Alcalde de Oruro: "Dijimos la verdad, que si un familiar moría no lo podrían velar"

Dieron de alta a la paciente cero de esa región. donde el alcalde Aguilar fue la primera autoridad en Bolivia en declarar cuarentena. Cuenta cómo actuó para tener estos resultados.
martes, 31 de marzo de 2020 · 10:47

Ivone Juárez y Mayra Peñaloza / La Paz

Tiene  49 años, comunicador y periodista de profesión, es el alcalde interino de Oruro. Volvió a ese cargo hace tres meses y le tocó enfrentar una de las peores crisis en su ciudad, que fue la primera en Bolivia,  junto a Santa Cruz, en tener el primer caso de Covid 19. Su decisión inmediata fue suspender las clases y declarar una cuarentena; las autoridades nacionales le reclamaron por la determinación, pero hizo valer la autonomía municipal de la ciudad orureña.

“Les explicamos que somos una entidad autónoma, que tiene facultades propias y que la vida no puede estar por  encima de una consulta”, dice Saúl Aguilar, la primera autoridad municipal.

Hasta el momento, el hecho de que Oruro se encuentre en silencio epidemiológico, lo que implica que no se sumó otro caso de Covid 19 a los ocho que se presentaron en los primeros días de la pandemia y su paciente cero fue dada de alta, aunque permanece en aislamiento por indicación de los protocolos internacionales establecidos por la OMS, parecen indicar que tomó las medidas adecuadas.

“Les dijimos la verdad y la información que dimos  fue cruda. Les dijimos con agresividad lo que podría pasar: No poder ver a sus familiares si enfermaban y si se morían, no podrían  ni velarlos. Fueron mensajes agresivos que tal fueron más allá de la conscientización y llegaron al temor, pero  parece que eso sirvió”, comenta mientras participa en una nueva fumigación de las calles y mercados de Oruro.

El alcalde Aguilar aceptó conversar con Página Siete mientras dirigía esa tarea de bioseguridad en contra del coronavirus. Se suma   a la instalación de lavaderos de manos en los mercados y otros lugares  públicos. Estos puestos son móviles y fueron improvisados con tanques de agua. Los orureños obedecen y cumplen las medidas.

Oruro está dando señales alentadoras a Bolivia en la lucha contra el Covid 19, ¿cuál es su secreto?

No hay ningún secreto, sólo haber conversado, hablado con todos los sectores sociales de  Oruro con  la verdad sobre los riesgos que trae el  contagio de esta enfermedad y las consecuencias que tiene y puede tener si no se asume medidas drásticas de inmediato. La decisión de la cuarentena municipal , que vino después de la primera medida de suspender las labores escolares en todo el país, motivó algunos inconvenientes con el gobierno central, pero luego trabajamos suspendiendo las actividades sociales.

Hace dos semanas atrás, cuando se supo que Oruro tenía siete casos, además de la paciente cero, nos comunicamos con todos los representantes de los sectores sociales de Oruro,  gremiales, choferes, vecinos, y hablándoles con la verdad, informándoles que teníamos una situación médica muy delicada, le propusimos ingresar a una cuarentena de manera inmediata. La consciencia de todos los dirigentes, que fue replicada en los vecinos, los comerciantes y choferes, en el pueblo en general, nos permitió asumir una decisión que, por supuesto, al inicio tuvo sus dificultades, pero que ahora llevamos adelante. Son 15 días de cuarentena total.

¿Qué ofreció a los orureños para que cumplieran con su responsabilidad  de cuidar su salud?

En absoluto, hasta ahora el gobierno municipal simplemente está cubriendo los gastos en el equipamiento de los centros médicos, que por cierto los tenemos bastante maltrechos; lo que hicimos fue hablar con la verdad, decirles a los orureños que  una eventualidad en la salud hará que Oruro, que es una ciudad dedicada en un 80% al comercio informal, puede verse afectada. Evidentemente, la gente vive del día, pero concertamos entre todos que ante todo está la vida, la salud de la familia, ni siquiera  sólo la  de uno mismo,  y que ante la eventualidad de no estar sanos no íbamos a poder generar recursos.

 En el futuro, estamos analizando como gobierno municipal,  establecer algunas prerrogativas  propias de nuestras atribuciones, que tiene no que ver con alguna posibilidad de una rebaja impositiva, etcétera, pero eso recién se está analizando.

No existió ninguna prebenda, ninguna condición, ni mucho menos un beneficio a la persona que  esté incumpliendo la cuarentena; es más, se les impuso sanciones, que van hasta las 500 UFV´s, no en bolivianos. La gente ha sido consciente  y esa consciencia hizo que hasta ahora tengamos ocho casos. Nos informaron que hay algunos sospechosos, pero de alguna manera detuvimos un poco la explosión de contagios inicial que tuvimos, lo que nos hubiera tenido  muy afectados a estas alturas en Oruro, sino hubiéramos tomado las medidas que asumimos.

La mayoría de la población está dedicada a la comercio informal, ¿cómo se consensuó con el sector?

Hablamos con las tres federaciones de comerciantes esperando que la información fuera replicada con sus afiliados. Les hablamos sinceramente del riesgo que se corría. Oruro es una ciudad pobre, en un 80% dedicada al comercio informal. Eventualmente la ciudad no cuenta con un seguro salud, más que el SUS, que no está atendiendo adecuadamente; entonces, les dijimos que ante la eventualidad de no contar con servicios médicos adecuados, la posibilidad de tener un escenario muy complejo y delicado en salud era muy previsible. 

