Pornografía infantil se anida en salas de exhibición clandestinas, mercados e internet

En La Paz, la Defensoría señala que Facebook y otras aplicaciones como Tinder son los medios por los cuales adultos varones captan a las niñas y adolescentes para conseguir imágenes íntimas.
lunes, 16 de marzo de 2020 · 00:04

Leny Chuquimia /  La Paz 

Salas clandestinas de exhibición de videos, mercados informales y las redes sociales son los espacios en los que se anida la pornografía infantil en La Paz. Los datos al respecto son escasos.

“Las investigaciones y operativos  evidencian que el tema de la pornografía infantil es una problemática muy manifiesta en la sociedad. Este material no sólo circula en las redes sociales, es  comercializado en centros informales de venta de DVD. En El Alto hay una particularidad,  no sólo se vende, sino que se exhibe en salas clandestinas”, señala el subdirector de Munasim Kullakita y parte del Movimiento Vuela Libre, Ariel Ramírez.   

El  delito  está contemplado en la Ley 263 Contra la Trata. La norma lo toma sólo como la pornografía, porque  la  pornografía infantil no está tipificada en el país.

Según datos del Movimiento Vuela Libre y Elizabeth Zabala, 2020, la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen  atendió -a nivel nacional- 104 casos de pornografía infantil en 2019 y 116 en 2018. En ambos años, La Paz ocupó el primer lugar con 47 y 63 casos respectivamente. 

La Defensoría de la Niñez y la Adolescencia del municipio de La Paz en 2014   atendió dos casos; en 2015,  tres; en 2016, cuatro; en 2017, uno; en 2018, seis; y en la gestión pasada siete. Este año ya se  atendieron dos.    

“El número de casos que reporta el Estado no muestra  la realidad. Hay una subinformación, el problema es mucho más grande”, indica la coordinadora a nivel Bolivia del Movimiento Vuela Libre,  Verónica  Cronembold.

Salas  clandestinas y DVD  

“¿Tiene videos de changuitas?” es la pregunta con la que se busca pornografía infantil en los puestos de DVD piratas en el Barrio Chino de El Alto. Si la persona que pregunta es hombre, el vendedor no hace muchas preguntas, pero si el cliente  es una mujer, duda y niega tener  “esa mercadería”.

La situación se repite en la calle Tiquina o el Barrio Chino  paceño. Los que acceden a venderlos  sacan los videos de bolsas negras o cajas escondidas en el fondo de sus puestos callejeros o tiendas. 

Pero a las afueras de los lenocinios de la zona  12 de Octubre de El Alto la situación cambia. Ahí los “videos  para adultos” están a plena vista. Los comerciantes los ofertan como “lo último”,   “kochalitas o  cambitas”. A su alrededor se arremolinan decenas de hombres que barajan los videos entre sus manos  como si fueran naipes. Entre risas y regateos, nadie parece avergonzarse.

Esa es una de las zonas donde la pornografía y los servicios sexuales son la oferta diaria. “En estos lugares hay salas en las que pagas por  ver el material. Si te reúnes con unos cuatro o cinco amigos pides que te pongan una de chibolitas -como se les dice a las niñas en el ámbito- y ponen las imágenes”, relató Ramírez.

Estos espacios funcionan a escondidas en habitaciones oscuras acomodadas al fondo de los centros comerciales o las casas.  No importa si aún hay  luz de día o si ya es de noche.

Las redes sociales

“De todos los casos atendidos  hemos visto que las redes sociales son el punto en el que confluyen este problema. Muchachas de 13 a 17 años tomaron contacto con los denunciados   por Facebook. Con cuentas falsas, los  adultos las  enamoraban  y les pedían fotos, primero del rostro, luego del cuerpo y después las extorsionaban o difundían la imagen”, señaló la directora de la Defensoría de La Paz, Jaqueline Llanos . Indicó que Tinder -una app de citas- es otra de las redes sociales usadas para captar víctimas. 

“Uno de los  casos que atendimos fue de un compañero de curso el que avisó a la  adolescente que la había visto en un video pornográfico. El adulto que se aprovechó de la joven  hizo un CD  con las imágenes de la muchacha y lo comercializó entre los  compañeros de colegio”, relata Llanos.

La semana pasada un adulto fue sorprendido cuando filmaba con un bolso  debajo de las faldas de varias estudiantes en un colegio de La Paz. “Es algo recurrente. En desfiles y en las puertas de colegio se ha encontrado a varones que han estado filmando  las partes íntimas de las niñas y adolescentes”, manifestó Llanos.

Un problema mayor a las cifras

Ramírez  señala que las cifras reportadas por la Felcc o las Defensorías son muy bajas. Revela que el 50% de las niñas y adolescentes que fueron víctimas de violencia sexual -que llegaron a Munasim Kullakita- señalaron que se les ofrecía dinero para dejar que les  tomen imágenes, otras eran obligadas o amenazadas.

Julia Velazco, de Eco Jóvenes y la Agencia de Noticias de la Niñez y la Infancia (ANNI), califica  de lamentable que en Bolivia no haya una instancia que almacene y sistematice esta información. 

 “Lo que tenemos es una División de Trata al interior de la Policía. Pero allí tampoco  tienen un sistema clasificado que evidencie como está el tema de la pornografía infantil. No se sabe a quiénes afecta más este delito,   quiénes son los principales consumidores o  promotores ,  cuánto material se incautó en los últimos años o un análisis del mismo. Es una falencia muy grande de la Policía y el Estado al momento de combatir un delito tan grave”, sostiene. 

