Más de 30 maestros de la medicina en Bolivia perdieron la vida por la Covid-19

Con su muerte, el país pierde unos 30 años de experiencia, ciencia y sabiduría. Página Siete les rinde homenaje en su día e invita a conocer sus historias.
lunes, 21 de septiembre de 2020 · 01:08

Verónica Zapana S. / La Paz

Fue uno de los días más tristes del año. El pasado 31 de julio, Bolivia perdió a un gran maestro de la neurocirugía: el doctor Ramiro Alvarado Reyes. El especialista murió por la  Covid-19 luego de una batalla sin tregua. 

Alvarado fue uno de los más destacados especialistas en neurocirugía y fue el pionero de la ozonoterapia en el país, además fue maestro y docente de muchos médicos. Apasionado por su trabajo, se puso en primera línea y no dejó de atender a sus pacientes.

Al igual que Alvarado, de los más de 140 galenos que perdieron la vida por la Covid-19, más de 30 fueron maestros de la medicina en Bolivia y dejaron grandes vacíos en especialidades como neumología, traumatología, neurocirugía, ginecología y epidemiología, entre otras. Página Siete rinde homenaje al sector en su día e invita a conocer sus historias.

“Fueron días negros, días agotadores y días que la historia de la medicina jamás los olvidará”, dijo a Página Siete el  supervisor de hospitales de la Caja Nacional de Salud (CNS)  Mauricio Duchén, quien destacó el trabajo de  los 10 médicos de la institución que perdieron la vida en el pico más alto de la pandemia. “Hay que recordar que la CNS es el centro formador más importante de posgrado del país, en especial la regional La Paz porque es (la institución) donde se forman especialistas”, agregó.

Duchén explicó que todos los médicos maestros que perdieron la vida por el coronavirus tenían una trayectoria de más de 30 años de formación constante. Según el profesional, los especialistas dejan espacios que serán muy difíciles de llenar y recuperar.  

Para el presidente de la Academia Boliviana de la Medicina (Abolmed)  Horacio Toro, todos los médicos bolivianos son muy valientes porque se pusieron en primera línea para enfrentar la pandemia de la Covid-19 hasta en las peores condiciones.

 “Como Academia nos duele que profesores de renombre que estaban en la lucha contra la Covid-19 desde Pando hasta Tarija -pasando por todo el territorio nacional- perdieran la vida por el prójimo”, dijo Toro. 

Durante los seis meses  más duros de la pandemia en Bolivia -según Toro- médicos de larga experiencia y de nuevas generaciones salieron con energía y decisión a la línea roja para combatir el virus, pero lastimosamente tuvieron un final trágico.  “Entre los (galenos) muy jóvenes y mayores (que perdieron la vida por Covid-19) hubo (un grupo de) neumólogos, cardiólogos, nefrólogos y de todas las especialidades que dejan un hueco muy grande y difícil de llenar en los hospitales”, dijo.

El presidente del Colegio Médico de Santa Cruz Wilfredo Anzoátegui  contó que en esa región perdieron a 52 galenos, entre maestros de la medicina y destacados profesionales que dieron alma y corazón en la función pública, como el secretario de Salud de la Gobernación cruceña  Óscar Urenda; el exjefe de Epidemiología del Sedes  Roberto Tórrez y el jefe del Programa del Dengue   Miguel García.  

“Ellos no sólo fueron maestros, también mostraron su fortaleza  ante su pueblo”, dijo Anzoátegui. “(Sentimos también la pérdida) de otros colegas que estaban en primera línea cumpliendo su deber”, agregó Anzoátegui. 

En el departamento de La Paz 35 galenos murieron por coronavirus, de ellos 27 fueron formadores de recursos humanos y ocho eran jóvenes, según el  presidente del Colegio Médico de La Paz Luis Larrea. “El último de los maestros fue el doctor Juan Valle, un neurocirujano de mucha enseñanza”, indicó.

La valentía fue una de las características de las nuevas generaciones. Tal es el caso del doctor Einar Marcelo Flores, quien al saber que nadie quería hacerse cargo del Centro de Aislamiento Municipal para atender pacientes con coronavirus en el departamento de Potosí, decidió tomar la batuta y dirigir este establecimiento. Durante su trabajo, el galeno se contagió del virus, batalló contra la enfermedad, pero murió. Hoy, como  homenaje póstumo, el centro lleva su nombre. Cuando pase la pandemia, el espacio se convertirá en hospital y mantendrá el denominativo. 