La información que dimos fue veraz y hasta en un momento cruda y audaz, al decirles con agresividad lo que podría pasar: no poder ver a sus familiares si enfermaban y si se morían, no podrían  ni velarlos. Fueron mensajes agresivos que tal vez  fueron más allá de la conscientización y llegaron al temor, pero  parece que eso sirvió.

Ahora estamos realizando tareas de fumigación en todas las zonas de Oruro y vemos que no hay actividad de vehículos ni de personas.

¿Tuvo algún asesoramiento  internacional de la OMS o del gobierno de Bolivia?

No, actuamos por iniciativa propia, solos, la iniciativa fue del gobierno municipal, que gracias a Dios fue comprendida por el gobierno departamental, que aprobó la moción de la cuarentena municipal y se abrió a la cuarentena departamental.

Nosotros tomamos la decisión un viernes y sábado se nos convocó  a una reunión con los ministros, les explicamos y nos llamaron la atención por haber tomado una medida de manera inconsulta, pero explicamos que somos una entidad autónoma, que tiene facultades propias y que la vida no puede estar por  encima de una consulta.

 Comprendieron y el representante de la OMS / OPS, Alfonso Tenorio,  quien estaba en la reunión  nos dio la razón: un aislamiento de inmediato era lo más recomendable para  evitar cualquier propagación masiva de la enfermedad. A partir de esto se fue coordinando posteriormente  con el gobierno central.

Tomamos la decisión solos, lo que me parece que sirvió de referencia  para tomar decisiones a nivel central.

¿De quién fue la iniciativa de los mensajes directos, de decir la verdad crudamente?

El Alcalde tiene un equipo de colaboradores cercano, pero yo soy comunicador social y misma profesión me permitió asumir políticas de comunicacionales bajo mi óptica y mi forma de trabajo en el tema de comunicación social; yo siempre he sido directo, tajante, sin vueltas, y a partir de aquello decidimos  hablar con sensatez y, si quiere rigurosidad,  que se puede sostener. No fuimos con cuentos, con excusas, ni probabilidades, sino con situaciones certeras, con los ejemplos patéticos que se tienen en Europa.

Oruro es una ciudad muy pobre y sacrificada, se nos cayó una pasarela en un Carnaval, luego tuvimos una tragedia, hace otros años, con las bombas que estallaron  y que  nunca se estableció a los responsables; es una ciudad a la que le pasaron bastantes desgracias y creo que eso mismo asume el orureño asume: no debe pasarnos más desgracias y para ello debemos asumir un compromiso de solidaridad, un compromiso de vida y, en este caso, un compromiso con la salud.

Oruro es una ciudad que sufre mucho, ha sufrido mucho, ha tendido dificultades dramáticas y esta enfermedad no tiene que ser una de ellas; por eso me parece que todos los ciudadanos asumieron hasta inconscientemente la necesidad de quedarse en casa y evitar que otra tragedia azote a la ciudad.

¿Qué se hizo con el miedo de la gente ante el primer caso Covid?

Es una circunstancia lógica que se dio en todo el país. Acá, cuando se dio la información, hubo desinformación y dificultad, que se fue superando a medida que se daba la información a la gente; hay un estigma, no cabe duda, pero tuvo su tiempo. Entendemos que la paciente cero  ya fue dada de alta médica, pero por protocolos seguirá resguardada. En su tercera prueba salió negativa al virus. Hoy (ayer) se sacará pruebas a los contactos tuvo la señora, tenemos una esperanza inmensa de que además de la paciente cero los demás pacientes también den negativo, y a partir de aquello podamos tener solo un contagio. Hay una esperanza enorme en Oruro. Los días pasan lentamente para nosotros a la espera de esa información, que nos tiene pendientes. Nos informan que hay varios casos sospechosos, esperamos que se descarten.

¿Colaboraron los periodistas y medios de comunicación?

Oruro es una ciudad solidaria que sufrió mucho la anterior década con desgracias que se llevaron vidas; en ese contexto, todos asumieron el compromiso, desde los choferes hasta la señora que vende hierbas, y, por supuesto, el sector de la comunicación. Se está intentado evitar las noticias falsas, el Facebook y Twitter son dos fuentes que están generando más pánico  que el mismo virus, y se intenta asumir como fuente la información que surge  de las instituciones oficiales, Ministerio de Salud,  de la Gobernación y de la Alcaldía. Ese compromiso pasa por los periodistas, que nos están colaborando con información sensata, real que no genere pánico en la ciudadanía, porque el pánico nos puede romper el esquema que tenemos. Oruro sólo tiene tres días para el abastecimiento de la gente, a la semana. Ayer (domingo) apareció una versión en WhatsApp en sentido de que habría un estado de sitio; hubo especulación, la gente se preocupó y asustó; recibimos llamadas y tuvimos que bajar la tensión, hablando con claridad. Al final se supo que era una noticia falsa.

Existen versiones en sentido de  que en regiones como Huanuni, debido a que las actividades de la minería formal se están paralizando, por el juqueo (robo de mineral) existe el riesgo de que se rompa el cerco epidemiológico que se tendió en Oruro.

Las autoridades departamentales y nacionales tienen que hacer su trabajo; nuestra competencia es municipal y estamos actuando de acuerdo a ellas.

¿Será candidato?

Eso es algo que no es prudente hablarlo, el objetivo ahora es salvar la vida de los orureños, resguardar la salud de mi ciudad, muy lastimada. La cabeza está únicamente en superar esta pandemia y tener, Dios mediante, a Oruro no como una referencia nacional, sino como una ciudad sana, ese es el objetivo central. Dios dirá lo que pase en el futuro. Hay que trabajar para evitar problemas y si los hay poder controlarlos, para que no haya un deceso en Oruro, ninguna familia afectada,  eso es lo que añoramos. Oramos todos los días.

 

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