Médico con Covid-19: Cuando di positivo tuve miedo de morir

Ya pasaron 26 días desde que el especialista contrajo la enfermedad en La PaZ, ahora esperar curarse por completo para volver a la guerra contra el virus.
domingo, 19 de abril de 2020 · 00:24

Sergio Mendoza  / La Paz

Y a han pasado como 26 días desde que este médico, cuyo nombre no será revelado a petición suya, contrajo el coronavirus al ayudar a un paciente en el área rural de Bolivia. Es uno de los afortunados, por decirlo de alguna manera, pues en este momento ya no presenta síntomas y su situación es estable; sin embargo, lo que más quiere en este momento es volver al hospital y sumarse, de nuevo, a la guerra contra el virus.

¿Cómo te enteraste que tu caso era positivo?

 Bueno, seguro te dijeron que soy médico del área rural. Soy especialista en medicina interna y atendí al paciente en cuestión junto a otros médicos y enfermeras. Hicimos una zona de aislamiento alejada de otras camas.

  Como médico uno se las huele, ¿pero quién iba a pensar que la enfermedad iba a llegar a esa población? Fue bastante triste ver al paciente tan descompensado. Yo mismo lo atendí, como estaban tan delicado me quedé cerca a él y me protegí con lo que había: un barbijo y batas. Pero aún así, lastimosamente, me llegué a infectar.

¿Fue fácil acceder a la prueba para confirmar tu caso?

Fue difícil que me hagan la prueba. Yo lo llevé al paciente a la ciudad, hasta el hospital de referencia, al día siguiente me llamaron de ahí y me dijeron: “Mire doctor, este paciente es positivo. Entonces se le está pidiendo que se aisle al igual que el otro personal que estaba en el hospital”. 

  Nos pidieron aislarnos y reportar si habían síntomas. Yo esperé y pedí que por favor me hicieran la prueba porque ya tenía síntomas. Tenía dolor de cabeza, de garganta, en la espalda, en los músculos, y mareos. Informé esto para que me hagan la prueba, y bueno, la verdad ha sido un poco difícil que me la hagan. Tuve que insistir.

 ¿Cómo tomaste la noticia?

Yo escogí mi carrera y especialidad porque sabía a lo que me exponía. No sólo estoy expuesto al coronavirus. Me expuse a tuberculosis, gripe H1N1 y a otras enfermedades.

Pero cuando me dijeron que yo era positivo sentí un poco de miedo. Esa noche que me dijeron “doctor, usted es positivo” no pude dormir, porque tenía miedo morirme. Tuve la sensación de decir que no era justo, que por ayudar a un paciente ganes “el premio mayor”. Tenía miedo de morir. 

Ese mismo día reporté al Sedes y a gerencia de red. Al final me dije: “Sabías a lo que te enfrentabas y hay que sumir nomás”. Pero mi mayor miedo fue, y es, contagiar a mi familia.

¿En ese sentido cómo llevas tu día a día en cuarentena?

Estoy en aislamiento domiciliario estricto. Estuve unos cinco días con los síntomas, pero de forma leve. Luego me sentí bastante bien, estuve tranquilo.

No puedo salir a trabajar, pero quisiera seguir haciéndolo, ayudar a mis pacientes que tengo allá: diabéticos, hipertensos, soy el único que maneja estas enfermedades allá, no hay otro que atienda esas enfermedades. 

Pero bueno, debo esperar que la prueba salga negativo. Ya me hicieron una y el virus sigue en mi cuerpo.

 Una cosa que quisiera resaltar es que hay que esperar mucho para que te hagan la prueba. Pienso que es ridículo que para el personal de salud retrasen tanto las pruebas porque ahora lo que se necesita es a estos trabajadores en los hospitales. Yo tuve que insistir harto para que me hagan el control. Es una pérdida de recursos humanos.

¿Has visto que se podría mejorar la protección del personal de salud?

 Hemos visto que incluso en países de primer mundo están con problemas para proteger a los médicos. 

