Cochabamba sucumbe ante información falsa o anticipada

En las redes abundan noticias falsas; en los mercados y farmacias se agotaron los barbijos; prima la especulación de precios a causa de la pandemia.
lunes, 16 de marzo de 2020 · 00:04

María Mena M./ Cochabamba

“¡Hay un hombre infectado (con coronavirus) y las autoridades de salud lo están buscando por todas partes. Papás, tomen sus previsiones!”, se escucha decir, toda alarmada, a María P. en un video con fotografías que hizo circular en su cuenta de Facebook, el pasado jueves. En menos de siete horas la publicación se hizo viral. 

Esa información era falsa al igual que otras que circulan por las redes. La paranoia, histeria y desinformación priman en Cochabamba y el resto del país luego de que el Gobierno confirmó  los primeros casos del Covid-19.

El video dura apenas 20 segundos, pero en ese tiempo María P. da la ubicación del supuesto hecho,  la zona,  el nombre de una unidad educativa y realiza una descripción de lo que cree que está sucediendo. “¡Los Médicos y las enfermeras lo están buscando en ambulancia!”, alerta a los vecinos y padres de familia para  que asuman acciones.

Las autoridades de salud de Cochabamba no se pronunciaron sobre ese caso porque, como mucha información que circula, no es fidedigna. Pero caso falso o no,  la reacción de la población a esa publicación fue inmediata. 

“Por favor, confirmen si es verdad”, pide Peter; mientras que Wiliam está convencido de que la publicación es falsa: “Hablan cosas sin confirmar y todo se lo creen”, escribió en las redes.

La divulgación de María P. no es la única información falsa que se ha viralizado en los últimos días en torno al coronavirus.

Ante estos casos, Marcelo Durán, comunicador  y experto en redes sociales,  recomendó, a través de su cuenta de Facebook, que para no caer en una distorsión cognitiva de los hechos, es necesario “leer fuentes confiables y verificadas” para evitar el pánico y la desinformación.

Caos e histeria en Quillacollo

Pero igual de peligrosa es la información “anticipada” como la que fue vertida por el director departamental de Educación de Cochabamba, Iván Villa. En conferencia de prensa, el pasado jueves, anunció  la sospecha de coronavirus en  cuatro estudiantes de una misma familia  que asisten a una unidad educativa de Quillacollo.

Esa información alarmó a los padres de familia, quienes inmediatamente se trasladaron a ese establecimiento educativo para recoger a sus hijos por temor a que contraigan el virus. Por casi dos horas la histeria y el pánico se apoderaron de los papás quienes, a empujones, a gritos y en medio de lágrimas, trataban de ingresar a la fuerza.

Algunos trepaban los muros y otros gritaban el nombre de su hijo desde el portón de la escuela, mientras que un contingente de policías intentaban controlar a la multitud. La Dirección Departamental de Educación, alertada sobre los cuatro estudiantes -de secundaria y primaria-, instruyó que ningún escolar saliese del establecimiento hasta que se  cumplan las medidas de seguridad sanitaria como el control de la fiebre y el lavado de manos.

Para la directora distrital de Educación, Hilda Bustillos, las declaraciones de Villa fueron “temerarias, desatinadas y mentirosas” porque generaron confusión y desinformación en el establecimiento y el municipio.

“Ninguno de los estudiantes presentan síntomas. No tienen tos seca ni nada. Por seguridad se los ha enviado a su domicilio”, afirmó Bustillos. Los menores tuvieron contacto con una tía que llegó de Italia el 8 de marzo y días después presentó síntomas similares al coronavirus.

“Estamos desesperados por nuestros hijos. Nadie nos dice qué está pasando”, dijo un hombre desde el muro de la escuela.  “¿Quién no va tener miedo por su hijo de que le contagien el coronavirus?”, se lamentaba una madre ante la incertidumbre de no saber nada de su hijo.

Policías y profesores, con barbijos, despacharon uno por uno a los escolares cuando eran reconocidos por sus familiares. 

Mientras el caos se apoderaba de esa unidad educativa, la presidenta  Jeanine Añez -desde la sede de Gobierno- anunciaba la suspensión de clases en todo el país hasta el 31 de marzo. Prohibía    también los vuelos hacia y desde Europa para evitar la expansión de la pandemia.

