Barral: Subestimé a la Covid-19, pero te puedes contagiar a la vuelta de la esquina

El legislador cuenta sus días en la Caja Petrolera, donde la cantidad de medicamentos e inyecciones que le suministraban, y el permanecer sentado todas las noches, hizo que se quebrara varias veces.
viernes, 24 de julio de 2020 · 00:04

Página Siete /  La Paz

El diputado Amilcar Bladimir Barral fue dado de alta tras estar hospitalizado alrededor de 33 días en la Caja Petrolera de Salud, en Obrajes, por coronavirus (Covid-19), de los cuales 26 días estuvo en la Unidad de Terapia Intensiva (UTI), debido a que su salud se complicó con una neumonía, de la  cual sigue en recuperación y con la asistencia de  oxígeno móvil.

 El legislador contó a este medio que pasó por muchas preocupaciones. La primera, conseguir plasma hiperinmune y luego un tubo de oxígeno. Dijo que en ambos casos hay un negociado, porque la gente se aprovecha de la necesidad de otros. Manifestó que como sus posibilidades de vida eran mínimas, hasta pensó en enviar un audio de voz a su papá y así mejorar la relación familiar.

¿Cuál fue su experiencia como paciente con Covid-19?

 Todavía estoy con algunas secuelas de la enfermedad del coronavirus, tengo neumonía en los pulmones, sigo dependiendo del oxígeno. Gracias a Dios pasó lo peor, estuve internado alrededor de un mes y tres días en la Caja Petrolera, donde hicieron un gran trabajo para poderme estabilizar, porque no podía respirar ni 10 segundos.

¿Por qué dice que pasó lo peor?

Porque en una junta de médicos decidieron remitirme a la Unidad de Terapia Intensiva (UTI), y es cuando dijeron que estaban a la espera de intubarme, del cual yo creo que no hubiera salido con vida. En realidad son varias noches que he llorado en la cama porque tenía que permanecer sentado toda la noche y por los medicamentos que me suministraban, esperando  recuperarme para que no me intuben. Desde que fui transferido a la UTI, el tratamiento fue mucho más agresivo por los antibióticos y las inyecciones que me hacían cada cinco o seis horas, con sueros. Mis brazos ya no tenían venas, estaban totalmente hinchados, no dependía de mi respiración, estaba permanentemente con oxígeno.

¿Qué experiencias vivió durante su permanencia en el hospital?

 Una fue saber que uno de los neumólogos que me atendió había creado bastante carga viral de todos los pacientes que estaba atendiendo y falleció en menos de tres días, también murió uno de mis tíos. Mi esposa y mi hijo menor de 13 años de edad también se contagiaron, gracias a Dios ellos están bien. Eran asintomáticos y no necesitaron de internación, todo eso me afectó en la parte psicológica y física.

¿Durante cuánto tiempo estuvo en la UTI y qué hizo para conseguir un tubo de oxígeno, justo cuando hay escasez?

 Permanecí por lo menos 26 días con oxígeno y por lo menos dos días llegué al nivel máximo de 15 en el oxímetro. Sentía que me estaban soplando en  la cara e incluso se me adormeció, luego de a poco disminuyeron el nivel. Actualmente llevo conmigo un pequeño oxígeno y de rato en rato tengo que hacerme ayudar, principalmente cuando subo gradas. Me compré un tubo de oxígeno pequeño, estoy ahorrando, lo uso cuando es urgente, porque es difícil conseguir y hay mucha especulación. Mi hermano es quien me ayuda y me lo va a cargar dos metros cúbicos de oxígeno hasta Ventilla, en El Alto, que hasta hace unos días sólo me alcanzaba para un día y ahora unos dos o tres días.
 

¿Hizo algún pago extra para la compra de medicamentos ?

No, pero lo que sí puedo denunciar es que hay bastante tráfico de plasma hiperinmune. Presenté un proyecto de ley para que el plasma sea donado de forma gratuita a todas las personas que hayan sido atendidas en los hospitales, pero en Asamblea los legisladores del MAS cambiaron el contenido y ahora tenemos un negociado total de plasma. Cuando yo necesitaba y se publicó en las redes sociales, muchas personas llamaron a mi hermano y le pedían pagos de entre 5.000 y 7.000 bolivianos, pero gracias a la donación de un sargento de la Policía pude salir adelante.
 

