Sputnik-V: cada dosis costará $us 9,5 y la gente podrá vacunarse desde marzo

El Presidente dijo que la primera entrega del fármaco llegará a fines de marzo, con 1,7 millones de dosis, la segunda en abril, con una cantidad similar, y la tercera dotación arribará en mayo.
jueves, 31 de diciembre de 2020 · 09:23

Luis Escóbar / La Paz

El Gobierno de Bolivia destinó aproximadamente  49,4 millones de dólares en la compra de las 5,2 millones de vacunas rusas Sputnik V. Cada una de las dosis costará 9,5 dólares y el primer lote se comenzará a distribuir  a  partir de marzo del siguiente año sin costo para los ciudadanos. 

“La primera entrega llegará a finales de marzo con 1,7 millones de dosis; la segunda estaría a fines de abril con 1,7 millones, y finalmente (las restantes llegarán) en mayo. Seguimos con el sistema Covax para recibir una mayor cantidad de vacunas y logramos que nuestros hermanos de Rusia nos puedan mandar 6.000 dosis que nos puedan servir inmediatamente”, dijo el presidente Luis Arce  ayer en la mañana  en el acto de firma del contrato. La ceremonia  se realizó en la Casa Grande del Pueblo.

En su discurso, el primer mandatario del país  ratificó que las vacunas serán gratuitas para “toda la población” y para evitar cualquier susceptibilidad se aplicará de forma  voluntaria. “Quienes quieran vacunarse tendrán acceso gratuito y quienes no, será una decisión personal. Sin embargo, el Gobierno nacional está poniendo a disposición del pueblo y eso nos podrá dar certidumbre”, aseguró. 

La vacuna Sputnik V -desarrollada en Rusia por el Instituto de Investigación Gamaley-  tiene una eficacia superior al 90%, según el  Ministerio de Salud. De acuerdo con el Ejecutivo, las dosis ya se aplican en Argentina, además se utilizarán  en  Brasil y Venezuela, entre otros países de América Latina y el mundo.

El primer mandatario  declaró que la anterior semana se reunieron con los gobernadores, a quienes les propusieron un plan que contempla tres pilares  para enfrentar la Covid-19. El primero se refiere a  la adquisición de pruebas (para detectar el virus). El segundo se refiere a la adquisición de las vacunas de Rusia que se hizo público ayer. La tercera consiste en  la “coordinación con los gobiernos subnacionales para llevar adelante esta política,  y de esa manera, la salud pueda llegar a las familias bolivianas”, sostuvo el Presidente. 

El ministro de Salud, Édgar Pozo, sostuvo que el costo de cada una de las vacunas será de 9,5 dólares y agregó que las primeras 6.000 dosis que lleguen  en enero serán destinadas al sector médico. “Tenemos que resguardar a nuestros soldados porque esta es una guerra contra la muerte”, sostuvo la autoridad,  en referencia a los galenos, los profesionales y trabajadores de salud. 

Sin embargo, el inmunólogo Alfredo Mendoza calificó  como  “insuficiente” esa cantidad (6.000 dosis) para el sector de la salud. “Al principio, la vacuna debe ser entregada al personal de salud; pero no hemos visto en hospitales u otros lugares un informe final sobre los grupos que serán priorizados. Por datos preliminares sabemos que los primeros en ser vacunados será el personal sanitario y estamos a la espera”, precisó.

Mendoza explicó que para inmunizar al personal de salud se debe incluir al sistema público, a  la seguridad social a corto plazo y  a las  entidades de convenio,  como de la Iglesia Católica y otros.  Añadió que lo importante es conocer el cronograma de la vacunación, una fecha de inicio, cuáles  serán los grupos que tendrán prioridad y dónde se distribuirán las dosis. 

El miembro de la Sociedad Boliviana de Medicina Crítica y Terapia Intensiva Patricio Gutiérrez   coincidió en afirmar que las primeras vacunas que lleguen al territorio nacional  se deben poner a los médicos y personal de salud. 

“En segundo lugar –añadió el profesional-  deberán ser colocadas a quienes están en primera línea, como policías y militares. Y  en tercer sitio a los  pacientes de la tercera edad porque son ellos los que tienen mayor riesgo de sufrir complicaciones y son los que terminan falleciendo a causa de este mal. Finalmente, se deberán poner  a las personas con (enfermedades de base), como  diabetes, hipertensión o algún tipo de inmunosupresión. Después se debería buscar otros grupos”, explicó Gutiérrez.

El contrato entre  Bolivia y Rusia  fue firmado ayer  por los representantes de la Central de Abastecimiento y Suministros de Salud del Ministerio de Salud y del Fondo Ruso de Inversión Directa.
 

 

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