Liliana González, la directora de La Portada que lidera la atención de Covid-19

El Hospital municipal ya dio de alta a cerca de 50 pacientes, entre sospechosos y confirmados, de coronavirus.
jueves, 14 de mayo de 2020 · 09:27

Página Siete Digital / La Paz

Liliana González es una de las caras más conocidas de la emergencia sanitaria. Bueno, quizás no la cara, sino la voz, ya que en la mayor parte de sus intervenciones intenta mantener su confidencialidad, la del personal de salud del Hospital Municipal La Portada y hasta la de los pacientes, para evitar algún tipo de represalia de la población.

"Muchos decían que yo no quería que el personal hable porque de alguna manera estaba coartando la libertad de las enfermeras y los médicos. No, yo quería que hagan entrevistas, pero que se respete la confidencialidad de sus rostros y de su opinión", explicó la galena, que ejerce como directora del nosocomio desde hace tres años. Una medida que responde a los diversos altercados en los que grupos de personas exigieron el traslado de los médicos por miedo al contagio

En La Paz no se registraron similares incidentes, pero como forma de prevención se barajó, en un principio, la posibilidad de que todo el personal viva en el centro de aislamiento. Finalmente se determinó que si prestaban especial atención a su desinfección, podían permanecer en sus hogares. 

De hecho, González, que cuenta con una maestría en Epidemiología y en Gerencia en Salud, vive actualmente con toda su familia: padres, hermanas y sobrinos. Una red de soporte que son fundamentales durante la emergencia sanitaria.

"Nuestra fortaleza es nuestra familia, nosotros trabajamos para ellos", subrayó la directora. "Aceptamos este gran desafío en respuesta a la primera paciente en Santa Cruz que estuvo más de cinco horas sin encontrar un establecimiento que la cobije y la trate. Una es humana, tiene familia y practicamos la empatía y nosotros podríamos estar expuestos de la misma manera que ha estado esta señora con alguno de nuestros familiares. Tenía que haber un centro que atienda a este tipo de pacientes. Que los atienda con calidad y calidez como si fuera un familiar", detalló. 

Las primeras semanas de la emergencia no fueron sencillas. Si bien la paceña reconoció que esperaba que el Hospital La Portada fuera el centro de referencia para los casos de Covid-19 porque ya lo fue para el arenavirus, las prisas y la presión fueron parte del día a día. 

"Hemos saltado de un día a otro de segundo a tercer nivel, no nos dio tiempo para muchas cosas”, admitió la epidemióloga. “En un principio no había una organización como la que tenemos ahora. Todos los pacientes eran sospechosos y todo querían que atendamos nosotros. (...) Anímicamente estabamos consternados porque toda la responsabilidad era nuestra. Incluso algunas veces se nos amenazaba y decían: 'Si no recibe a este paciente, vamos a hacer esto o hacer lo otro' o también 'cuidado que le pase como a tal paciente", recordó. 

Fue precisamente la muerte de "tal paciente", el gerente general de AXS Bolivia, Richard Sandoval, lo que marcó un antes y un después. "Fue nuestro segundo paciente y de alguna manera, nuestro debut. A partir de ello nuestra vida cambió en el normal desenvolvimiento en nuestra fuente de trabajo. Crecieron nuestros temores”, reconoció. “Nosotros decíamos que habíamos hecho todo lo posible para que no suceda esto, pero la gente nos señalaba como autores confesos de este fallecimiento".  

Poco a poco el centro de salud agarró ritmo y hasta la fecha ha dado de alta a cerca de 50 pacientes, entre confirmados y sospechosos, de coronavirus. "Sabemos que la alegría que embarga a los pacientes es grande y como trabajadores en salud vemos que nosotros lo estamos haciendo bien. Nos impulsa para seguir adelante, nos impulsa para saber que estamos poniendo lo mejor de nosotros para el beneficio de la población”, aseguró. 

La galena, también docente de la facultad de medicina de la UMSA, todavía no se permite pensar en un futuro posterior a la pandemia, pero en las últimas semanas ha logrado encontrar un balance que le permite ser directora, de lunes a viernes, y ella misma, en fin de semana. 

“Sábado y domingo me dedico a cocinar y a limpiar mi casa, que no lo hice durante la semana. Mientras estoy cocinando, atendiendo todas las llamadas que se me realizan. Alguna vez he cocinado sin sal, alguna vez les he dado medio crudo porque entre responder los requerimientos por celular y responder a mis obligaciones como ama de casa, muchas veces no me podía concentrar. Pero era una manera de relajarme". 

 

 


   

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