Tres zonas de Achocalla fueron afectadas por aguas de El Alto

Según la Gobernación, ambos municipios debían construir una canalización para evitar deslizamientos. La Alcaldía paceña atendió 876 casos en lo que va del año.
martes, 11 de febrero de 2020 · 00:04

Luis Escóbar  / La Paz

La falta   de  canalización de las aguas servidas y pluviales  fue la principal causa de la mazamorra que  provocó daños en tres zonas de Achocalla y cobró la vida de  una mujer, según la Gobernación de La Paz. De acuerdo con las autoridades locales, la obra debería ser ejecutada  en coordinación  con la Alcaldía de El Alto.  


“Registramos  un deslizamiento con material sólido (mazamorra)  porque  una alcantarilla de El Alto desemboca hacia Achocalla. Tenemos  entendido que hay un proyecto de una canalización que no se hizo efectivo porque se necesita  la  participación de El Alto”, dijo  el director de Gestión de Riesgos y Atención de Desastres de la Gobernación, Luis Alcoreza.

El sábado  en la madrugada, la mazamorra bajó con fuerza hasta Achocalla y afectó a 20 familias de tres zonas. Según el gobernador de La Paz,  Félix Patzi,  en el barrio  Arco Iris, 16 familias reportaron  daños en sus propiedades y de ese número, ocho perdieron todo. Una  de las afectadas fue  una mujer de 43 años con discapacidad que no logró salir de  su inmueble y perdió la vida.

En la zona  San Martín,  otras tres casas  fueron afectadas  y en el barrio  Aroma,  una vivienda. “En total son 54 personas  damnificadas. La Gobernación está coordinando la provisión de combustible, ayuda alimentaria y colchones. Vemos ahora la entrega de  material de construcción,  como ladrillos y  calaminas a las ocho familias que lo  perdieron todo”, declaró Patzi.

Esta cooperación es entregada porque  la Alcaldía de Achocalla no  está habilitada para disponer recursos.    Alcoreza aclaró que las cuentas están congeladas porque la comuna  no envió sus estados financieros.

Los vecinos afectados contaron que  la mazamorra se registró porque circula  de forma constante agua en este sector. “Como no tenemos alcantarillado, el agua pluvial baja por las calles y se va hacia Mallasilla. Se juntan los pequeños riachuelos de lluvias y vertientes”, dijo el vecino del sector Japari, Enrique Juárez.

El poblador aseguró que entre las principales necesidades de la zona están la instalación del alcantarillado y el acceso a agua potable. “Es muy  urgente. Nosotros consumimos agua de vertiente”, afirmó.

Consultado sobre si  hay  responsabilidad de la Alcaldía  de Achocalla por no atender las demandas, Alcoreza  respondió:  “Existen responsabilidades y como Gobernación tenemos competencias que la Ley de Autonomías nos limita. No podemos entrar en temas municipales,  pero hablando  con los vecinos, (nos enteramos) que  existe un proyecto de canalización de ese lugar  y es un tema tripartito entre Achocalla, El Alto y la Gobernación”, dijo  Alcoreza.

El técnico de la Gobernación explicó que   las aguas de lluvias que caen en El Alto desembocan en Achocalla porque  este  municipio tiene una geografía parecida a la de La Paz. “Recibe  el agua pluvial de la parte alta y no existe una canalización. Esto generó que  el agua que cayó durante varias horas se escurra y arrastre todo el material que llegó a la parte baja (de Achocalla),    donde ya hay  viviendas. Entró como una mazamorra y sepultó varias casas. Eso se puede controlar si se hace una canalización para evitar las erosiones desde arriba”, explicó.

Municipio paceño

En lo que va del año,  la comuna informó que se atendieron 876 casos reportados a la Red 114. De ese número, 25 son de  relevancia por la caída de muros perimetrales en viviendas. 

Las lluvias  entre  moderadas  y  fuertes  generaron afectaciones en los macrodistritos Sur, Cotahuma y San Antonio, principalmente. 

“Las llamadas se incrementaron este fin de semana por las intensas precipitaciones. Estamos resolviendo estos temas. Pedimos a la comunidad paciencia debido a que nuestros técnicos están en arduo trabajo en diferentes áreas”, dijo ayer  el director de la Unidad de Atención de Emergencias, David Mollinedo.

En el caso específico de Niño Kollo, el responsable del Centro de Operaciones de Emergencia, Mauricio Claros, explicó que se trata de un derrumbe de material por erosión y no un deslizamiento. 

En la actualidad, los obreros ediles trabajan en la limpieza de la bóveda que fue taponeada en 150 metros lineales de material de arrastre.

De acuerdo con  Claros, la limpieza del sector se realizará en las próximas horas.  Las labores en el área son coordinadas con los funcionarios  de la empresa Mi Teleférico. La autoridad edil  indicó que  hasta el miércoles se tendrá una evaluación definitiva.

La empresa  de transporte por cable informó que  se definirá el reinicio del servicio de la línea Morada en las próximas horas.

 

 

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