Brasileños piden ayuda a Bolivia para acceder a las pruebas Covid

La alcaldesa del municipio beniano de Guayaramerín, Helen Gorayeb, advirtió que si algún extranjero busca ingresar al país sin prueba PCR deberá retornar a su tierra.
viernes, 2 de abril de 2021 · 05:04

Verónica Zapana S.  / La Paz

Muchos ciudadanos de poblaciones fronterizas de Brasil que necesitan pasar al lado boliviano  no cuentan con recursos  para pagar las pruebas de la Covid-19. Ante esta situación,  la prefeita (alcaldesa) de Guajará Mirim (Brasil) solicitó a su par de Guayaramerín (Bolivia) ayudar con pruebas  a los brasileños. 

“A pesar de que nosotros hemos endurecido nuestras medidas en la frontera, continúa el flujo de la  gente. Por eso hemos solicitado que para ingresar al país o salir una persona debe demostrar con un documento  que es Covid negativo,  que no está cursando con la enfermedad”,  dijo    a Página Siete la alcaldesa del municipio beniano  de  Guayaramerín, Helen Gorayeb.

De acuerdo con la autoridad municipal, esta determinación fue compartida  en una reunión con la  alcaldesa de Guajará Mirim (Brasil), Raissa da Silva. Gorayeb dijo que en ese encuentro, Da Silva le comunicó que “Brasil no tiene recursos económicos”. “Me indicó que están  peor que nosotros para comprar las pruebas y como gobierno no  pueden dar de forma gratuita este tipo de estudios a la gente, tal como se hace en Bolivia”, sostuvo.

“Para ellos es difícil (presentar  el  documento de negatividad porque) no tienen pruebas”, agregó. Indicó que para el municipio de Guayaramerín sería de mucho riesgo aceptar que ingresen sin  el documento de prueba negativa. Explicó que lo sienten mucho, pero nadie podrá  entrar  al país sin su certificado de negatividad. “Así que  es mejor  que no  pasen y  no lleguen a Guayaramerín porque de todos modos deberán retornar”, aseguró.

De acuerdo con la alcaldesa de Guayaramerín, incluso su par de Brasil  solicitó “que si su población ingresaba a Bolivia, por qué  nuestro país no se encargaba de  tomar la prueba, a modo de ayuda”. “Pero  les dijimos que no porque las pruebas son sólo para los bolivianos”, indicó.

La alcaldesa beniana aseguró que -de ser así- las  pruebas que llegan al municipio “no alcanzarían para la población boliviana”. Comentó que no entiende cómo una población brasileña que pertenece a  un país de gran potencia mundial no puede comprar sus propias pruebas.

Explicó que pese  a  la disposición de las nuevas medidas de circulación en la zona fronteriza, la  población continúa incumpliendo  las disposiciones. “Cada día pasan unas 100 personas por el paso fronterizo”, agregó.

Según uno de los vecinos, que prefirió  no dar su nombre,  existen otros lugares por donde la gente se da modos para pasar de uno a otro lado. 

“Lamentablemente el control por el puente provoca que la gente pase la frontera por otras vías. Muchos nos trasladamos a Brasil para  comprar alimentos”, sostuvo el habitante. 

El Gobierno nacional determinó ayer mediante decreto supremo el cierre de la frontera con Brasil  por  siete días. Esta medida se aplicará desde  hoy.

De acuerdo con la norma aprobada por el  gabinete ministerial,  los municipios fronterizos dispondrán diariamente el tránsito para actividades comerciales durante tres horas. Para pasar, las personas  deberán presentar una prueba negativa de PCR de 72 horas antes.

Ante esa decisión, el Comité Operativo de Emergencia (COEM) emitió la Resolución 07/2021 que tiene vigencia desde ayer hasta el 8 de abril y establece  que  la circulación en el paso fronterizo será de 8:30 a 11:30. “Se prohíbe actividad física y actividades religiosas por Semana Santa”, indica la norma.

La situación de Pando

Para el expresidente del Colegio Médico de Pando  Wilson Salazar, el cierre de fronteras  sería como una forma de  “legalizar el contrabando” porque la población de Cobija todos los días realiza sus compras de alimentos en Brasil. “De ahí traen arroz, fideo y todos esos abarrotes porque allá  los costos son más bajos en comparación con los precios de los productos que se venden Bolivia”,  aseguró a Página Siete el especialista.

El médico contó que incluso viajan al vecino país para adquirir medicamentos. “Muchos de los fármacos que usamos  en Pando son de Brasil. Por ejemplo, en Bolivia no hay midazolam y nos indicaron que llegará en ocho días. Pero, para comprar este producto debemos cruzar al frente,  (a Brasil)”, sostuvo.

“Cerrar las fronteras es como cerrar la puerta de entrada de comida y alimentos”, sostuvo Salazar y reiteró que  esta medida complica más  al departamento y no ayuda. “No resuelve el problema”, explicó.

Recordó que en los hospitales de Cobija, Roberto Galindo y Hernán Messuti, están al límite del colapso porque se incrementan los casos complicados de Covid. Sostuvo que  las camas están llenas, además el oxígeno está al límite.

 

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