Bolivia cumple 3 meses de cuarentena con luto, corrupción y colapso de hospitales

El país supera las 750 muertes, de las cuales 32 corresponden a personal de primera línea que se infectó en el cumplimiento de su labor. Bolivia no llegó al pico más alto pero los hospitales ya están colapsados.
lunes, 22 de junio de 2020 · 00:41

Leny Chuquimia /  La Paz

Al menos 750 muertes, presuntos hechos de corrupción y hospitales colapsados antes de llegar al pico más alto de contagios. Esa es la situación del país después de   tres meses de cuarentena por la Covid-19,  que se cumplen  este 22 de  junio. Asociaciones de médicos y profesionales de salud señalan que el aislamiento no fue aprovechado para equiparse contra la pandemia.

“Todos los hogares de Bolivia hemos hecho y continuamos en una cuarentena que salva miles de vidas. En los últimos tres meses hemos equipado  hospitales, entregado items de salud,  comprado medicinas e insumos en cantidades mayores a las adquiridas  en muchos años. No sólo hemos trabajado  en salud sino  también en economía y lo seguiremos haciendo”, sostuvo el jueves la Presidenta Jeanine Áñez.

Si bien la cuarentena cumplió con su objetivo de aplanar la curva epidemiológica, las acciones tomadas para enfrentar la pandemia aún son insuficientes. No todos los laboratorios habilitados funcionan, no hay reactivos  para hacer pruebas masivas y las salas de terapia intensiva están al borde del colapso.  

“La cuarentena era para que se vaya preparando, reforzando y reestructurando el sistema de salud. Pero lamentablemente no se la ha utilizado de ese modo, se  ha enfocado toda la atención en la política”, lamentó el presidente de la Sociedad de Terapia Intensiva, Adrian Ávila.

Luto en primera línea

El país  ya registró más de 750 decesos, de los cuales 32  corresponden a trabajadores de primera línea. Una de las víctimas era miembro de las Fuerzas Armadas,  otras 19 eran trabajadores de la salud y 12 formaban parte de la institución del verde olivo.

Desde la Policía Nacional se explicó que además de los 12 fallecidos,  cuatro efectivos murieron durante la pandemia y otros siete  eran casos sospechosos. En total sumarían 23 bajas relacionadas a la pandemia.

“Con dolor, debo informar que hay 381 efectivos infectados (…) Estamos conscientes que las muertes afectan en lo más  profundo del motor fundamental de la sociedad -como es la familia- que pierde a un ser querido que dio su vida  en defensa de los demás”, sostuvo el comandante general de la Policía, Rodolfo Montero.

Entre los salubristas, las 19 bajas  hasta ahora que empezaron con la muerte de dos enfermeras en Santa Cruz, primer foco de la pandemia en el país. Una de ellas tenía 26 semanas de gestación, la otra dejó a tres niñas en la orfandad. 

La anterior semana una vez más los mandiles blancos se vistieron de luto para despedir a dos colegas que trabajaban en la emergencia del Beni. Los médicos Juan Carlos Vinichi y  César Lijerón partieron dejando un gran vacío. 

El primero  acudió a Trinidad desde Cochabamba con un grupo de voluntarios y falleció en el Hospital del Sur de su ciudad natal. El segundo, muy querido en Beni,  había sobrevivido de niño  a la fiebre hemorrágica  y fue director del hospital Germán Busch,   donde fue internado y perdió la vida a causa de Covid-19. 

“Los equipos de bioseguridad nunca llegaron, no tenemos ventiladores por la corrupción en su compra,  nos prometieron reactivos y hasta ahora nada. Por eso nos estamos enfermando. En la Paz el hospital del Torax ya tuvo que cerrarse”, reprochó el representante del Sirmes, Fernando Romero.       

Médicos  protestan por la falta de condiciones para su labor.
Foto: Carlos Sánchez / Página Siete

30 camas en tres meses 

Cuando Bolivia  registraba los primeros casos de  Covid-19, la Sociedad Boliviana de Terapia Intensiva alertó a las autoridades sobre la situación precaria del sistema de salud. Un estudio preparado por su Comité Científico advertía que en el país había sólo 490 camas de terapia intensiva, de las 1.160 que recomienda la OMS, y sólo  210 especialistas de los 500 que se necesitan.

“El 20 de marzo habíamos hecho una alerta. No llegábamos ni al 50% de lo que se requiere para una atención sin crisis lo que nos pone en una mayor desventaja ante la pandemia. Esa realidad no ha cambiado. ¿Cuántas camas más se han equipado en la cuarentena? Ahora tenemos 520 camas, es decir que en tres meses solo se habilitaron 30 camas que están en Santa Cruz”, dijo Ávila. 

Desde la Sociedad de Intensivistas se explicó que de los 210 galenos que hay en el país, un 8%  fueron dados de baja porque se contagiaron. Por este motivo, tras una reunión con las filiales, enfermeras intensivistas y otros sectores relacionados se declararon en emergencia.

“Necesitamos todo  el apoyo y unidad de los bolivianos, ya no podemos contar en las autoridades. Una muerte  en cualquier lugar es muy triste, no veamos de palco, lavémonos la manos, usemos barbijo, alcohol en gel, respetemos el metro y medio… cuidémonos”, recalcó Ávila.

Explosión de casos en Beni y Cochabamba 

En estos tres meses de cuarentena, el Beni sufrió en carne propia el embate del coronavirus. En pocas semanas, tras un silencio epidemiológico,  los casos de infectados  se multiplicaron hasta pasar los 3.300 positivos  y lamentar 167 decesos, la mayoría en Trinidad.

