Entierros por Covid-19 cuestan de 500 a 1.000 dólares en ciudades capitales

La Alcaldía de Cercado -capital de Cochabamba- emitió una ley que instruye la cremación gratuita de personas que murieron por el virus, pero deben presentar pruebas. En La Paz hay nichos especiales.
viernes, 12 de junio de 2020 · 00:17


Luis Escobar  / La Paz 

En Bolivia -como en otros países- la despedida de un ser querido que partió al más allá es un ritual muy importante para las familias. Esta costumbre   va desde vestir al difunto con su ropa preferida hasta recibir la visita de parientes vecinos, amigos y conocidos. Pero en el caso de los muertos por coronavirus por el alto riesgo de contagios, los dolientes no pueden velar o despedir a sus seres queridos. El único consuelo es conseguir un nicho para las cenizas o un espacio en un cementerio. 

Para despedir a sus seres queridos, la gente opta por contratar a una empresa funeraria. El precio de este servicio en los tres meses de la pandemia -según familiares, autoridades y funcionarios- es muy elevado. El costo del traslado, la cremación y el entierro de las personas que perdieron la vida a causa de Covid-19 o fallecieron con síntomas de la enfermedad cuesta desde los 500 hasta los 1.000 dólares en las principales capitales del país. 

“La funeraria me cobró 4.500 bolivianos y el Cementerio General (de La Paz) me pidió otros 1.650 bolivianos por el nicho (todo suma 890 dólares)”, contó Margarita, la mujer que la anterior semana perdió a su esposo y padre de sus cinco hijos.  “En la funeraria me indicaron que al tener esa enfermedad todo es más caro. Me indicaron además que lo iban a sacar en cajón del hospital y todo se iba al horno crematorio. Mi cabeza estaba volando ese rato, no pude buscar otra opción”, relató la mujer que no  acompañó el proceso porque guarda una estricta cuarentena en su casa. 

Uno de los trabajadores del Cementerio General de La Paz -que prefirió guardar su nombre en reserva- dijo que al principio de la pandemia las funerarias llegaron a cobrar hasta 1.000 dólares por este mismo servicio. Ante la competencia, algunas de las empresas bajaron el precio hasta los 3.500 bolivianos (500 dólares). Pese a esta reducción, el obrero advirtió que el costo es muy elevado. 

“No sé si sea un precio razonable porque ya no dan salones velatorios, no colocan velas y capillas ardientes. Lo único que hacen es recoger el cuerpo, embolsar y trasladar, además pagan el servicio del cementerio que redujo el precio en un 70% por la cremación (que es de 700 bolivianos)”, advirtió.  

Para guardar las cenizas de los muertos por el virus, el Cementerio General  de La Paz ofrece nichos por precios que van desde los 1.200 hasta los 1.600 bolivianos, el costo varía de acuerdo con la ubicación.  

Santa Cruz y los costos

El vicepresidente de la Asociación Departamental de Funerarias de Santa Cruz  Miguel Salvatierra Pereira explicó que en  esta región existen tres hornos crematorios privados. Los precios que ofrecen van desde los 3.500 bolivianos (aproximadamente 500 dólares) hasta los 7.000 bolivianos (1.000 dólares). “Los servicios funerarios, a través de un convenio interno, incluimos un costo adicional (por atender a una persona que murió por Covid-19) que no oscila más de 500 bolivianos”, dijo.

Santa Cruz es el departamento más golpeado por Covid-19 y es el que registra el mayor número de muertos por el virus con más de 200. Esta situación puso en dificultades a muchas familias, en especial a las personas que no tienen los recursos necesarios para costear los gastos fúnebres. Ante esta situación, la Alcaldía habilitó un espacio para enterrar los cuerpos y sólo cobra 25,5 bolivianos por el certificado de inhumación. Pero las familias deben pagar a una funeraria por el traslado del cuerpo  hasta el camposanto; el costo de este servicio oscila desde los 1.000 hasta los 1.800 bolivianos.

El coordinador departamental de manejo y protocolo de cadáveres Covid-19  Dagner Montalván pidió a las funerarias que cobren “lo mínimo”. “Muchas lo hacen. Cuando las familias son de escasos recursos también prestan el servicio gratuito”, dijo. 

Pruebas en Cochabamba

La Alcaldía de Cercado -capital del departamento de Cochabamba- emitió una ley municipal que instruye la cremación gratuita de todas las personas que murieron a causa de la  Covid-19. El administrador del Cementerio General del Valle, Benedicto Gonzales,  sostuvo  que esta medida se cumple sólo con los casos confirmados como positivos. En cambio, los familiares de los que fallecieron como sospechosos del virus deben pagar 1.004 bolivianos por el servicio. 

Luego de la cremación, los familiares tienen dos opciones: llevar la urna a su casa o dejar los restos en un “cenizario”, un pequeño nicho habilitado en el camposanto;  este espacio tiene un costo de 1.004 bolivianos.  

Gonzales  contó  que las funerarias cobran alrededor de los 3.000 bolivianos para el traslado de los restos. Indicó que en la actualidad el servicio de cremación del camposanto está al borde de ser rebasado. “Tenemos una capacidad de cremar tres cuerpos al día y ahora hay mucha demanda, cremamos hasta cuatro. Así que uno lo dejamos para el día siguiente”, dijo y comentó que espera que el número de víctimas no se incremente.

Beni,  la solidaridad

Autoridades locales de las alcaldías benianas de Trinidad y Guayaramerín -donde se registran más decesos por coronavirus- implementaron  varias políticas  de ayuda a las familias dolientes, en especial a las de bajos recursos. Remy Lázaro, técnico del Sedes de Beni, contó que el municipio de la capital del departamento entregó ataúdes de forma gratuita a las personas que perdieron a un ser querido por sospecha o caso positivo. Pusieron además a disposición los vehículos para  el traslado del cuerpo hasta el cementerio Covid. 

En el caso de las familias que pueden pagar los gastos de los sepelios, las empresas de servicios fúnebres cobran desde 800 bolivianos hasta 4.000. “La funeraria vende los ataúdes, se encarga del  traslado del domicilio hasta el cementerio y, a partir de ahí, se encarga el municipio del entierro”, afirmó. 

El secretario de salud de la Alcaldía de Guayaramerín  Jesús Salazar  dijo que suscribieron un convenio con una de las dos funerarias de la zona para dotar de féretros. “El protocolo establece que pueden ser enterrados en bolsas de seguridad y nosotros -por un tema de humanidad- creemos que es imposible dejar a un ser humano en una bolsa. Por eso tenemos tres a cuatro cajones diarios a la mano, pero a veces se nos van todos”, explicó.


 

 

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