 En Bolivia no tenemos la capacidad de proteger a todo el personal, aquí no hay plata ni para medicamentos. La plata se la roban o no la quieren dar, de aquí a mucho tiempo quizás esto cambie, entonces creo que ahora hay que ir a la guerra como se pueda.

 ¿Cuál ha sido el trato que has recibido de las autoridades y de la sociedad?

La sociedad es variada. En el área donde yo trabajaba la gente no  cree que la enfermedad sea algo de lo que se tengan que cuidar. Es cierto que pensaban que era un invento de la derecha. 

Pienso que el problema de la sociedad es que no nos ponemos en los zapatos de los demás, hay gente que está arriesgando su vida, muchos no saben lo que nosotros pasamos.

Pienso que el Gobierno está actuando relativamente bien, podría ser mejor, pero tampoco hay mucho dinero. Es cierto que se ha descuidado la salud por mucho tiempo y estas son las consecuencias de no dar recursos a médicos y hospitales.

 Yo no voy contra ningún partido, pero cuando se implementó el seguro universal de salud, en el hospital donde trabajaba no había ni amoxicilina, que es un medicamento básico. Entre el Gobierno y la alcaldía siempre se pasaban la pelotita de a quién le correspondía dotar.

La situación allá es triste, lo digo sin pena ni temor. Trabajar allá es bien triste porque no hay con qué, se trata de hacer milagros para hacer cirujías de emergencia, porque si transfieres al paciente puede morirse en el camino. Debes solucionar con los pocos recursos que tienes, eso es peligroso y creo que esta parte es importante resaltarla.

  ¿Cómo tomas la decisión de restringir el acceso a las pruebas para el coronavirus?

 Creo que es el común denominador en muchos países, no sólo en el nuestro. Es como cuando estás en batalla y ya no tienes balas, entonces el comandante debe ordenar que a menos que sea un tiro seguro no se dispare.

 Si bien esta situación es incómoda tenemos que adaptarnos, siempre lo hemos hecho. Acá el médico boliviano se adapta y si no puede ordenar todos los exámenes que son necesarios utiliza sus conocimientos para dar un diagnóstico probable, entonces la prueba es complementaria.

 Ya que no tenemos todos los recursos tenemos que apelar al buen juicio. Con el Covid-19 es difícil porque muchas enfermedades se le parecen.

Ahora también hay que gastar nomás en comprar pruebas. No es que se diga que no se puede gastar porque no hay pruebas, tienen que ver la forma. No hay que contentarse con dar normas, hay que buscar soluciones.

¿Qué se siente tener la enfermedad?

 Al principio te da miedo porque has visto que han muerto por esta enfermedad. Cuando los síntomas bajaron ya me puse a pensar y un inmunólogo me dijo que me sintiera tranquilo porque desarrollaba defensas. “Mejor que te pase ahora que después, mejor que ahora desarrollaste síntomas leves, sentite afortunado porque ahora puedes trabajar más tranquilo”.

 Incluso me dio cierta paz. Al último pienso que si bien soy portador, y espero ya no serlo en un tiempo, ya podré trabajar con pacientes Covid en forma más tranquila. Aunque en Corea dijeron que hubo pacientes que volvieron a infectarse, pero eso no está comprobado completamente. En todo caso, tampoco se registraron muertes por reinfección del Covid. La magia del cuerpo es que cuando saca las defensas de memoria pueden resolver los problemas de reinfección y así no se provoca una enfermedad tan grave. 

De esa parte me siento tranquilo, lo que sí me intranquiliza bastante es que como ya tengo esta enfermedad y soy contagioso no puedo acercarme a mi familia. No puedo ver a mi mamá, a mis hermanos. Tengo una relación difícil con mi pareja porque no podemos estar juntos.

Estoy solo, esa parte es molestosa más que otra cosa. Pero bueno, sólo queda la opción de esperar que se negativice. Me queda ese optimismo, sacaré las defensas, me volveré inmune y podré trabajar más tranquilo.  
 

 

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