Líderes de familia, clave que no se toma en cuenta para mejorar la vacunación

De acuerdo con las autoridades, pese a que las brigadas de salud recorren casa por casa para aplicar las vacunas a la población, existe un estancamiento en la cifra de inoculación. Hay preocupación.
domingo, 21 de noviembre de 2021 · 05:00

Verónica  Zapana S.  / La Paz

En una reunión de la familia Rea Anabamba, la mamá, doña Juana, de 67 años, decidió consultar a sus seis hijos sobre la vacuna contra la covid. Quería recibir las dosis, pero ninguno le dio una información que llene sus expectativas,  por lo que decidió acudir a un centro de salud, donde absolvieron sus dudas  y se inmunizó. Luego, utilizó su propio caso  como ejemplo para que sus descendientes también accedan  al inoculante.

Juana  es una de los miles de lideresas de familia que se  convirtieron  en clave  para que el resto de sus parientes, hijos, sobrinos y nietos, entre otros,  se vacunen.

 Según  los expertos, estos líderes no son tomados en cuenta para mejorar los niveles de inoculación en la ciudad de El Alto,  que, por cierto, es uno de los municipios con más bajos índices de vacunación del país.

La doctora en psicología social e investigadora titular del Instituto de Investigadores Bolivianos, María Lily Maric,   dijo a Página Siete  que en la ciudad de El Alto la familia juega un rol muy importante a la hora de tomar decisiones, debido a que “la población es migrante de la región aymara, donde  prevalece la familia”.

La especialista aseguró que los aymaras todavía se caracterizan por tener una familia nuclear conformada por papá, mamá e hijos y que incluso aún son familias extendidas porque se incluye a abuelos, padres, hermanos y nietos.

“Aunque dentro de ellas también hay familias mononucleares, pero las mismas  están dentro de las familias extendidas en las que existen líderes, llámese papá, mamá o hijo, quienes transmiten la información al resto”, dijo la experta.

“En cada grupo humano hay una persona que detecta la información y que la traspasa a sus parientes, ya sea de buena o mala forma”, aseguró la especialista  e indicó que  por esa razón  urge  que las autoridades nacionales, departamentales y locales identifiquen dónde están esos líderes para transmitir una información veraz y adecuada sobre las vacunas.

De acuerdo con el reporte epidemiológico del Ministerio de Salud, la urbe alteña –el segundo municipio  que tiene  mayor población de todo el país, con cerca de un millón de habitantes– es en la que menos vacunas aplicó hasta la fecha. Esta ciudad  sólo tiene un avance del 51% de aplicación de las primeras dosis en los mayores de 18 años.

Brigadas  atienden en un punto de vacunación.
Foto: Archivo

El secretario de Salud del municipio de El Alto, Saúl Calderón, aseguró que efectivamente desde hace unas tres semanas “se ha registrado un estancamiento” en el avance de la inmunización, pese a que desde el 14 de septiembre se ha implementado la estrategia de vacunar casa por casa.

“El estancamiento se produjo primero porque la gente ha sido desinformada sobre el inoculante,  por lo que se está vacunando casa por casa para llegar a una inmunización adecuada. Pero este es un momento muy difícil, la gente muchas veces no abre las puertas porque está trabajando”, explicó.

“En realidad, no es que la gente no quiere vacunarse, sino que no tiene la  información adecuada o tiene datos erróneos”, agregó Calderón. Lily Maric, quien también es docente emérita de la carrera de Psicología de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), indicó que una persona, al tener contacto con las redes sociales, “puede tener una información inadecuada sobre las vacunas. Por eso, es importante que las autoridades municipales, departamentales y nacionales identifiquen a la variable que está afectando y dando mal la información en el seno familiar”.

La experta aclaró que “el padre, la madre, la educación de los hijos y el contacto que tienen con la información de medios de prensa, Facebook, entre otros, son, cada uno, una variable”.

Una vez que se analiza cuál variable  es la que está afectando, hay que comenzar a trabajar con ese grupo para “mejorar los índices de la vacunación”.

Para la profesional, la madre juega un rol más afectivo y emocional, por lo que ella puede convencer a la familia con mayor facilidad sobre si es o no conveniente vacunarse.

Eso es lo que hizo doña Juana, quien luego de  recibir la vacuna y ver que no le causó ningún efecto, volvió a  reunirse con sus hijos para pedirles que ellos también se vacunen.

“Mi mamá casi nos obliga a que nos vacunemos, porque nos ha dicho que tenía miedo de que nos pase algo a alguno de nosotros. Nos ha  reflexionado, hasta llorando, nos ha dicho que no quiere que nuestros hijos se queden sin padres, por eso nos hemos vacunado”,  indicó uno de sus hijos, Santos Rea, quien ya llevó a su hijo mayor de 18 años a que también se vacune.

