de San Ignacio de Moxos advierten que la declaración de autonomía  implica muchas responsabilidades. El autogobierno del TIM no será fácil

“No desconfío, porque hay una Constitución Política del Estado. Ojalá les vaya bien, pero creo que no estamos preparados. Ni Santa Cruz pudo conseguir su autonomía,   ¿cómo será la nuestra?”, pregunta Miguel Arias, presidente de la Asociación de Ganaderos de la Provincia Mojos, que con 108 mil  cabezas es la segunda región ganadera de Beni.

El presidente  de los ganaderos de Moxos, Miguel Arias.

El ganadero llegó a la Asamblea de Corregidores del Territorio Indígena Multiétnico (TIM I) que se realizó en Natividad del Retiro, del municipio de San Ignacio de Moxos, donde se aprobó el estatuto autonómico del TIM I y aunque expresó su apoyo a la iniciativa, no se mostró optimista.

“Con la autonomía no habrá autoridades… a dónde van a ir. Somos una provincia pobre y es difícil mantenerse. Es una pena que no nos hayan invitado  a la mesa (de debate para constituir el estatuto)”, añade el empresario.

Algunos ganaderos creen que con el estatuto, los indígenas podrían afectar territorios de los privados, algo que los pueblos   han descartado. El artículo 85 del estatuto al referirse a Terceros No indígenas al Interior del Territorio indica que el TIM I “respeta los derechos constituidos por terceros no indígenas al interior del Territorio Indígena Multiétnico, siempre y cuando  actúen en el marco del respeto y cumplimiento de las  normas que rigen la organización y gestión del territorio, así como las que emita el Gobierno Indígena Autónomo”.

Desde la Alcaldía de Moxos, el concejal Corpus Malale  admite que el futuro gobierno autónomo indígena debe tomar en cuenta  la realidad administrativa. “Primero hay que estar capacitado en administración pública, que implica varias responsabilidades en servicios básicos, salud, educación,  fortalecimiento, obligaciones, etc. No será fácil”, alerta.

Demetrio Romero, presidente de la Coordinadora Nacional de la Autonomía Indígena Nacional Campesina, indica que lo que “corresponde es subirnos al carro y empujar. Hasta ahora nos han demostrado que el sistema municipal es muy burocrático y nuestro reto es mejorarlo para atender a nuestras comunidades”, dice.

 

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