Por deuda, 8 hospitales alistan una querella contra el Gobierno

El complejo hospitalario exige al Gobierno el pago de una deuda de 60 millones de bolivianos por el SUS. Los centros atendieron la pandemia con recursos propios.
sábado, 19 de septiembre de 2020 · 00:04

Luis Escóbar  / La Paz 

Desde abril, el complejo hospitalario de Miraflores no recibe ni un boliviano del Gobierno. En seis meses, los ocho establecimientos de tercer nivel  atendieron  una gran cantidad de pacientes positivos de la Covid-19 con sus propios recursos y en la actualidad los fondos ya se agotaron. Cansados de pedir el pago de una deuda de 60 millones de bolivianos por los servicios del Sistema Único de Salud (SUS), los directores de los nosocomios  recurrirán el lunes a los tribunales, además advirtieron que ya no pueden recibir a más enfermos. 

“Pedimos que resuelvan este problema. Queremos que se hagan los desembolsos porque la gente está en las calles esperando la atención de los hospitales. No lo podemos hacer porque no nos hicieron caso. Entonces, decidimos (hacer el reclamo) por la vía legal. Eso está claro”, dijo a Página Siete el director del Hospital del Tórax, Édgar Pozo.

El año pasado, el gobierno del MAS aprobó la aplicación del SUS, un plan que permite la atención gratuita de todos los ciudadanos que no contaban con un seguro médico. Para que este programa funcione las autoridades se comprometieron a pagar por los servicios a los hospitales. Pero -desde el primer momento- se registraron retrasos en los pagos. Una similar situación se registra ahora con la gestión del actual gobierno.

Además de no recibir dinero por  el  SUS, los ocho hospitales  redujeron sus recursos a un 3%. Entre los  nosocomios  afectados están  el de Clínicas, de la Mujer, del Niño, el Tórax, el Instituto Boliviano de Medicina Nuclear, el Oftalmológico, el Hemocentro y el Gastroenterológico. En la pandemia, el 80% de estos nosocomios se dedicaron a la atención exclusiva de pacientes con Covid-19.

El médico y   director del Gastroenterológico Boliviano Japonés, Juan Guerra, dijo que en los seis meses de pandemia un centenar de profesionales y trabajadores en salud perdieron la vida. El galeno contó que los profesionales y trabajadores de salud se compraron con sus propios recursos los equipos de bioseguridad para la atención de los pacientes.

“Cuando se inició la pandemia, pedimos un presupuesto adicional para atender los nuevos casos y se nos negó. Cuando preguntamos con qué dinero íbamos a atender a los pacientes, nos respondieron que sería con dinero del SUS. Sin embargo, desde abril no recibimos ningún desembolso”,  dijo.

 “(Esta situación) condicionó el desastre de los hospitales. No hay dinero para atender a los pacientes. No hay recursos para comprar fármacos, insumos, materiales y medicamentos para terapia intensiva, endoscopía y cirugía”, contó el profesional de salud.

De acuerdo con Guerra, los pedidos de desembolso de la deuda por el SUS y los posteriores reclamos se iniciaron en marzo sin obtener respuesta alguna de los ministerios de Salud  y de Economía. El miércoles pasado, los directores de los ocho hospitales presentaron una carta dirigida a la presidenta Jeanine Añez. En la misiva pidieron atención y advirtieron con asumir medidas legales. 

Al no tener una respuesta, los médicos se apoyaron en un equipo de abogados, quienes ayer  dieron orientación a los galenos sobre las medidas legales.

 “La siguiente semana se presentará (la demanda) en los lugares que corresponden. Particularmente, el ‘Gastro’ ya no tiene posibilidad de atender a pacientes del SUS, para nosotros es una desesperación. Nuestros profesionales deben tener las medidas de bioseguridad necesarias y hasta ahora este tema fue financiado por los propios hospitales. Seguiremos atendiendo de forma desprotegida”, sostuvo Guerra.

Guerra lamentó que hasta la fecha fallecieron más de 100 profesionales de salud, además 600 se infectaron. “No seguiremos con esta situación, de tal forma tomaremos los últimos recaudos. El último recurso que nos queda es una acción legal que ya planificamos y la  presentaremos el lunes. El recurso pide que se cumpla con la CPE y la Ley 1.152 del SUS”,  dijo.

La anterior semana, los directores de los establecimientos del complejo hospitalario se declararon en quiebra financiera, pero la situación de cada uno es distinta. 

Por ejemplo, el director del Hospital de Clínicas, Óscar Romero,  explicó que el nosocomio que él dirige aún puede generar recursos “a diferencia de los establecimientos, como el de Hospital de la Mujer o del Niño”.

El Hospital de la Mujer reinició -hace dos semanas- con la atención de pacientes con Covid 19. El lunes, el Instituto del Tórax atiende a pacientes de la pandemia. El Instituto de Gastroenterología ya no puede atender a nadie. 

Guerra añadió que el Hemocentro no recibe ninguna subvención del Estado y sólo vive del resto de los hospitales por las transferencias por el uso de sangre y sus derivados de los hospitales. “Le pagamos al Hemocentro, pero hace cinco meses que no le damos un peso. Ellos hacen milagros para responder a la población y a nuestros pacientes”, concluyó.

 

 

 


   

Más de