10% a salud: proyecto no aclara financiamiento ni distribución

Un experto asegura que la propuesta de norma “mezcla” los presupuestos nacionales y subnacionales para llegar al 10%.
martes, 3 de marzo de 2020 · 00:04

Página Siete / La Paz

El “Proyecto de Ley del 10% para la Salud” que está en análisis en la Cámara de Diputados no aclara las fuentes de financiamiento y presenta contradicciones respecto a la distribución de los recursos.

“I. El subsector público de salud perteneciente al Sistema Público de Salud (SPS), y la gestión de los Sistemas Territoriales de Salud (STS) financiarán sus presupuestos mínimamente con el 10% de los Presupuestos Nacionales, Departamentales, Municipales. II. Adicionalmente, el Fondo de Desarrollo para Pueblos Indígenas Originarios y Comunidades Campesinas (Fdppioicc) destinará mínimamente un 10% de su presupuesto institucional a favor del subsector público de salud perteneciente al SPS y la gestión de los STS”, se lee en el artículo 5 (fuentes de financiamiento) de la propuesta.

El parágrafo I del artículo 5 plantea lo que ya se dispone en el artículo 4 del mismo documento, que los diferentes niveles del Estado otorguen el 10% de sus presupuestos del Tesoro General de la Nación (TGN), con la salvedad de que incorpora a los sistemas Público de Salud y los Territoriales de Salud.

“Se interpreta de esta forma porque no se indica que los presupuestos del SPS y de los STS serán financiados con el 10% de sus presupuestos, es decir que el 10% de lo nacional va a lo nacional y 10% de lo subnacional va a lo subnacional”, explicó el analista económico Jimmy Osorio.

Sobre el segundo parágrafo, se indica que el Fdppioicc destinará un 10% al sector de la salud pública. En ese contexto y de acuerdo con lo registrado en el PGE, el fondo de desarrollo indígena tiene para 2020 un presupuesto de 1.096 millones de bolivianos; si se aprueba el proyecto, se deberá incrementar 109,6 millones de bolivianos a la asignación presupuestaria de salud.

Sobre la distribución de los recursos, el artículo 8 dice: “Los recursos provenientes del Tesoro General de Estado obligados por la presente ley, en tanto no sea concluido y entre en vigencia el Pacto Fiscal, serán distribuidos entre el nivel central del Estado y las entidades territoriales...”, bajo el siguiente esquema.

El nivel central recibirá el 10% del TGN; los gobiernos departamentales el 45%, un porcentaje similar al de los gobiernos municipales y las autonomías indígenas originarias campesinas.

“El artículo 8 es uno de los textos más confusos del proyecto, ya que indica que los recursos provenientes del TGE serán distribuidos en 10% para el nivel central y 90% para los niveles subnacionales. Estaría indicando que el TGE transferirá el 10% de su presupuesto al Ministerio de Salud y sus entidades descentralizadas, monto inferior al que ya administran, o serán los recursos faltantes para llegar al 10%”, explicó el analista que revisó el proyecto de ley.

El parágrafo II del mismo artículo señala: “Los recursos del Tesoro General del Estado a favor de las entidades territoriales autónomas descritas serán distribuidos en 70% según población y 30% por índice de pobreza”.

Para Osorio, el contenido expresado en el documento busca por todos los medios garantizar una asignación presupuestaria del 10% para la salud, pero a costa de “mezclar” presupuestos.

“El hecho de mezclar presupuestos nacionales y subnacionales para luego relativizarlos y tratar de llegar de alguna manera a un 10% de asignación presupuestaria al sector salud no garantiza mejorar los servicios”, sostuvo el autor del análisis.

Osorio apuntó que “en lugar de dividir la torta en pedazos más pequeños o más grandes”, se debe hacer esfuerzos para aumentar los ingresos nacionales y subnacionales de forma sostenida y sostenible, para garantizar el acceso a la salud pública. “El 10% de mucho es mucho, y el 10% de poco es muy poco”, dijo.

 

La asignación  presupuestaria al sector

  • Recuento La asignación presupuestaria a la salud en los diferentes niveles de gobierno creció de un 2,6% en 2010 a un 5,1% en 2019. Para este año la asignación disminuyó al 4,3%. En términos absolutos, la asignación presupuestaria pasó de 4.532 millones de bolivianos en 2010, a 15.978 millones en 2019, lo que muestra un crecimiento absoluto de 11.446 millones en 10 años.
  • Esfuerzo Hasta 2018, fueron los niveles subnacionales los que cargaron con el gasto en salud, pese a sus limitaciones presupuestarias. A partir de 2019, el nivel central aumentó su presupuesto en salud, al punto de tener una asignación mayor que la de los niveles departamental y municipal. Aún con los esfuerzos presupuestarios de los tres niveles, no se llegó al 10% del PGE.