Página Siete solicitó a  Comunicación de la Fiscalía General del Estado datos sobre los procesos por pornografía infantil y su estado. Se  indicó que los datos deben ser entregados por la Policía. En  la división de Trata y Trafico de la Felcc se  explicó que hubo cambio de director.

En 2017 fue aprehendido un militar como parte de una red.
Foto: APG

El delito está penado por ley pero aún tiene ambigüedades

“La normativa boliviana sanciona sólo el tema de la pornografía y el hecho que estén involucrados los niños y adolescentes es sólo un agravante. Ahí hay un poco  de ambigüedad”, señaló Ariel Ramírez de la Fundación Munasim Kullakita y miembro del Movimiento Vuela Libre.

El Código Penal de Bolivia, en su Artículo 332,  parágrafo I, indica: “Quien procure, obligue, facilite o induzca por cualquier medio, por sí o tercera persona a otra -que no dé su consentimiento- a realizar actos sexuales o de exhibicionismo corporal con fines lascivos con el objeto de videograbarlos, fotografiarlos, filmarlos, exhibirlos o describirlos a través de anuncios impresos, transmisión de archivos de datos en red pública o de comunicaciones, sistemas informáticos, electrónicos o similares, será sancionada con pena privativa de libertad de 10 a 15 años. Igual sanción será impuesta cuando el autor o partícipe reproduzca o almacene, distribuya o venda material pornográfico”.

En el parágrafo II dice: “La pena privativa de libertad será agravada en un tercio cuando:  la víctima sea niño, niña o adolescente o  persona con discapacidad”.

Ramírez explica que lo que se sanciona es la tenencia, distribución y comercialización. “Se han hecho varios operativos   pero lo que se hace básicamente es el decomiso   del material pero arrestados y mucho menos sentenciados no hemos visto”, dijo.

En muchos casos el distribuidor es otro menor de edad. En éstos  no se puede emitir una sanción penal. “En el caso de los adolescentes, de 14 a 18 años, son  punibles pero con una sentencia atenuada. Pero si son menores no  pueden ser detenidos, pero podemos hablar de una responsabilidad civil hacia los padres”, dijo la  directora de la Defensoría  de La Paz,  Jacqueline Llanos.

Las redes sociales son un epicentro del problema.
Foto: Archivo

Cifras alarmantes en todo el mundo 

Según datos de Unicef, en el mundo una de cada 10 niñas fue violada con el fin de que su vejamen sea grabado y difundido o comercializado. Además, señalan que el 20% de la pornografía en internet tiene como protagonistas las fotografías  y videos de niños, niñas y adolescentes. Para 2011, según un estudio de Unicef,  había 16.700 sitios web que difundían imágenes de  abusos sexuales a infantes. 

Estas cifras se quedan cortas con las denuncias hechas por  Internet Watch Foundation (IWF). Según esta organización,  cada  siete minutos se muestra en internet a un menor de edad siendo objeto de abusos sexuales.

En 2018, IWF eliminó 78.589 páginas web -de todo el mundo- que ofrecían ese tipo de imágenes. La cantidad sube si se cuenta las borradas desde 1996, que ascienden a 250 mil  sitios con contenido pedófilo.  Pese a ello señala que es imposible identificar a la totalidad de páginas que lucran con la pornografía infantil.

De un análisis del contenido eliminado  por dicha institución, se sabe que el 43% de las víctimas tenían entre 11 y 15 años, mientras que  el 55%  estaba por los 10 años  o menos. En 33% de los casos hubo violación o tortura. 

La ONG End Child Prostitution and Trafficking (Ecpat) afirma que cada vez, los niños y niñas víctimas de pornografía  tienen menos edad y las imágenes son más gráficas y violentas.

Una de las grandes redes delincuenciales dedicadas a la pornografía infantil fue desbaratada en 2017, luego de una investigación de más de dos años en 18 países. El operativo denominado “Plan Tantalio” tocó incluso a Bolivia, donde se detuvo a tres de los miembros de la red, uno era un militar a quien en 2018 se le dio detención domiciliaria.

Algunos  casos 

2017 Caen en Bolivia tres integrantes de una red de pornografía infantil internacional  tras un operativo  en 18 países. Un militar  era parte del clan que operaba  en las redes sociales.

2018 En La Paz se desbarató una red extranjera, tres personas fueron detenidas. Una de ellas se encargaba de administrar grupos de WhatsApp y otras redes sociales en las que difundían videos de vejámenes a niñas.

Junio Con operativos en La Paz, El Alto y Cochabamba se detuvo a siete personas que distribuían y comercializaban material pornográfico  que involucraba a menores de edad. Se incautaron de más de 2.000 DVD.

Agosto En La Paz la División de Trata y Tráfico  identificó a un sujeto que captaba a niñas por redes sociales y las inducía a tomarse imágenes sexuales. Se simuló un encuentro y el agresor fue aprehendido.

2019 La esposa de un   jefe policial fue sindicada de acoso y pornografía infantil. Aceptó  que manipuló la imagen de una joven para difundirla por Facebook, argumentó celos.

2020 En febrero, un entrenador de fútbol de Santa Cruz fue aprehendido por filmar videos de sus estudiantes, de entre ocho  y  14 años, siendo violadas y  teniendo   relaciones sexuales entre sí.

La Paz El 3 de marzo, se aprehendió a un varón  de 25 años de edad, acusado por pornografía infantil y corrupción de menores. Fue encontrando grabando y fotografiando a las estudiantes.

3
1

Otras Noticias