Aunque lamentó que uno de sus hermanos, Gerardo, el mayor de todos, no se haya vacunado, al igual que toda su familia.  “Él dice que no tiene necesidad de vacunarse y que no le tiene miedo a la enfermedad”, contó.

De acuerdo con  Maric, si la familia es autoritaria y dirigida por el padre como figura principal, “el resto por miedo, o por otros factores, acatará lo que diga el papá. Si él dice que se vacunan todos, el resto aceptará y, si dice lo contrario, igual todos le obedecerán”, destacó.

Aunque también se ha visto que debido a la educación que reciben los hijos, ellos pueden  convencer a los padres sobre las decisiones de la vacunación en el hogar, ya que tienen más información.

La  Feria  16 de Julio concentra gran cantidad de personas.
Foto: Archivo

Según  un sondeo que hizo Página Siete  a 20 personas en la Feria 16 de Julio,  una de las más grandes del país,   16 de ellas  aseguraron  que uno de los miembros de su familia influyó en la decisión del resto en recibir o no la vacuna anticovid. Sólo dos indicaron que su iglesia tuvo que ver en su decisión y dos  sostuvieron  que se vacunaron por obligación, por estudios, o para entrar al banco para realizar algún tipo de transacción.

Doña Fabiana Mamani contó que, debido a que en su casa toda su familia se enfermó en la primera ola, cuando le tocó a las personas de su edad (40 años), ella y su esposo acudieron a un punto de vacunación para recibir las dosis. “Después, cuando han dicho que los menores de 18 años se iban a vacunar, mi  esposo a mis tres hijos les he mandado a vacunarse. Ahora todos estamos vacunados”, dijo.

Pedro Raúl Fernández contó que su madre influyó en su decisión de vacunarse. “Los hijos conscientemente hemos ido también a vacunarnos. En la casa somos 10 personas que vivimos y ahora todos ya recibimos hasta la segunda dosis”, comentó  el vecino de la zona 21 de diciembre de El Alto.

En cambio,   Elio García resaltó que en su casa viven 20 personas y ninguno recibió la vacuna. “No creemos en la vacuna. Además, no nos hemos enfermado. Somos fuertes y nos alimentamos bien, esta enfermedad sólo afecta a los débiles”, aseguró.

En el mismo sentido,  Adolfo Churqui dijo   que ningún miembro  de su familia recibió la vacuna. “Es que la gente habla, dice que eso (el inoculante) va a disminuir al pueblo, (es decir) que los que querían vivir 60 años, con la vacuna sólo van a vivir 30. Por eso, hemos hablado con mis hermanos y hemos dicho que no nos vamos a vacunar”, indicó.

Jheny Magne, una joven de 20 años, indicó que a ella le costó mucho convencer a sus papás para que se vacunen contra la covid. “Yo estoy trabajando y me informé que la vacuna ayuda a prevenir la enfermedad grave y por eso me hice vacunar, pero mis papás no querían y, pese a eso, muy apenas los convencí. Ahora estoy más tranquila”, dijo.

De acuerdo con el Sedes La Paz, el municipio de El Alto ha registrado 29.259 casos positivos en las tres olas. De ese total, 872  personas fallecieron a causa de la enfermedad.

Maric indicó que por esa razón es importante que las autoridades hagan un estudio sobre este tema y trabajen con esos grupos. Es importante “ver quiénes son las fuerzas internas y externas dentro del hogar para que se logre llegar a una mayor cantidad de personas con la inmunización”.

“Los medios de comunicación como la prensa y  la televisión no bastan”, dijo la profesional, por lo que aseguró que es importante buscar a esta población en las juntas de vecinos y así llegar con el inoculante  a todos.

La vacunación es una medida para evitar  pasar a un estado  grave

  • Campaña  Desde abril de este año, se comenzaron  a aplicar las vacunas  contra la covid en todo el país.
  • Inmunización  El Gobierno estableció un plan de vacunación en el que la población mayor de 18 años debía inmunizarse según su edad. Pero, debido a la demanda, se decidió ampliar para todos.
  • Vacunas  Al país llegaron cinco tipos de vacunas: Sputnik V, AstraZeneca, Sinopharm, Pfizer y Janssen de J&J.
  • Acceso De acuerdo con el Ministerio de Salud, los adultos mayores fueron los más conscientes y acudieron a los puntos de inmunización  para recibir la vacuna. Pero,  los jóvenes de 35 a 40 años son los que más se resisten.
  • Tercera dosis  A mediados del mes de  octubre, el  Gobierno anunció que se contaba con unas 600 mil vacunas AstraZeneca que estaban por vencer. Por esa razón, el Ejecutivo  decidió aplicar la tercera dosis a los que recibieron la segunda dosis dos meses antes.
  • Jóvenes  Ahora también se decidió ampliar la vacunación a los adolescentes  de 12 a 17 años, previa autorización de sus padres.

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