Denuncian que Sedes Cochabamba “dejó a su suerte” a pareja con Covid-19

Los funcionarios de salud extraviaron muestras, demoraron en diagnosticar a los dos enfermos y se limitaron a pedirles que se encierren en su casa. La señora perdió la vida por la enfermedad.
martes, 21 de abril de 2020 · 22:37

Página Siete Digital

“Voy a contar una historia de terror, le puede pasar a cualquiera de nosotros, puede pasar mañana mismo, en tu casa…”. Con esas palabras comienza su testimonio Claudia Andrade Irusta, sobre el caso de un matrimonio en Cochabamba —Iván y Elizabeth— que se contagió el coronavirus y que fue "abandonado a su suerte". Ella murió la pasada semana después de pasar un viacrucis de indiferencia y negligencia.

Andrade es gestora cultural, directora y productora de Mondaca Teatro y amiga cercana de la pareja, y hace unos días publicó un mensaje en su página de Facebook para denunciar el hecho y también compartió su testimonio con el psicólogo Rodrigo Ayo Saucedo, por la red social de Facebook. Página Siete Digital extrajo esa historia.

La pareja empezó a sentir los primeros síntomas del Covid-19 el 23 de marzo, después de que Iván llegó de instalar un calefón en un domicilio privado. El esposo tenía una tienda de esos equipos con servicio a domicilio en la capital del Valle.

“Al salir la empleada de la casa le dice: ‘Si pues, joven, es que la señorita recién ha llegado de Italia en ese avión de la señora que llegó de Bérgamo’. Entonces él no podía creer que nadie le haya dicho nada antes de entrar a ese domicilio”, relató Andrade y agregó que Iván, al no ser alertado del hecho, no tomó ninguna precaución, por lo que se presume que fue en ese lugar donde se contagió el virus con el que llegó a su casa.

“Imagínense qué trágico. Él llega a su casa y contagia a su esposa, a uno de los seres que más ama en esta vida. Él dice: ‘No me he podido contagiar en otro lugar porque no he tenido otro contacto”, afirmó Andrade.

Ese fue el principio del fin, porque Elizabeth empezó a sentir los síntomas con 39 grados de temperatura, con un resfrío fuerte, dolor de cabeza que no se aliviaba con nada. Los hijos de ambos, que son médicos y radican en Santiago de Chile, les recetaron un medicamento, pero sin resultados.

“Lo terrible de esto es que ellos llaman al Sedes en Cochabamba y para empezar nadie les habla. Después de mucha insistencia logran ser atendidos por una doctora y les dice: ‘Sí, sí, sí, mañana vamos a ir… pasado… no mejor… No hemos podido a las cuatro, mañana a las tres, no hemos podido’, y así pasan siete días”, comentó Andrade.

Después de tanto insistir, una médico del centro de salud más cercano llegó a su casa, les dio medicamentos y les dijo que se aíslen cada uno en una habitación distinta, mientras esperan que les vayan a tomar las pruebas.

“Es otro viacrucis para que les tomen las famosas pruebas. Que mañana, que pasado, que en cuatro días. Han perdido demasiado tiempo. Al final, al quinto día van y sacan las muestras y el Sedes extravía las muestras”, relató la testigo.

En este proceso, quienes atendieron a la pareja fue “gente inexperta e inoperante” que aseguraron que la prueba de la esposa dio negativo a coronavirus, la del esposo se extravió y después de dos días le llaman para decirle que es positivo.

“Él dice: ‘Yo nunca vi las pruebas, nunca me mandaron una foto de las pruebas’. En eso pasa tres días más y los llaman para decirles que no salgan, ‘Los estamos vigilando’, y  mi amiga cada día va empeorando más y me decía: ‘No podemos salir porque nos están vigilando”.

Después de esperar ese tiempo, el matrimonio decidió ir por su cuenta hasta una clínica privada, donde los dos son internados y les hacen el tratamiento respectivo. Sin embargo, por el tiempo que pasaron sin recibir atención médica, Elizabeth recayó, empezó a tener convulsiones, la entubaron, ingresó a terapia intensiva y al tercer día su organismo no resistió y falleció el 17 de abril. En tanto que Iván respondió al tratamiento y se recupera.

“No puede ser que las autoridades, los centros de salud, la gente en la que la población confía reaccionen de forma tan indiferente, tan negligente y tan criminal. Eso qué quiere decir… ¿que la gente se va a morir en sus casas?, ¿que el Sedes nunca va a llegar”, reclamó Andrade.

Los familiares de Iván y Elizabeth también denunciaron a través de las redes que los funcionarios del Sedes de Cochabamba “nunca” atendieron a los enfermos y que lo  único que hicieron fue confinarlos en su domicilio.

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