¿Por qué se complicó su salud, tiene alguna enfermedad de base y qué secuelas le dejó?

 Fue más por la carga viral, porque he tenido mucho contacto con las personas, por lo menos con unas 200 personas en las zonas periféricas cuando fuimos a entregar alimentos y víveres a gente necesitada. También viajé a Cochabamba y retorné en un vuelo que estaba totalmente lleno; estuve con Rafael Quispe, en la misma Cámara de Diputados había funcionarios contagiados, bueno uno no sabe dónde pudo originarse. En el análisis de sangre que me hicieron no detectaron ninguna enfermedad de base, lo que sí perjudicó bastante fue mi sobrepeso, que derivó en una neumonía por la cual sigo en tratamiento. Me informaron que la recuperación llevará su tiempo. Le puedo decir que yo estaba en la franja del 20% de posibilidades de vivir, porque uno de los médicos me dijo que resucité. Vi que estaba tan mal que incluso quise mandar un saludo a mi papá, en tono de broma, porque el tiempo que estuve internado me hizo pensar mucho en la relación familiar.
 

¿Cómo está psicológicamente?

En la parte psicológica me afectó mucho por no haber podido dormir, estuve muchas noches llorando. Me dejaron un trauma la cantidad de medicamentos y las inyecciones que me suministraron, también había que estar atento al oxímetro. Creo que la neumonía va a pasar.
 

¿Cómo supo que tenía Covid, tuvo algún síntoma y qué hizo cuando se enteró?

A mí me vino un resfrío, luego de que Rafael Quispe me contó que estaba enfermo. Un fin de semana me dio un resfrío, pero era un resfrío fuerte similar al que todos los años me da y por eso me compré los medicamentos que siempre tomo, principalmente antigripales. Luego, al día siguiente, fui a mi seguro, donde esperé 10 horas para que me atiendan y me hagan los exámenes correspondientes, en el que me informan que tengo un punto en mi pulmón, pero en el examen de sangre no salió nada ni en la prueba rápida. Me sentía bien, era lunes, pero ya el miércoles me confirmaron que tenía coronavirus y me llevaron en una ambulancia al Hotel Radisson. Me fui con la preocupación porque justo mi hijo también ya tenía fiebre y esa misma noche a mí me dio escalofríos, fiebre, dolor muscular y es cuando deciden trasladarme a la Caja Petrolera.

¿Usted llegó a creer que no existía esta enfermedad, como piensan algunas personas?

Es cierto que en algún momento subestimé  la enfermedad. Decía que “no creo que nos dé con los cuidados que tenemos en la Cámara de Diputados, al igual que en mi casa”, pero no es así. A la vuelta de la esquina de tu casa o con cualquier persona que hables te puedes contagiar, porque lo que más hay en este momento son los asintomáticos y es cuando te contagias, es lo que va en aumento y generas la carga viral. Lo que les puedo recomendar es que se cuiden mucho.

¿Qué experiencia le deja toda esta vivencia con la enfermedad?

Cuando estás en una línea delgada entre la vida y la muerte, lo que te hace pensar es en tu familia, no haberlos valorado y haber antepuesto tu trabajo y la política antes que a ellos. Antes salía a las  7:00 y volvía a las 20:00, no subía ni a almorzar a mi casa, siempre estaba en mi oficina. Pero desde ahora en adelante todo eso cambiará y   daré más atención a mi familia, me dedicaré más a mi hijo, pero no voy a dejar la política.

¿De aquí en adelante prestará atención a su alimentación y al cuidado físico?

Obviamente que lo haré. Le comento que antes no me gustaba comer verdura cocida, era muy escogedor de la comida, pero por la internación que pasé aprendí a valorar la alimentación sana. También dejaré de ser sedentario.

HOJA DE    VIDA

  • Nacimiento Amilcar Barral nació en marzo de 1977, en la ciudad de La Paz.
  •  Experiencia Es parte de la Comisión de Organización Territorial y Autonomías, ocupa el cargo de vocal.
  •  Carrera  Empresario privado dedicado a la construcción y consultorías en La Paz.

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