Teleférico: 3 líneas “a prueba de todo” están en zonas de riesgo

Los sensores de las torres son capaces de detectar anomalías en el suelo. En Faro Murillo descubrieron la filtración de aguas días antes del deslizamiento.
domingo, 8 de marzo de 2020 · 00:04

Madeleyne Aguilar A.  / La Paz

Tres de las líneas de Mi Teleférico fueron construidas  en zonas de riesgo. En todas se   tomaron las   previsiones que el  territorio complicado de La Paz exige, lo que las hace a “prueba de todo”. La estatal señala que por ese motivo los   deslizamientos  como los de Niño Kollo no las afectó.

 “La Paz es muy complicada. Muchas torres están en zonas relativamente cerca de las áreas de  riesgos. Pero justamente, en el diseño y en la construcción, se   trató el tema y se tomó la mayor cantidad de previsiones”, dijo el gerente de desarrollo de proyectos de  Mi Teleférico, Iván Revollo.

En La Paz, según un mapa edil,  hay 36 áreas  de alto riego por la inestabilidad de sus suelos. Una de ellas es Bella Vista, zona por la que pasa la línea Verde.  Una de las  estaciones de este ramal está en Irpavi, sobre el  río del mismo nombre y que también es parte de las áreas complicadas.

La estación de  la línea Morada está por encima de Cotahuma, que también es altamente riesgosa. Y a ella se suma la línea Celeste que se encuentra sobre uno de los ríos más  bravos de La Paz, el Choqueyapu.     


 Gloria Isla Llanos, jefa del Departamento de Pre-inversión e Inversión de la empresa estatal, aseguró que, antes de hacer cualquier construcción,  se verifica el mapa geológico y “en la medida de las posibilidades”, se alejan de las áreas consideradas “de  riesgo”. Añadió que  en esos  sectores se hicieron cimientos especiales.

“Si por temas de demanda y trazos necesariamente tenemos que pasar cerca de un área complicada, tomamos todas las previsiones. Hacemos cálculos de movimiento de mesa y fundaciones pilotadas de hasta  25 metros de profundidad. Eso hace que cuando ocurra algún problema, se  garantice que la infraestructura se mantenga en pie  y no haya posibilidad de  que su estabilidad esté en peligro”, aseguró la ingeniera.

Línea Morada

El 8 de febrero la  línea Morada  suspendió sus operaciones  en el tramo que conecta Faro Murillo en El Alto  y el Obelisco en el centro paceño. La medida se debió   “al deslizamiento suscitado en la zona de Niño Kollo del barrio Cotahuma”, según un comunicado oficial de la estatal.

Día antes,  en medio de una fuerte lluvia, 15.000 metros cúbicos de tierra  cedieron del farallón en Niño Kollo, afectando el río que lleva el mismo nombre.

“Toda la noche trabajamos para que la mazamorra no llegue a las viviendas”, informó al día siguiente el secretario de Gestión Integral de Riesgos de la Alcaldía de La Paz , Vladimir Toro.

En el lugar del incidente se encuentra una de las torres de la línea Morada. Por seguridad y para verificar que el deslizamiento no haya afectado la estructura,  la estatal procedió a la  suspensión temporal de las  operaciones. 

 Después de un mes del evento,  el jefe del Departamento de Investigación de Proyectos de Mi Teleférico, Teddy Aguirre, explicó que el monitoreo estableció que la estructura  “no se movió ni siquiera un milímetro”. Así lo reportaron los sensores de movimiento de tierras con las que cuenta cada una de las torres.

El 2 de marzo, una vez más, 3.000 metros cúbicos de material cayeron y afectaron un talud, nuevamente en la zona de Niño Kollo. El servicio del teleférico se suspendió por precaución.

Los estudios que se realizaron  revelan que no se encontró presencia de agua en las excavaciones. Sin embargo, las condiciones del terreno   cambiaron.

Revollo explicó que, en función  a la complejidad de  suelo  y  la geología, los diseños  a veces  deben ser especiales.

Línea Verde

Los funcionarios de la estatal  explicaron que si el terreno es muy inestable se descarta hacer una edificación. Ese fue el motivo de la modificación en el trazo de la línea Verde. 

“Inicialmente estaba diseñada para llegar al sector que se denomina DP4. Se decidió cambiar porque existen condiciones que eran muy difíciles de controlar, como bolsones de agua” señaló Revollo. Dio el ejemplo de las canchas de tenis de la zona La Florida, donde debido al agua el suelo se  asentó.

Línea Celeste

Otra zona complicada involucra a la línea Celeste. La estación está junto a la gruta y sobre la bóveda que canaliza el  río Choqueyapu. Ahí se hizo una estación muy especial. 

“Ahí se hizo una columna. En realidad la estación está como  flotando en un estructura inmensa de pilotes. Esa estación es muy compleja, pero se dio ese tipo de soluciones”, explicó. Aún así, debido al riesgo,  debe ser monitoreada constantemente.

 

 

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