Sin capacitación ni equipos, médicos no saben cómo enfrentar el Covid-19

Profesionales aseguraron que están “indefensos” ante esta pandemia e indicaron que incluso no cuentan con insumos básicos: guantes y barbijos. Indicaron que compraron materiales con recursos propios.
sábado, 21 de marzo de 2020 · 00:30

Verónica Zapana S.  / La Paz

Los directores de los ocho hospitales del Complejo de Miraflores se declararon ayer en emergencia. Indicaron que no cuentan con  capacitación, equipos e insumos, además aseguraron que están  preocupados porque no conocen los protocolos para afrontar al Covid-19.

Aseguraron que están   “indefensos” ante esta pandemia y solicitan al Ministro de Salud que acuda a los nosocomios para conocer  las condiciones de trabajo. 

“Bolivia se encuentra enfrentando una pandemia considerada como la más cruel de los últimos 70 años:  el coronavirus. Hasta la fecha, este virus  ha provocado más de 8.000 muertes en todo el mundo. Bolivia ya es parte de esta durísima realidad. Por eso debemos  ser sinceros y reconocer (…) que no estamos preparados para enfrentar  esta enfermedad”, dijo ayer  el director del Hospital del Tórax, Edgar Pozo.

Las  declaraciones fueron parte de un comunicado que  Pozo leyó  ayer  a nombre de  los directores de los hospitales del Complejo (Hospital General, el Instituto Nacional de Oftalmología, el Gastroenterológico, el Tórax, el de la Mujer, el del Niño, el Hemocentro y el Instituto de Medicina Nuclear), además de los  epidemiólogos y responsables de  los  comités operativos de emergencias. Todos estos profesionales se reunieron para explicar  sobre las deficiencias que hay en los nosocomios. 

Pozo dijo  que el personal del complejo tiene  una “profunda preocupación” porque de acuerdo a  las normas internacionales, las condiciones del hospital deberían ser mínimas para contener y superar la enfermedad, pero lastimosamente la situación actual de los nosocomios es insuficiente.

 Según el médico,  los profesionales de salud del sector público están enojados, dolidos y preocupados ante esta crisis. “Enojados porque nos mandan a la guerra sin armas, nos condenan a luchar en condiciones desfavorables. No contamos con los insumos mínimos, como gorras, barbijos, botas, lentes, batas, etcétera. Menos aún con insumos de alta gama,  como  los medicamentos de terapia intensiva y unidades de terapia intensiva que al final con seguridad serán necesarias”, aseguró.  

Para atender a pacientes por  una semana, Pozo dijo   que necesitan 700 barbijos, 500 gorros, 200 batas y  3.000 pares de guantes. Contó que  hace tres días llegaron  100 unidades de barbijos, un número similar de gorros y batas. Añadió que  requieren recursos humanos. “Necesitamos médicos ya”.  

El presidente de la Sociedad Boliviana de Terapia Intensiva, Adrián Ávila, informó que esta pandemia desnuda  el sistema de salud que se arrastra desde hace años y que se agudizo en los últimos 14 años. “Una prueba clara es que no hay hospitales. En El Alto debería tener 100 unidades de cuidados intensivos, pero sólo cuenta con un hospital de tercer nivel y tiene cinco unidades y el Hospital Holandés tiene tres. Es decir que tiene ocho unidades”, dijo. 

En la ciudad de La Paz, con casi dos millones de habitantes,  deberíamos tener 200 camas de terapia intensiva y sólo hay  35. De ese número, seis están en el complejo, pero  tres  no funcionan. 

Ante esa precaria situación, los galenos solicitaron al ministro de Salud, Aníbal Cruz, y a la presidenta, Jeanine Añez, ver la realidad de los hospitales,  dijo   Ávila.

Cruz anunció ayer que iniciaron la compra de 300 equipos de terapia intensiva para  todo el país. Dijo  que la situación de los hospitales no es “óptima” porque antes no tomaron previsiones.

El director del Instituto Boliviano de Gastroenterología, Juan Guerra, dijo  que los pacientes que llegan a terapia intensiva no sólo requieren del ventilador, sino necesitan  fármacos y  la atención de un  equipo multidisciplinario. “Estamos muy lejos de tener esas condiciones”.

Ávila indicó  que a la fecha no  recibieron  capacitación. “Tomamos los protocolos de otros países porque no nos dieron nada aquí”. 

Pozo añadió que se sienten dolidos por la “indefensión en la que están los  pacientes y la población”.  Indicó que están preocupados  porque los galenos  también son humanos. “Tenemos familia, padres, madres e hijos, quienes  se encuentran en peligro y nadie garantiza su condición de vida”.

 Guerra lamentó que con recursos propios  los galenos compraron   insumos. “Estamos fabricando nuestros propios barbijos”. Todos lamentaron los instructivos del Gobierno que advierten que si el personal no cumple con las normas, habrá despidos y sanciones penales. “El tema es que no tenemos las armas”, indicó Pozo.

El director del Hospital del Niño, Alfredo Mendoza, solicitó al Gobierno implementar la cuarentena total para evitar la propagación de la enfermedad.

 

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