Con un sistema de salud completamente colapsado y un solo especialista en terapia intensiva, la región se convirtió en una de las más vulnerables. Brigadas de médicos voluntarios partieron de diferentes regiones para reforzar al personal en salud y tratar de mitigar la emergencia.

Diferentes grupos de activistas emprendieron una serie de campañas para conseguir insumos médicos, equipos de bioseguridad y hasta equipos para los hospitales. 

Tras la declaratoria del departamento como zona de desastre, el Gobierno   implementó lo que llamó “la madre de las cuarentenas”. Y empezó un rastrillaje casa por casa.

Casi a la par, en Cochabamba -una de las regiones que presentó reiteradas movilizaciones en rechazo a la cuarentena en demanda de elecciones- se inició una escalada de contagios que hasta el jueves llegó  a los 2.179 positivos y casi un centenar de fallecidos. Entre las víctimas mortales se encuentra el alcalde de Entre Ríos, Aurelio Rojas.

Mientras el expresidente Evo Morales y el ex canciller Diego Pari afirmaron que los casos parecían “ser sembrados” a propósito,  la asambleísta Lizeth Bermandi aseguró  que los contagios se dieron por el incumplimiento de la cuarentena. 

“Ellos han convocado a la movilización y la protesta para romper el aislamiento. Ahora la gente del Trópico está muriendo por coronavirus y los dirigentes han desaparecido”, manifestó la legisladora. 

Ante la llegada de la enfermedad al bastión del MAS el dirigente del trópico Leonardo Loza convocó a los médicos formados en Cuba para atender la emergencia en la región. Solicitó que estos profesionales hagan rastrillajes para identificar los casos.

Homenaje a los policías  que murieron por coronavirus.
Foto: Freddy Barragán / Página Siete

El drama de la salud y los 170 respiradores salpicados de  corrupción

El 16 de mayo, la presidenta Jeanine Áñez arribó a Sucre con un lote de diez respiradores que deberían reforzar la lucha contra el coronavirus. Pero al igual que ocurrió con los equipos entregados en Santa Cruz, estos no pueden ser utilizados, por ser parte  de la compra irregular de 170 ventiladores que desató un escándalo.

Por las investigaciones y la falta de una actualización de los equipos, estos insumos no pudieron ser habilitados. 

Pero no es la única irregularidad en Chuquisaca. Según medios locales hay todo tipo de insumos que llegaron para la habilitación de camas Covid que están empaquetados a la espera de una entrega oficial.  

Desde la Gobernación de ese departamento se anunció que una comisión de salud viajará a La Paz a pedir que el Gobierno que entregue los equipos y los recursos humanos comprometidos. Se advirtió que en la sede de Gobierno hay un grupo de avanzada que de ser necesario iniciará medidas de presión. 

Otras regiones como Potosí, Santa Cruz, Tarija y  Oruro también solicitaron reuniones para exigir el cumplimiento de lo comprometido. El gobernador Rubén Costas de Santa Cruz  mantuvo una de las relaciones más tensas con el Gobierno.

En La Paz, la anterior semana autoridades municipales y departamentales se reunieron con la ministra de Salud, Eidy Roca, para pedirle qué informe sobre cuántas camas de terapia intensiva se destinaría al departamento y cuándo.

“La economía es una  de las prioridades ”

  • Presindeta   Jeanine Añez , señaló durante el aniversario  de la policía que  hoy  “la economía es una de las principales prioridades del Gobierno” y que se están dedicando todos los esfuerzos “para sacar adelante la economía de todas las familias bolivianas”
  • Medidas  “No solo hemos trabajado  en salud, sino también en economía. Para eso hemos creado tres bonos: el bono canasta, el bono familia y el bono universal. Hemos rebajado las tarifas de gas, luz y agua; y hemos congelado el pago de intereses y de créditos  para los hogares”, detalló la autoridad.
  • Empresas  Añadió que también se realizó  el plan salario, el plan empleo y el plan trabajo, destinados a apoyar a las empresas para que no despidan a los trabajadores. Dijo que  a la vez están destinados a crear nuevos empleos y oportunidades.
  • Violencia  Manifestó que mientras una gran mayoría lucha contra el virus el MAS ataca con violencia.

Presunta corrupción

  • El 14 de mayo, la presidenta Jeanine Áñez recibió 170  respiradores, que según su explicación serían un complemento a  500 ventiladores  mecánicos para las UTI.
  • Utilidad La compra generó polémica primero porque los aparatos no eran aptos para terapia intensiva.  El entonces ministro  Marcelo Navajas afirmó que los equipos eran de emergencia  y salvaban vidas.
  • Corrupción  Según los contratos estos  equipos fueron comprados en España en 28 mil dólares con un crédito del BID, pero otra empresa   los cotizó en 12 mil. En fábrica el costo era 7.128.
  • Detenidos El 19 de mayo se detuvo a al responsable jurídico del Ministerio de Salud Fernando Valenzuela, al director de la Aisem Giovanni Pacheco y al entonces ministro de Salud, Marcelo Navajas.
  • Contratos La compra de los respiradores y otras no fueron publicadas. Una funcionaria  advirtió la mala calidad de los equipos, pese a ello la adquisición fue acelerada.
  • Libertad A poco de ingresar al penal de San Pedro con detención preventiva, Navajas fue evacuado a un hospital por problemas de salud. El jueves logró la  detención domiciliaria.
  • Cónsul El 17 de junio el cónsul de Bolivia en Barcelona, Alberto Pareja,  fue detenido. El verificó que  los equipos estaban en  la empresa en España. Su defensa dijo que no hay probabilidad de autoría.

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