En comunidad contra la pandemia

sábado, 26 de septiembre de 2020 · 00:04

Manuel Seoane  / Trinidad

En medio de la crisis sanitaria ocasionada por la pandemia y ante la falta de apoyo estatal para la prevención y tratamiento de la enfermedad, muchas de las comunidades indígenas de tierras bajas se han visto obligadas a buscar sus propias maneras de combatir la pandemia.

Plantas para  preparar el jarabe contra la Covid-19, con el que se curó Bernardo.

Gracias al apoyo del Fondo National Geographic de Emergencia Covid-19 para Periodistas, el fotógrafo boliviano Manuel Seoane estuvo de visita en algunas comunidades de los territorios indígenas TIM y TIMI, del departamento del Beni, registrando imágenes y testimonios sobre las medidas adoptadas por dichas comunidades para enfrentar la enfermedad. 

Preparan  jarabe para la Covid-19  en la cocina de Paulina Noza.

Este es el testimonio de Bernardo Muiba, presidente de la Subcentral del TIM: 

Cuando empezó la pandemia la gente decidió quedarse en sus comunidades, en sus chacos. Ahí nosotros comenzamos a movilizarnos, buscando a los abuelos para consultarles como podíamos tratar la enfermedad cuando ésta llegara. Ellos tenían conocimiento y experiencia porque en el pasado habían combatido el cólera y el paludismo usando la medicina natural. Así fue que generamos información sobre las plantas que se podían usar. 

Eleuterio Temo  durante la celebración de una novena.

A su vez, gracias al apoyo del Cejis se crearon cápsulas informativas sobre cómo podíamos protegernos, hechas en idioma trinitario, ignaciano y chimán, que fueron transmitidas diariamente mediante un convenio con Radio San Ignacio y que llegaban a casi todo el territorio. Esa fue la manera de informar a las comunidades.

Juan C.  Semo intenta contactarse con una comunidad Chimán.

Sin embargo, el virus igual entró con fuerza y la mayor parte de la gente del territorio se contagió. Mi persona, junto a la dirigencia, estuvimos visitando todas las comunidades, acompañando, ayudando, llevando algún medicamento que se tenía. 

El presidente  de TIM,  Bernardo Muiba, en San Ignacio.

“No queremos acudir al centro de salud, si ni siquiera hay médicos, ir al hospital es ir a morir nomás, en casa nos vamos a curar”, nos decían. Entonces nos mostraban sus jarabes que habían hecho, nos decían los ingredientes e incluso nos regalaban algunas botellas para llevar a otras comunidades. Cada receta era distinta, pero en general se preparaban con jengibre, hoja de guayabo, piñón, miel de abeja, piel de toronja, lima agria, limón, caracoré, hortelana, motocutuqui, albahaca, cuatro cantos, matico, eucalipto, etcétera. 

Petronila Ipamo  ayuda a traducir una de las capsulas radiales informativas que se difundieron en mojeño trinitario.

También se usaba alcohol quemado y tabaco para frotar el pecho, en fin, diferentes tratamientos. Así, poco a poco le perdimos el miedo a la enfermedad. Puedo decir que la medicina tradicional nos salvó a los pueblos indígenas, aunque el gobierno se hizo la burla al decir que no sirve, a nosotros eso fue lo único que nos sirvió. Solo murió un hermano en todo el territorio, era un profesor que no quiso consumir los jarabes, prefirió ir al centro de salud Covid y ahí falleció. Incluso la gente comenzó a vender los jarabes, que eran muy solicitados en la ciudad, se vendían a  70 bolivianos la botella, con eso también la gente recuperó algo para su economía. 

Celia Rapu  Campos con un pequeño en brazos.

Lo bueno es que al final hemos superado y más bien nos ha fortalecido como comunidad, ahora estamos mejor organizados ante el abandono de las autoridades. Seguimos vivos, hemos recuperado el conocimiento ancestral y nos vamos a restablecer.
 

Un machete  sirve para preparar las medicinas naturales.
Cruces  en el cementerio Covid-19 de San Ignacio.

 

 

 


   

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