Miedo al coronavirus despierta xenofobia en chifas y comercios

Migrantes del país asiático cuentan que en sus negocios bajaron las ventas y piden no ser discriminados. Autoridades recalcan que el virus no llega con las mercaderías.
domingo, 09 de febrero de 2020 · 00:26

Verónica Zapana S.  / La Paz

“Cada día que pasa, nos asustamos más. El coronavirus está provocando que la gente boliviana se aleje y desconfíe de nosotros. Antes teníamos buena clientela   en la chifa,  pero ahora la gente tiene miedo  hasta de lo que preparamos. Ya estamos viviendo rechazo sin razón”, contó  un ciudadano chino que radica en La Paz.

 El dueño de la chifa -que prefirió guardar su identidad   y no  identificar su negocio- dijo que esta situación se incrementa cada día. 

 “Cuando surgió la enfermedad nadie le daba importancia, pero ahora todos hablan de eso. En la calle sólo escucho hablar del tema. Cuando me ven y estoy cerca, la gente comienza a murmurar”, relató.

Él nació en China. Visitó Bolivia, se enamoró  y decidió quedarse en el país. Vive en la  ciudad de  La Paz desde  hace más de 15 años .  “Yo tengo mi familia aquí”, dijo  orgulloso; pero su sonrisa desapareció segundos después cuando comentó con amargura: “Acá no se dio un diagnóstico de un caso positivo, pero  la gente     cree que por ser asiático uno  es portador del virus”.

No es la única víctima de la desinformación y el miedo. Cinco ciudadanos chinos -entre propietarios de chifas y comerciantes-   contaron a Página Siete  que se sienten “discriminados” por la gente boliviana desde que comenzó la difusión de la información sobre esta enfermedad. Indicaron que incluso fueron víctimas de insultos por esa causa.

“¿Qué hacen aquí?, ¿por qué no se van a su país?, ¿con qué cosas prepararán  su comida?, me dijo una mujer cuando me vio con barbijo en la puerta de la chifa”, relató uno de los entrevistados.

Según la psicóloga Marynés Salazar, es  importante que entre toda la población boliviana se genere conciencia sobre esta temática en diferentes espacios, ya sean educativos, familiares, laborales, grupos de amigos y en los medios de comunicación.   “Hay que generar conciencia en las personas sobre los actos y las conductas xenofóbicas en las que pueden llegar a caer”, dijo.

La experta explicó que la “xenofobia  implica el rechazo de la persona extranjera por el hecho de serlo, y el racismo es la concepción de la superioridad de una raza sobre otra bajo parámetros que no son objetivos”.

Salazar aseguró que generalmente aparece la xenofobia o el racismo cuando las personas  precisan fortalecer aquello que consideran débil en sus vidas. “Y eso es falta de información oficial”, añadió.

“En gran medida, el  hecho de manifestar actitudes xenófobas tomando como excusa el coronavirus, devela a una sociedad que no tiene conocimiento suficiente, que tiene actitudes sin ninguna base sustentada en la información real y científica. La  xenofobia  es prueba de una sociedad que puede caer en la ignorancia”, destacó Salazar.

 Con una mirada similar, el psicólogo Carlos Velásquez sostuvo que esto  sucede por falta de  información oficial mientras que en las redes sociales abundan datos erróneos que, lamentablemente, las personas creen sin verificar. “Y eso está generando distanciamiento”, agregó. 

El especialista aseguró  que los bolivianos  actúan de esa forma “por miedo” y falta de información seria. “Existe temor a la pérdida de la vida” , dijo e indicó que por eso actúan a la defensiva.

El sociólogo Eduardo Paz explicó que  las redes sociales juegan un papel muy importante para generar  “pánico” en la población.  Aseguró que este hecho  no sólo ocurre en Bolivia, sino en varias partes del mundo.

Según  medios internacionales, en España, Francia, Italia, entre otros país, ya se registraron casos de  xenofobia y de discriminación contra  los ciudadanos asiáticos.  

“La gente no puede basarse en rumores. Deben evidenciar la información que reciben sobre esta enfermedad”, acotó Paz.

Hace unos días -en la localidad de  Uyuni-  funcionarios  internaron en un hospital a tres  japoneses  por ser asiáticos y presentar fiebre leve.  

La ministra de Comunicación, Isabel Fernández, expresó   entonces que “no se puede generar xenofobia y malestar a estas personas. Lo último que queremos es eso”. Añadió que  por eso se trabaja en otorgar una información oportuna y transparente sobre la enfermedad a toda la población.

Según  el representante de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Alfonso Tenorio, “una persona es sospechosa de tener coronavirus sólo si estuvo en los últimos 14 días en China y si presenta tos y fiebre alta, de lo contrario, no”, recalcó.

Los coronavirus son una familia de virus que se descubrieron  en la década de los años 60. En diciembre pasado surgió un brote de esta enfermedad en Wuhan (China) y aunque no se conoce el origen, la OMS asegura que la fuente primaria es un  animal. El virus -denominado   “neumonía de Wuhan” o 2019-nCoV-  se presenta con fiebre,  fatiga, tos seca y dificultad para  respirar.

El 30 de enero, la OMS declaró la emergencia internacional ante el brote del nuevo coronavirus. Las autoridades   informaron  que se seguirán los protocolos establecidos, pero que “no hay razones” para limitar los viajes o el comercio con el gigante asiático. 

La enfermedad ya se propagó por más de 15 países de Asia, América del Norte y Europa. Hasta ayer había provocado  más de 723 muertes y  afectó a más de 30.000 personas, la mayoría en China.

El miércoles, el Gobierno reportó el caso  de  un boliviano de 18 años   que llegó de China y  presentó síntomas. Hasta el viernes  el joven  era “sospechoso de portar el virus”, según el Sedes. Se confirmó que tiene  dengue y ayer se descartó que tenga coronavirus. 

Pese a los informes oficiales, los comerciantes asiáticos  reportan que sus ventas se redujeron. “La gente tiene miedo de comprar nuestros productos. Dicen que pueden estar llegando con el virus”, lamentó una mujer de 45 años.

La responsable de la Unidad de Epidemiología del Ministerio de Salud, Carola Valencia, recalcó   que el virus no se transporta por mercaderías. “El riesgo es cero, puede llegar ropa o cualquier objeto de Asia y eso no representa ningún riesgo”, dijo. 

Con un poco de optimismo, el dueño  de la  chifa espera que la gente  cambie de actitud y todo vuelva a la normalidad.

 

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