5 familias se resisten a dejar sus viviendas en Niño Kollo

Las alcaldías de La Paz y El Alto firmaron órdenes de evacuación de cinco inmuebles. Ocho familias abandonaron sus casas hasta ayer.
jueves, 27 de febrero de 2020 · 00:24

Luis Escobar  / La Paz

 Cinco de las 13 familias que recibieron la orden de desalojo en Faro Murillo se resisten a dejar sus viviendas. Las instrucciones fueron emitidas al mismo tiempo  por las  alcaldías  de La Paz y El Alto.  Hasta ayer, otras ocho familias dejaron sus casas después del deslizamiento que se  registró en el sector de Niño Kollo.

“El martes evacuamos a seis familias, hoy (miércoles) programamos la salida de otras dos familias. Nos faltan cinco familias. Lamentablemente, estas últimas no quieren dejar sus viviendas,  pero ante el inminente riesgo están obligadas (a dejar sus casas). Seguro al darse cuenta de la magnitud del problema, estos vecinos cumplirán la instrucción”, dijo ayer  el subalcalde de Cotahuma, José Luis Quiroga.

 El fin de semana, cerca de 3.000 metros cúbicos de tierra cayeron del talud de Niño Kollo. Este hecho puso  en riesgo a las cinco viviendas que se encuentran en la parte alta en el barrio  denominado Faro Murillo.

Las casas están en la corona del farallón, cerca de la avenida 9 de Abril y en la jurisdicción paceña. Pero sólo  una de las viviendas tributa y es administrada por la Alcaldía de La Paz. El resto   está con el  municipio alteño.

Las  alcaldías de La Paz y El Alto  coordinaron  las obras de prevención y emitieron órdenes de desalojo preventivo para estos inmuebles. “Una familia  sí tiene  todos los papeles en orden y es de La Paz. El  resto son asentamientos y para  evitar una  ida y una  vuelta, invitamos a la Alcaldía de El Alto para notificar de forma conjunta a las familias para que puedan proceder al  desalojo preventivo. Lo importante es evitar el riesgo y  persuadir a la gente para que busque un mejor cobijo”, añadió la autoridad.

Cinco familias   se resisten a dejar sus inmuebles porque creen que el desprendimiento de tierra no afectará  sus inmuebles pese a que el talud ahora se encuentra a sólo un metro de sus propiedades.  “No queremos tener sorpresas y nos esforzaremos para convencer y persuadir a estas familias que deben  dejar   sus viviendas”, agregó el subalcalde paceño.

 En este sector caen aguas de la ciudad de  El Alto. La solución pasa por una obra de captación que está en evaluación de técnicos de ambos municipios y de la empresa Mi Teleférico. Y es que en este  lugar se  emplazó una de las  torres de la línea Morada. 

El director de Gestión de Riesgos de la Alcaldía de El Alto, Mario Lima, dijo  que las aguas que se generan en la parte alta   se dirigen a la avenida Cívica y no desembocan en el talud.

 “Se detectó que hay filtraciones y esto está ocasionando deslizamiento. Se notificó a cinco viviendas, de tres de ellas  las familias  se resisten a salir. Están en una zona de riesgo y les informamos de los posibles  problemas que hay en este sector”, declaró. 

El técnico alteño sostuvo  que estas viviendas no tienen un sistema de alcantarillado y evacúan sus aguas al talud de Niño Kollo. Esta situación causa el incremento de  humedecimiento  en este sector.   

“(Los funcionarios de) Epsas encontraron filtraciones a 10 metros de profundidad y aún no  determinaron  de dónde vienen las aguas”, declaró.

El secretario  municipal de Gestión Integral de Riesgos (Smgir), Vladimir Toro, dijo que la solución es captar las aguas subterráneas. “Es una captación de aguas  a través de un sistema mixto que contemplará una galería (filtrante) con hidrotúneles. Esta obra debería construirse de forma paralela al edificio del teleférico. (La ejecución de esta  obra)  corresponde  a El Alto y por eso coordinamos con ellos”, afirmó el especialista.

 El técnico explicó que cuando se produjo el primer deslizamiento en Niño Kollo, el pasado 7 de febrero, no se registraron esos flujos “tan importantes” de agua.  “Ahora están deteriorando de forma muy rápida el área”, sostuvo. 

Además, las alcaldías de La Paz y El Alto también pidieron a la unidad educativa Jorge Cabrera  suspender actividades. Saturnino Limachi Condori, presidente de la junta escolar, dijo que este pedido  es por prevención. 

“No hay rajaduras. La paralización de actividades se debe  a que  cayó tierra en la parte de atrás (el talud),  pero nosotros les informamos del humedecimiento hace dos semanas y  no hicieron nada”, sostuvo. Esta unidad educativa alberga a 220 estudiantes  y funcionan 23 cursos.

 

 

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