Santusa, «la bella durmiente» que fue encontrada en Senkata

Fue encontrada dormida en la calle bajo la lluvia. Presenta síntomas de un síndrome que causa sueño profundo. Está hospitalizada y precisa ser valorada por neurólogos.
jueves, 7 de octubre de 2021 · 05:00

Verónica Zapana S.  / El Alto

Con los ojos  hinchados de tanto dormir y pronunciando algunas palabras  confusas, Santusa Mamani (nombre convencional),  de entre 55 y 60 años,  se encuentra  postrada en la cama uno de la sala de medicina interna del Hospital Holandés de El Alto.

Después de   dormir durante largas horas, Santusa sonrió ayer, habló un poco y hasta pidió sopita porque despertó con mucha hambre. El personal de salud calificó la escena como una  gran evolución para la paciente. 

La jefa de la unidad del adulto mayor del municipio de El Alto, Narda Mantilla, contó a Página Siete que Santusa llegó a sus oficinas el  pasado 22 de septiembre. “Fue  trasladada  por los policías,  quienes la rescataron un día antes”, refirió.

Según la investigación policial,  Santusa fue encontrada   de rodillas y  dormida en una esquina de la zona de Senkata.  Ese día caía una lluvia.  En sus manos cargaba una bolsita con una pequeña frazada. No recordaba su nombre ni dónde vivía. Estaba confundida.

En ese momento y mientras los policías intentaban averiguar quién era, la mujer  escuchó  que una señora  de una tienda gritaba “Santusa” a otra persona, entonces  respondió que ese era su nombre. “En algún momento dijo que se llamaba María, aunque la mayor parte del tiempo uso Santusa”, aseguró  Mantilla y agregó que no se conoce su verdadera identidad.

Los policías recorrieron con la señora varios manzanos cercanos para ver si  podía identificar su casa, pero ella estaba totalmente desorientada. Entonces fue trasladada al hospital para verificar su salud.

En el trayecto, Santusa  dormía. Al día siguiente fue trasladada  a la unidad del adulto mayor.  “La llevamos nuevamente al Hospital Corea, donde le hicieron las revisiones correspondientes. Indicaron que sus signos vitales estaban normales, pero nadie comprendía por qué tenía tanto sueño”, indicó.

Fue llevada al CRA para  una prueba  de covid y  luego fue trasladada  a un albergue sin éxito. “No ingresó al  Hogar Rosaura Campos porque al verla en  estado somnoliento, el médico se preocupó por su atención”, dijo Mantilla y añadió que la edad fue otro factor.

Ningún hogar la aceptó. Fue trasladada al Hospital Holandés, cuyo  director detectó en Santusa características  del “Síndrome de la bella durmiente”.

Este síndrome científicamente se conoce como Kleine–Levin o síndrome de hibernación. Se caracteriza porque las personas  tienen un sueño excesivo y pueden dormir  15, 24,  48 horas e incluso una semana. “Ellos tienen somnolencia incontrolable”, indica News Medical Net.

Según el portal, este  síndrome es muy raro y se presenta más en varones (70%)  y adolescentes que en mujeres. “En ellas el proceso es más largo”. Otra de las características de este trastorno es que al despertar, la persona suele tener bastante hambre, desorientación en tiempo y espacio y conducta agresiva.

Ayer,  Santusa despertó de un sueño que duró 48 horas.  Tenía hambre y  dijo que quería comer en una  parada donde  venden “sopita de fideo”. “Tengo hambre, quiero comer”, dijo mientras despertaba y conversaba con el personal de la unidad del adulto mayor del municipio.

El médico de guardia de medicina interna del Hospital Holandes  Hugo Cahuaya   dijo a Página Siete   que luego del ingreso de Santusa (hace  dos días),  ayer recién abrió los ojos. “No despertaba, estaba en estado de estupor, es decir en sueño profundo”, refería  y agregó que por eso se creía también que sufría narcolepsia (trastorno de sueño), pero tampoco es eso.

El médico agregó que hicieron varias tomografías a la paciente y que hasta el momento no se tiene un diagnóstico final. Se presume también que tendría   meningoencefalitis.

En busca de su identidad

Aún no se sabe la verdadera identidad de Santusa. Trataron de buscar su nombre mediante el Segip y  con su huella digital, pero  les indicaron que no será posible hacer esa investigación.

“En un momento creímos que era una persona indigente, pero tampoco tiene esas características porque ella lleva hasta dientes de oro y un reloj de mano”,  dijo Mantilla. Aseguró que la mujer necesita medicamentos. “Aunque el SUS (Seguro Único de Salud)  cubre, no existen todos los fármacos, así que es necesario adquirirlos”, añadió.

Los médicos y el personal de la unidad del adulto mayor dan sus aportes para ayudar a la recuperación de la paciente.

Ayer en la mañana, Santusa sonrió y conversó con Página Siete,  hasta confundió al fotoperiodista con su esposo. “Ángel, vámonos. Llévame, no me dejes pues”, le dijo.

Ella aseguró que tiene familia e hijos, pero se desconoce  quiénes son porque la señora no recuerda sus nombres. “Hoy (ayer) estuvo más consciente que otros días”, comentó Mantilla.

Santusa será transferida al Hospital de Clínicas, donde será valorada por  neurólogos para determinar la enfermedad que padece.

El personal de la unidad edil del adulto mayor no dejará  de buscar a la familia de Santusa,   quien  ayer dio algunas pistas. “Vivo en la comunidad Cupani Grande, de la provincia Camacho”, dijo antes de sumirse en un profundo sueño.

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