Horas más tarde, el jefe de Epidemiología del Servicio Departamental de Salud de Cochabamba, Arturo Quiñones, descartó que los cuatro estudiantes sean portadores del virus. “Hubo un error. Se anticipó al dar la información”, dijo en referencia a las declaraciones de Villa.

La gobernadora de Cochabamba, Esther Soria, pidió a las autoridades de salud y educación no brindar detalles que no sean oficiales.

Las reacciones

Para César Arellano, docente de la Universidad Privada Latinoamericana,  en el país se  desató una paranoia colectiva debido a que las autoridades no brindan la  información  adecuadamente. Además, considera que  los protocolos de seguridad en las fronteras no fueron aplicados oportunamente.

“Es una cuestión de información. No estamos bien informados. Los estudiantes estaban susceptibles y usaban barbijos”, afirmó Arellano.

Rubén Gonzales, que trabaja en una entidad financiera de Cochabamba, está convencido de  que el peor mal son las redes sociales porque mediante ellas se difunden y viralizan -sin ningún control- informaciones falsas que generan caos, especulación, histeria y confusión.

“Me parece que algunas personas se hacen la burla con ciertas publicaciones, justamente  para causar pánico y miedo”, lamentó Gonzales.

La gente  se volcó a los mercados para comprar alcohol en gel.
Foto: Archivo

Policía y ediles no frenan agio y rechazo vecinal

Los artículos de limpieza como  sanitizadores, alcohol líquido o en gel, jabón antibacterial y lavandina  están casi agotados en los mercados de Cochabamba. En las farmacias es difícil  encontrar un barbijo. La demanda alimenta la especulación   de los productos considerados “esenciales” para prevenir el coronavirus.

Desde el miércoles, funcionarios municipales, en coordinación con la Policía, realizan operativos en los principales mercados, con la finalidad de frenar la especulación en los precios. Sin embargo, los comerciantes evaden los controles y los precios continúan elevados.

Un barbijo que comúnmente se comercializaba entre uno y dos bolivianos ahora lo venden desde cinco a 20 bolivianos, dependiendo del material. El alcohol en gel y jabón líquido de 370 mililitros estaba a 15 bolivianos, ahora está entre 20 y 25.

“En cuanto se dio la noticia sobre los cuatro escolares en Quillacollo sucedió algo que no habíamos visto nunca. De cada 10 personas cuatro llevaban barbijo, sobre todo los escolares”, relató Zulma Camacho, vecina de Quillacollo.

En dicho municipio también es difícil adquirir esos artículos de limpieza. Algunos, de acuerdo con Camacho, acuden hasta a las licorerías en busca de algo para desinfectar sus manos.

Para Camacho, esa alerta “desatinada”  fue positiva porque de esa manera los padres de familia asumieron medidas de seguridad y  costumbres de limpieza.

Oposición vecinal

Los vecinos del Distrito 15, en  el sur de la ciudad, se oponen a que la ex-Villa Suramericana sea habilitada como centro de cuarentena para los casos confirmados del Covid-19. El jueves, una multitud realizó protestas en las puertas de la instalación en rechazo al anuncio del alcalde José María Leyes. Temen que el virus se expanda y que los habitantes de esa zona sean contagiados.

El Concejo edil  de Cochabamba anunció  una normativa que prohíba las “grandes concentraciones de personas” para evitar la propagación de la pandemia.

Covid-19  en Bolivia

  • Confirmado El miércoles 11 de marzo, el Ministerio de Salud confirmó los primeros casos positivos de Coronavirus, en Santa Cruz y  Oruro. Los dos pacientes aún están en cuarentena y reciben tratamiento.
  • Sospechosos En los últimos días,  se reportaron varios casos sospechosos del Covid-19, en todo el país. Cada nuevo reporte es sometido a pruebas epidemiológicas para confirmar o descartar.
  • Atención El Hospital Viedma es el centro de salud de referencia para la atención de los casos de Coronavirus. Se prevé que la ex-Villa Suramericana sea el centro de cuarentena para los casos confirmados.
  • Suspensión Las clases en las escuelas, universidades e institutos de Cochabamba  fueron suspendidas hasta el 31 de marzo, al igual que en el resto del país. El Gobierno no  descartó ampliar el plazo. 
  • Limpieza Los empresarios cochabambinos garantizaron el abastecimiento de productos de limpieza ante la demanda de la población. Los operativos policiales y municipales continuarán para evitar la especulación.
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