En plena cuarentena, la Universidad Quechua de Cochabamba avanza con la teleeducación

La Unibol cuenta con alrededor de 600 estudiantes de 165 comunidades indígenas. El rector y docentes partieron de un diagnóstico sobre el acceso a internet y manejo de herramientas tecnológicas.
martes, 31 de marzo de 2020 · 09:21

Página Siete Digital / La Paz

En plena emergencia sanitaria en Bolivia provocada por la llegada del Covid 19 que ha paralizado las labores educativas, la Universidad Indígena Boliviana Quechua Casimiro Huanca (Unibol), ubicada en el Trópico de Cochabamba, continúa con la formación de sus alumnos a través de la tecnología, echando mano de la teleeducación.

El rector de esa casa de estudios superiores, Hugo Guzmán, se muestra satisfecho con los primeros logros de esta experiencia en una casa de estudios superiores ubicada en el área rural, con alumnos que viven en comunidades alejadas en ocho departamentos del país.

“De manera disciplinada, una vez que salió el decreto, tanto docentes, estudiantes y personal administrativo acatamos la cuarentena dispuesta para precautelar la salud de nuestro país. No obstante, como Comunidad Universitaria debemos tener toda la capacidad y fortaleza para seguir adelante, es así, que planteamos desarrollar nuestras actividades académicas de manera virtual “, dice Guzmán.

Pero, ¿cuál es la fórmula que está utilizando la Unibol para avanzar con este plan de educación virtual? Realizar un diagnóstico de las reales condiciones de cada docente y alumno en su acceso al internet y el manejo de las diferentes herramientas tecnológicas, como aplicaciones y otros.

En ese marco, el rector Guzmán comenta que lo primero que se hizo en la Unibol fue capacitar en línea al personal docente para estandarizar las aplicaciones que se utilizarían en el proceso educativo. A continuación, se valoró tres factores fundamentales en los estudiantes, sin los cuales no se puede implementar ningún proceso. Los factores que la Unibol consideró y analizó fueron: la facilidad del manejo de las aplicaciones, el bajo consumo de megas de internet  y el acceso a la conectividad de los estudiantes, esto considerando que la mayoría de estos provienen de áreas rurales.

“Se decidió acatar la cuarentena porque uno de los principales principios indígena es la preservación de la vida, y enviar a los estudiantes a sus comunidades, igual que los profesionales que trabajan en la universidad; sin embargo, se instruyó un proceso de capacitación en línea de todo su personal docente, estandarizando las aplicaciones que se deberían utilizar en el proceso educativo, tomando en consideración su facilidad de manejo, bajo consumo de megas o ancho de banda y, sobre todo, la identificación de la situación socioeconómica y conectividad de cada estudiante”, señala.

El director de Postgrado de la Unibol Quechua, César Camacho, explica que para lograr este propósito, la universidad realizó un diagnostico que permitió conocer la localización actual del estudiante, el mapeo de sus actividades, su grado de conectividad y su presupuesto diario destinado a la compras de megas y plasmar los resultados en un Plan de Enseñanza Aprendizaje acorde a la realidad practica del país.

“Los resultados del diagnóstico permitieron segmentar a la población estudiantil en tres grupos: alta conectividad, conectividad intermitente y baja o deficiente conectividad. En función de esta información cada docente planificó actividades diferenciadas, pero a la vez articuladas en función también a la vida misma de la comunidad de cada estudiante”, explica el rector Hugo Gúzman.

El director de Investigación de la Unibol, Grover Lisperguer, remarca que con esta experiencia la educación virtual se constituyó para la Unibol en una herramienta que permite fortalecer la producción campesina, al incorporarse como la práctica productiva de los estudiantes en sus comunidades, ya que pretende desde la guía virtual del docente, resolver los problemas productivos de las comunidades Indígenas desde los contenidos propuestos en los planes de enseñanza virtual.

El rector de la casa de estudios superiores, fundada en 2008, afirma como esta nueva experiencia, nacida en esta crisis sanitaria, tiene como fin que los estudiantes dominen la tecnología y ayuden a resolver las problemáticas productivas de su comunidad con la participación virtual del docente.

“Primero, la Unibol quechua busca implementar un proceso educativo que no perjudique al estudiante en caso de reprogramar el calendario académico. Segundo, es una oportunidad para ingresar a la educación virtual y el dominio de las nuevas TICs para los futuros profesionales y docentes. Por último, se busca que los estudiantes dominen la tecnología mediante el aprendizaje de las materias, ayudando a resolver las problemáticas productivas de las comunidades indígenas con la participación virtual del docente y el desarrollo práctico de los contenidos de las asignaturas”, sostiene.

Guzmán remarca que toda esta experiencia se realiza cumpliendo todos los protocolos de bioseguridad para evitar contagios en medio de la pandemia del Covid 19.

La emergencia sanitaria en Bolivia por el Covid 19 ha obligado al gobierno nacional  a paralizar las actividades educativas a todo nivel (primaria, secundaria, institutos técnicos y universidades). Esta situación puso a las instituciones educativas del país ante un desafío: continuar los procesos educativos mediante la utilización de los medios virtuales.

Países como Chile, Argentina, Brasil, Ecuador  han logrado implementar con éxito planes de educación virtual o la teleeducación; en el caso de Bolivia, en las primeras semanas de paralización de actividades las instituciones educativas anunciaron seguir similares medidas; sin embargo, con el transcurrir de los días muchas  desistieron del proceso, argumentando la falta de acceso a internet de sus estudiantes, falta de manejo de medios virtuales de sus profesionales o, simplemente,  por denuncias de estudiantes por una supuesta sobrecarga de trabajos y exceso de utilización sólo de WhatsApp.

 

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