Los más de 140 médicos que perdieron la vida por el coronavirus se pusieron en primera línea como soldados de bata blanca para  luchar contra un enemigo invisible y que paralizó el mundo: el coronavirus. Se enfrentaron a la enfermedad sin armas, sin insumos, equipos de bioseguridad, infraestructura necesaria y herramientas de trabajo.  Todos dieron la vida para salvar a sus pacientes.

Según el secretario general del Sindicato de Ramas Médicas de Salud (Sirmes)  La Paz  Fernando Romero, durante todo el tiempo de la pandemia  este sector exigió al Gobierno mejoras para la atención del servicio público, pero lamentablemente no hubo mucha respuesta. “Necesitamos recurso humano, insumos y equipamiento”, dijo el representante y recordó que los pocos galenos que estaban en lucha “peleaban en medio de una sobrecarga viral”.

Para el secretario de Relaciones del Sirmes Cochabamba  Carlos Nava, la pérdida de recurso humano por la pandemia es irreparable. “Eran (profesionales) capacitados y cualificados en el ejercicio de su profesión”, explicó.  

Nava  sostuvo  que la pérdida de los médicos no tiene un precio, pero sí tiene un costo muy grande para Bolivia, en especial para los pacientes y las nuevas generaciones que se quedaron con muy pocos maestros. 
 

Wálter Coca Martínez  

Médico de emergencia de la Caja Petrolera de Salud. Daba un trato humano y científico al paciente. Compartió sus conocimientos con galenos jóvenes que pasaban por servicio. Fue de la promoción 86 de Medicina de la UMSA.

Fernando Núñez Lazcano


Especialista en ginecología, se asentó en Beni dando todo su conocimiento y calidez humana a las pacientes. Se destacó como dirigente de los sindicatos de médicos de ese departamento. Egresó de la UMSA.

Jaime Leaño


Fue de la promoción 86 de la UMSA. Fue especialista en ginecología de la Asistencia Pública. Fue un profesional comprometido con los pacientes más necesitados. Alegre, amable  y bondadoso, según sus colegas.

Carmelo Cuéllar Navarro


Fue un destacado traumatólogo. Nació  en Beni. Estudió  en la UMSA. Se quedó en La Paz e hizo su especialidad en el Hospital de Clínicas, donde trabajó 30 años. Se dedicó totalmente a sus pacientes. No conocía feriados.

Huáscar Alfredo Wieler


Fue neurocirujano. Se formó en la Caja Nacional de Salud. Tenía una extremada habilidad   neuroquirúrgica. Formó  generaciones de neurocirujanos en La Paz. Se formó, pero seguía trabajando y enseñando. 

Gualberto Arana


Otorrinolaringólogo. Se jubiló y se formó  en La Paz. Escribió sobre la historia de la otorrinolaringología en Bolivia de  los  90 y 2000. Fue director del hospital de la especialidad y formó a muchos profesionales.

Víctor Hugo Rodríguez Troncoso

Fue médico cirujano pediatra. Se formó en España. Trabajó más de 15 años en el  Materno Infantil. Formó generaciones de cirujanos pediatras, especialidad con pocos profesionales. Se contagió del virus en el trabajo.

Rocío Gil Seoane


Fue cardióloga. Se formó en Bolivia y en el exterior. Trabajó por más de 10 años en el Materno Infantil. La joven profesional se contagió el virus en el ejercicio de sus funciones. Era una de las doctoras más dulces.

Pol Alex Morales Mercado


 De profesión radiólogo. Fue formado en la CNS. Trabajó en el policlínico de Villa Fátima. Fue un  médico gentil y trabajador. Daba todo por sus pacientes. Era muy humano y carismático, según sus colegas.

Ramiro Alvarado Reyes


Se formó en Suecia en la especialidad de neurocirugía. Pionero en la ozonoterapia, por eso fue invitado a China, Rusia y países de Europa. Fue docente de terapia del dolor y editor de la revista de la Asociación Boliviana del Dolor.

Juan Valle Araos


Neurocirujano formado en México. Se destacó por su habilidad neuroquirúrgica. Fue uno de los referentes en el tratamiento de enfermedades vasculares  y tumores cerebrales.  Trabajó más en el sector privado.

José Urizacari


Fue neumólogo del Hospital del Tórax. Docente de pre y posgrado de neumología. Era capaz de sacar dinero de su bolsillo para atender a sus pacientes que no tenían recursos. Le decían  “papi Uri”.

