Trabajadoras del hogar denuncian despidos y abusos en la cuarentena

A las asalariadas “cama adentro” se les duplicó el trabajo. A muchas “externas” las amenazaron con descuentos, les obligaron a tomar vacaciones o las despidieron.
sábado, 4 de abril de 2020 · 15:11

Página Siete Digital

“Me he quedado en la casa donde trabajo cama adentro y ahora no tengo descanso. Como está toda la familia, hay que atender a todos y el trabajo se ha triplicado, incluidos sábados y domingos. La señora me  ha dicho que no me va a pagar mi sueldo completo porque a ella no le pagan…”.

Elena M. tiene 20 años y guarda la cuarenta en el departamento de sus empleadores en Sopocachi. No ve a su familia –su madre y sus dos hermanas menores viven en Viacha- y no tiene certeza de recibir su sueldo de 2.220 bolivianos. “No sé qué voy a hacer”, lamenta.

Ella es una de las más de 114.400 trabajadoras del hogar registradas en Bolivia. La mayoría de ellas no tiene seguro de salud ni otros derechos. Vulnerables a despidos ilegales, piden ser incluidas en la entrega de la canasta familiar que da el Gobierno durante la emergencia.

“Como trabajadoras asalariadas del hogar estamos pasando momentos difíciles en la cuarentena, aunque entendemos que es la forma de evitar contagios. Pero nos preocupan los abusos”, asegura  Leyla Rojas, secretaria ejecutiva de la Federación Nacional de Trabajadoras Asalariadas del Hogar de Bolivia (Fenatrahob).

Desde su oficina en Santa Cruz explica que ante la emergencia Fenatrahob instruyó a sus afiliadas suspender actividades laborales, siguiendo el mandato oficial. “Las trabajadoras asalariadas que desarrollamos nuestras actividades en el ámbito del hogar somos las más vulnerables a contraer el coronavirus, por lo que en cumplimiento de las disposiciones y  por la seguridad de nuestros empleadores y de nuestras familias decidimos dejar de trabajar pero no es fácil”. A muchas –explica Rojas— las amenazaron con descuentos, les obligaron a tomar vacaciones  o directamente las despidieron.

Después de 14 días de cuarentena nacional, la situación “es preocupante”. “Para nuestras compañeras que trabajan cama adentro se duplicó el trabajo y las que son externas no pueden ir a su trabajo aunque tienen obligaciones que cumplir como el pago de alquiler. Muchas son madres solteras. La gran mayoría no contamos con seguro de Salud”, asegura la dirigente.

“Yo he tratado de ir pero no puedo, es lejos para ir a pie, y la señora me ha dicho que me va a descontar”. María C. vive en El Alto y trabaja desde hace cinco años con una familia en la zona Sur y en ese tiempo –asegura- sólo faltó dos veces y debido a la enfermedad de sus hijos.  “Yo trabajo desde chica y nunca me han asegurado tampoco ninguna de las patronas”, comenta.

Pese a que Bolivia ratificó el Convenio 189 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que establece normas y derechos laborales para las empleadas del hogar, el sector aún carece de seguro médico.  En 2003 se aprobó la Ley de la Trabajadora del Hogar pero todavía no se concreta  la afiliación  a la Caja Nacional de Salud (CNS).

“Estamos expuestas, por eso hemos pedido ayuda a la Presidenta”, dice la dirigente. En una carta fechada el 1 de abril, la Fenatrahob expone la situación de sus afiliadas y solicita a Añez que el sector perciba la ayuda de la canasta familiar.

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