Peregrinos con barbijos vuelven a los pies de la Virgen tras 2 años

Cargados de fe, centenares de fieles recorrieron los 150 kilómetros que separan la sede de Gobierno del Santuario de Copacabana a orillas del Lago.
domingo, 4 de abril de 2021 · 05:22

Leny Chuquimia /  La Paz

Tras dos años de ausencia, centenares de peregrinos con barbijos llegaron hasta la Virgen de Copacabana en el santuario  a las orilla del lago Titicaca. La fe fue el principal impulso para quienes, en medio de la pandemia, decidieron realizar la travesía de 150 kilómetros.

“Vengo en agradecimiento. En casa nos enfermamos todos, mi  hermano es el que se puso muy mal y  pedimos a la Virgen que lo cuidara  e intercediera  por él para que consiga la sanidad. Ahora voy a visitar a la mamita para agradecerle que mi familia aún está toda junta. Él no puede venir porque aún tiene secuelas de la Covid”, contó Raquel P.

 Ella salió con un grupo de caminantes la noche del miércoles, cuando la lluvia hacía estragos en  La Paz y El Alto. A su equipaje básico (un botiquín, dos mudas de ropa, medias de algodón, agua, limones y dulces)  sumó cuatro barbijos de tela y una botella de alcohol en gel. Además de un termo  con mate de  wira wira y jengibre, para paliar el frío de la noche.

A diferencia de años pasados, en esta ocasión los grupos de peregrinos se redujeron con el fin de evitar el contacto innecesario. En la ruta se pidió mantener los protocolos de bioseguridad y la caminata se hizo pesada por el uso de los barbijos.

    “Se hace algo complicado respirar bien y a momentos uno se agita o se sofoca. Pero  al caminar y meditar eso pasa desapercibido. Para eso es este viaje, para reflexionar y refirmar nuestra fe”, dice  Juan Pablo Mollericona. 

 Es peregrino desde hace casi dos décadas. Este año debería cumplir 19 caminatas ininterrumpidas  pero, por la cuarentena, en  2020 se quedó en casa. 

 Por la pandemia, el año pasado, el municipio de Copacabana cerró sus puertas al turismo. Un párroco   había dado positivo y la llegada de los fieles al santuario,  una de las actividades que mueven toda la economía de la región, se vio cancelada.


La  peregrinación  comenzó con una oración para pedir protección en el camino.
Foto:APG

“Sólo en Semana Santa, el año pasado hemos perdido dos millones de bolivianos. Hubo pérdidas  en el sector hotelero, gastronómico y de transporte”, afirma el alcalde saliente Félix Nina.    

“Alquilo casa para viajeros en  Copacabana. Espacios amplios  a dos cuadras de la plaza principal”, señala uno de tantos anuncios que ofrecen hospedaje.

Los propietarios de estos inmuebles    esperan con ansias que la llegada de los creyentes reactive la economía en la región.

  En estas fechas, el municipio lacustre solía recibir alrededor de 10.000 visitantes que ocupaban todos los hoteles, alojamientos y casas particulares que rentan algunos de sus espacios. 

   Muchos no sólo recorrían el santuario, sino que también  visitaban las poblaciones aledañas. Los establecimientos  gastronómicos y comerciales asentados en todo en camino también generaban  ingresos.     

“El camino no es como   otros años. Antes había puestos de té, café y sitios de descanso  en  todo el camino. Ahora hay algunos pero no muchos”, cuenta Cristina Ávila.

 La noche del jueves pasó el estrecho de Tiquina, en medio de una clima agradable, muy diferente del de la ciudad, que atravesaba un frente frío con lluvias y tormentas eléctricas. 

“Estaba muy despejado   y la luna se veía hermosa. Ver los paisajes después de  tanto tiempo que estuvimos encerrados fue muy especial. Ahora sólo quiero llegar a los pies de la Virgen para  agradecer que tengo la oportunidad de estar viva”, manifestó.

El agradecimiento y el pedido de salud es el común en los viajeros que tras un año difícil emprenden el viaje para fortalecer y reavivar su fe ante la Virgen.


La bicicleta  fue el medio más usado este año para llegar hasta el  santuario.
Foto: APG

 Plan Virgen de Copacabana 

Con una misa y la bendición de la Mamita del Lago,  las Fuerzas Armadas dieron inicio al “plan Virgen de Copacabana”.

“Los peregrinos han empezado a trasladarse desde diferentes puntos del país  hasta  el santuario. Por ello se capacitó al personal para realizar el apoyo a la población; desde el ingreso a la zona lacustre, su llegada al santuario y su retorno a La Paz”, dijo el comandante de la Armada Boliviana, Franz Valdiviezo. 

Para  ello se patrullará toda la zona y se realizarán los controles  en puestos fijos y móviles de todo  el sector lacustre. En estas acciones participan  más  de 500 efectivos del Cuarto Distrito Naval “Titicaca”.

 Además, con el fin de garantizar el bienestar de los peregrinos durante su estadía, la Intendencia    Municipal de Copacabana reforzó los controles en centros de hospedaje, establecimientos gastronómicos, tiendas de barrio y otros.

   “Se decomisaron bebidas alcohólicas, alimentos en mal estado o con fechas vencidas para garantizar la salud de los visitantes”, manifestó la intendente,    Victoria Larruta.

 

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