Los hijos pródigos vuelven a sus pueblos para refugiarse del virus

De acuerdo con los alcaldes, el retorno de pobladores -que migraron a las urbes- lleva alegría, pero también miedo por el riego de contagio del coronavirus.
viernes, 8 de mayo de 2020 · 00:04

Anahí Cazas  / La Paz

El regreso de “los hijos pródigo” sorprende a  los vecinos de varias poblaciones del área rural en estos días de cuarentena. Muchas madres, padres, hijos y nietos –que migraron del campo a las urbes para trabajar- se dieron modos para volver a sus pueblos. Este retorno trae alegría, pero también miedo por el riego de contagio del coronavirus.

De acuerdo al alcalde del municipio chuquisaqueño de Incahuasi, Filomeno Cruz, por día vuelven entre 10 y 30 pobladores a su pueblo, muchos regresan de las capitales porque ya dejaron de trabajar, otros retornan en busca de alimentos.  “La gente llega llorando a mi municipio, nosotros los hemos recibido con lágrimas porque la gente no tenía ni para comer”, lamentó.

 Este retorno lleva alegría a las familias, pero también miedo a los pobladores porque no hay control de pacientes sospechosos o portadores del Covid-19. Según Cruz, el martes dos personas ingresaron a la localidad con fiebre, pero allí no tienen insumos básicos, menos material para tomar las muestras de diagnóstico.

  En municipios del departamento de La Paz, como Cairoma, Laja y Sica Sica, las autoridades locales  coincidieron que la migración ahora es a la inversa: de la ciudad al área rural. Según los alcaldes, muchos pobladores volvieron a sus tierras, pero les pidieron guardar un aislamiento para evitar sorpresas: contagios del coronavirus. 

Indisciplina  e  incredulidad

“No creía”, dijo una paciente positiva de Covid-19  desde la puerta de su casa y mientras intentaba acostumbrarse al barbijo que usa ahora todos los días. Aprendió a creer en la existencia del coronavirus luego de llorar la muerte de cuatro familiares que perdieron la vida por este virus en el municipio rural de Eucaliptus del departamento de Oruro. 

Según Henry Tapia, director del Sedes de Oruro, en los municipios de Huanuni y Eucaliptus –con 23 y 11 casos positivos, respectivamente- en un principio los vecinos se negaban a creer que el coronavirus había llegado a los pueblos. 

“La población no aceptaba que tenía los casos positivos. Tuvimos que sensibilizar a la gente, pero ya tomó las cosas en serio”, dijo Tapia. En ambos casos las autoridades locales, departamentales y nacionales coordinan  medidas para evitar la propagación del virus. 
 
 Pese a las restricciones y a la cuarentena de más de 50 días para evitar la propagación del coronavirus, en varios municipios rurales, la indisciplina se impone. Tal es el caso de la población de San Pedro de Macha (Potosí), donde más de 1.000 personas celebraron  el 4 de mayo –entre bailes y bebidas alcohólicas- la tradicional fiesta de La Cruz. La multitud rebasó a los 15 policías del Comando  de Potosí.

El caso fue denunciado por el alcalde de Colquechaca, Eduardo Pacheco -que aún maneja la administración del nuevo municipio de Macha-. “Si no lo hago el Estado caerá sobre mi cabeza”, dijo la autoridad, según Erbol. El proceso ya se encuentra en las instancias del ministerio Público.

Pobladores, los guardianes

La acción vecinal y la responsabilidad comunitaria es también una característica de varios municipios del área rural. Ni bien la población de Achacahi registró un primer paciente positivo, las autoridades locales y los representantes de los Mallkus de Ponchos Rojos decidieron encapsular el pueblo desde el 5 de mayo hasta el 10 de mayo.

Para cumplir de forma rigurosa la medida, el alcalde Mariano Huallpa promulgó una ley. “Antes de tener uno o dos casos confirmados dentro de Achacachi queremos tomar medidas preventivas, es parte de nuestra responsabilidad”, dijo el director de Seguridad Ciudad del municipio de Achacachi, Edwin Condori, quien explicó que el primer caso positivo movilizó a los pobladores.

En los pueblos de área rural, los Mallkus y Mama Tallas organizan los controles en coordinación con los vecinos y los alcaldes. Todos trabajan bajo la misma premisa: el cumplimiento de la cuarentena.

De acuerdo con la Asociación Departamental de Antropólogos de La Paz, la acción de los vecinos y las autoridades originarias es la clave  una cuarentena exitosa: el control territorial. 

Optan por encapsulamiento y aislamiento

En el área rural -en especial en el altiplano de La Paz-  muchos municipios optaron por  las medidas de encapsulamiento y aislamiento, algunos porque tenían casos positivos de coronavirus, otros por prevención.

“La cuarentena se cumple rigurosamente e incluso las personas de otras comunidades que estaban de paso están cumpliendo el aislamiento”, dijo Víctor Morales, el alcalde Cairoma, donde ya suman 11 casos positivos de coronavirus. 

En el departamento de La Paz las poblaciones de Malla, Chulumani, Laja, Copacabana, Patacamaya y Cairoma ya se encapsularon, algunas ya terminaron la medida, pero  aún mantienen el encierro. 

En Chuquisaca cinco municipios que están  cerca de Culpina se encapsularon por temor al ingreso o propagación del Covid-19.

Personal e insumos, las principales  preocupación

En los últimos días, representantes de municipios del área rural se quejaron por el olvido de las autoridades y demandaron al Gobierno central presupuestos para garantizar ítems y equipamiento médico para luchar contra un enemigo invisible: el coronavirus.

En muchos pueblos, los médicos generales se convierten en soldados y encargan de  dirigir el combate contra la pandemia entre limitaciones de infraestructura y equipos de bioseguridad, el material es el más básico.

 “Los médicos generales se encargan de atender en los municipios rurales”, explicó el director del Sedes de Oruro, quien indicó que si un paciente positivo está grave es enviado a un centro de tercer nivel de la ciudad para acceder a las camas de Terapia Intensiva. Según los representantes del sector médico, los centros o postas de salud del área rural tienen uno o dos médicos, y los más alejados sólo cuentan con una enfermera.

El miércoles,  la Asociación de Gobiernos Autónomos Municipales de Chuquisaca (Agamdech) emitió un voto resolutivo en el que declara “estado de emergencia” por falta de recursos  en los centros de salud  y determinn continuar con la cuarentena total para evitar el avance del covid-19. En el departamento cruceños, los municipios del área rural también exigieron ayuda de las autoridades departamentales y nacionales.

En las poblaciones más alejadas, el cobro de bonos –que entrega el Gobierno central- es una odisea, en especial para los adultos mayores. Por falta de agencias bancarias, la gente recorre a pie decenas kilómetros para acceder a la sucursal de un banco. 
 

 

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