Einar Marcelo Flores


Trabajó en Oruro. Se hizo cargo del Centro de Aislamiento Municipal Covid, cuando otros rechazaron esta labor. Dio todo por sus pacientes. Ahora, este establecimiento de salud  lleva su nombre.

Armando Ochoa Quiñones


Fue uno de los ginecólogos más reconocidos a nivel nacional. Fue docente y formador de generaciones. Se destacó por su gran trayectoria y experiencia. Logró que muchas familias logren tener un hijo.

Juana Vargas


Pediatra. Se especializó en neonatología e infectología. Fue la primera residente en pediatría a nivel nacional. Vivió en Santa Cruz. Sus alumnos le decían: “la doctora Juanita”. Fue docente de la “U” Gabriel René Moreno.

Arturo García Salvatierra


Estudió en la Universidad   de San Xavier de Sucre. Se fue a vivir a Santa Cruz, donde dictó la docencia en Traumatología de la Universidad Gabriel René Moreno. Trabajó en el Hospital San Juan de Dios.

Miguel Ángel García


Fue  jefe del Programa de Dengue del Servicio Departamental de Salud (Sedes) de Santa Cruz.  Fue uno de los especialistas que combatió la pandemia  de la Covid-19 junto con el doctor Óscar Urenda.

Óscar Urenda


Estudió  en Argentina, Brasil y España. Se especializó en ginecología. Fue presidente de la Sociedad de Ginecología y Obstetricia. Fue secretario de Salud de la Gobernación cruceña. Fue un guerrero en la lucha contra el virus.

Roberto Tórrez


Se formó como médico cirujano  con especialidad en pediatría en la Universidad San Simón. Hizo una maestría en Salud Pública. Se fue a vivir a Santa Cruz. Fue docente. Fue jefe de Epidemiología del Sedes hace 35 años.

César Lijerón


Fue por más de 10 años director del Hospital Presidente Germán Busch  de Beni. Fue uno de los que venció a la fiebre hemorrágica en San Joaquín entre los años 60. Falleció en la batalla contra la Covid-19.

Según los galenos, este 21 de septiembre  no hay nada que celebrar
 Evocan a los “héroes de blanco” con misas, murales y premios

Verónica Zapana  / La Paz

Hoy -21 de septiembre- se recuerda el Día del Médico en Bolivia, pero para los galenos no habrá celebraciones; para ellos será un día para recordar a sus colegas que murieron a causa de la Covid-19. Esta jornada será además una oportunidad para rendir un homenaje a los que siguen luchando en primera línea contra la pandemia.

 Los  entes colegiados  organizan varias   actividades, entre misas, murales y la entrega de reconocimientos para los galenos.

 El presidente del Colegio Médico de La Pa Luis Larrea  dijo que hoy se realizará una misa “para recordar a todos los galenos que fallecieron” en la lucha contra el coronavirus. Luego, la comitiva se trasladará a la Plaza del Médico -ubicada en la avenida Sucre- donde colocará unas plaquetas en honor a los profesionales que fueron víctimas del virus.

Médicos  en una  de las protestas para exigir insumos.
Foto:Página Siete

 En Santa Cruz, el ente colegiado comenzará la jornada con una misa en honor a los galenos caídos en la pandemia. El presidente de la institución  Wilfredo Anzoátegui  aseguró que se descubrirá un mosaico en homenaje a los profesionales que fallecieron por  Covid-19. “Este año no tenemos nada que celebrar, sólo podemos rendir un homenaje a nuestros mandiles blancos”, dijo.

El presidente de la Abolmed  Horacio Toro   dijo  que los médicos que perdieron la vida y siguen luchando contra el coronavirus recibirán un homenaje con el reconocimiento Esculapio. En coordinación con ATB y el programa Medicina Al Rescate, el acto se realizará hoy  a las 19:00 en el Hotel Europa.

El premio se divide en tres categorías. La primera -que es el “Esculapio Ángeles de Blanco”-  se entregará a las familias de los médicos caídos.

La segunda -que es “Esculapio de plata”- se otorgará a todas las sociedades científicas. “(Estas instituciones) han trabajado silenciosamente estos meses produciendo protocolos de atención para evitar muertes”, dijo Toro. La tercera categoría -que es “Esculapio de Oro”- se dará a los médicos destacados de los  nueve departamentos. “De cada departamento habrá un representante”, dijo. El acto será transmitido por ATB  y contará con todas las medidas de bioseguridad.