Por la pandemia se descuidó vacunación a niños y atención de otras enfermedades

Según el Gobierno, por miedo a los contagios del virus muchos padres no llevaron a sus niños a los centros de salud para las inmunizaciones. En otras áreas el personal sanitario se infectó y no pudo prestar el servicio.
domingo, 27 de septiembre de 2020 · 00:26

Luis Escóbar  / La Paz

Por la pandemia del coronavirus en Bolivia la vacunación a los niños se descuidó porque  muchos centros dejaron de prestar este servicio y los  padres ya no sacaron a los retoños  de sus casas para evitar que se  contagien el virus, según médicos y autoridades. Además, la atención de otras enfermedades  se postergó por la falta de personal y la decisión de los pacientes de quedarse en sus hogares por miedo al contagio.
 

 “(El porcentaje) de vacunación  bajó bastante y, según mi percepción, disminuyó en un 60%”, dijo  a Página Siete el asesor del Ministerio de Salud, René Sahonero. Aclaró que ese no es un dato oficial porque aún se elaboran los indicadores  y aseguró  que el cálculo viene de  las conversaciones que tuvo con otros médicos del área.

Sahonero  explicó que muchos padres evitaron sacar a sus niños de sus casas y se retrasaron en la aplicación de las dosis. Indicó  que ahora las vacunas deben ser reformuladas.   “Se debe hacer  una nueva programación de las mismas y otras hay que volverlas a poner para nivelar el estado de defensa de los niños”, dijo.

“Es urgente mejorar las coberturas”, dijo el jefe de epidemiología del Ministerio de Salud, Virgilio Prieto, quien coordinó con el Sedes de La Paz visitas casa por casa para vacunar a los niños y mejorar la inmunización hasta fin de año. “Al tener coberturas adecuadas se evitarán brotes epidémicos, como el sarampión, que está en todos los países que nos rodean”, explicó.

  Entre las principales vacunas están BCG (formas graves de tuberculosis), pentavalente, antipolio, antineumocócina, aAntiamarílica,   virus del papiloma humano (VPH) y otras. 

 En Tarija,  el director del Servicio Departamental de Salud (Sedes),  Paul Castellanos, reconoció  que hubo falencias en este tema. “Es cierto que no hemos estado atendiendo la vacunación para el papiloma en las niñas. Este programa bajó por dedicarnos a la atención de la Covid-19”, explicó.

Pacientes  con  cáncer  en el área de oncología del Hospital de Clínicas.
Foto:Página Siete

En Oruro, Henry Tapia, director del Sedes, dijo que el programa de inmunidad se realizó con brigadas,  pero la atención no fue tan regular en los centros médicos, como  el Hospital General, donde muchos de los profesionales se enfermaron. “Hubo colegas que se contagiaron y no había la cantidad suficiente de recursos humanos para atender”, sostuvo. 

La  jefa de terapia intensiva neonatal del Hospital Holandés de la ciudad de El Alto, Corina Rocha, advirtió que en estos seis meses de la pandemia las personas con diabetes, hipertensión y cuadros de salud que requieren seguimiento no accedieron a atención y se arriesgaron a sufrir descompensaciones. “Toda la salud pública fue muy desorganizada (durante la pandemia). Algunos pudieron atenderse en  centros privados, pero otros no. Los  pacientes con epilepsia y problemas renales son los que necesitan más seguimiento -por lo menos mensual-. No sabemos qué pasó con ellos”, dijo Rocha  a Página Siete.  

Según la doctora, los pacientes con epilepsia que no reciban medicación pueden volver a convulsionar; los que tienen hipertensión  tienen más riesgo de un accidente cerebro vascular y los diabéticos pueden sufrir insuficiencia renal y otras complicaciones.

La presidenta de la Asociación de Pacientes con Cáncer de La Paz, Rosario Calle, contó que en los más de  seis meses  de pandemia no recibieron atención. “El 80% del Hospital de Clínicas se encontraba aislado. Los pacientes no tenían dónde acudir porque no había un plan de contingencia, otros se quedaban en casa para evitar contagios del virus. El programa de Lucha Contra el Cáncer estuvo de adorno y los enfermos se quedaron sufriendo en sus casas de dolor y sin dinero”, sostuvo.

 “Hace pocos días se reinició la atención, pero sólo aceptan a los que tienen una prueba rápida o PCR negativa (la primera cuesta   300 bolivianos y la segunda   900). Solicitamos al Sedes y al Ministerio de Salud que nos hagan las pruebas de forma gratuita”, dijo.

Fernando Romero, secretario ejecutivo del Sindicato de Ramas Médicas Afines (Sirmes) de La Paz, envió una nota al Servicio Departamental de Salud (Sedes) para que habiliten los hospitales privados  para la atención de pacientes con cardiopatías, problemas pulmonares, vesícula e hígado. “No hay dónde atenderlos porque todo (el complejo de Miraflores) se volvió Covid”, dijo.

 El médico trabaja como ginecólogo en el Hospital de la Mujer de Miraflores y  por la pandemia este centro dejó de realizar entre cinco a seis operaciones de  patologías mamarias y  ováricas. “No hacemos nada de eso.  Este nosocomio es sólo Covid y las pacientes que tienen quistes, tumores mamarios y miomas no tienen dónde operarse. Ya son dos meses que no hacemos cirugías”, apuntó. 

La  vacuna  del papiloma humano es para niñas de 10 años.
Foto:Archivo

En Santa Cruz, el jefe de epidemiología del Sedes de Santa Cruz, Carlos Alberto Hurtado, aseguró que en su región no se descuidó la atención de otros males.

 “Estamos con actividades contra la tuberculosis en las provincias. También estuvimos activos en la atención de enfermedades no endémicas, como diabetes, hipertensión o hemofilia. Evidentemente se echó mano de todo para la Covid-19, pero todos los pacientes con tuberculosis y  VIH recibieron su tratamiento en este tiempo”, explicó.

 

 

 

 


   

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