Periodistas reciben su día con luto por 18 muertes por Covid, despidos y crisis

El gremio afronta tiempos difíciles para sus profesionales que trabajan en primera línea. Los periodistas alientan a sus colegas a resistir y reinventarse en el oficio, pese a las adversidades y riesgos.
lunes, 10 de mayo de 2021 · 05:24

Madeleyne Aguilar A / La Paz

El Día del Periodista  llega este 10 de mayo con luto. El último año el coronavirus se llevó la vida de al menos  18 trabajadores de la prensa; debido a la crisis económica hubo  despidos  en medios y, en las últimas semanas, la libertad de prensa se ve amenazada por procesos que no respetan la Ley de Imprenta. Ante este  escenario, los periodistas se ven obligados a renovarse y dan un mensaje de aliento a sus colegas: resistan.

“Recibimos el Día del Periodista con mucha consternación. Hemos perdido muchos compañeros de radio, televisión y prensa escrita;  tristes porque un alto porcentaje de colegas se ha quedado sin trabajo y hasta sin recibir sus beneficios sociales”, lamentó el representante de la Federación de Trabajadores de la Prensa de La Paz, Edgardo Vásquez.

18 muertes

El dirigente paceño dijo que  la Covid-19 atacó con saña a los trabajadores de la prensa con cientos de contagios y decenas de decesos. “En la federación   tenemos una emisora y el año pasado lamentamos la muerte del periodista  Víctor Luna, que tenía allí su programa”, contó  Vásquez.

 “Se sabe que en PAT ha estado contagiado todo el equipo de producción. Similar situación sucedió en Unitel, el 90% del departamento de prensa. En  ATB también,  un 50% de los miembros de prensa y producción. Y muchos compañeros de prensa y talleres estuvieron enfermos en todos los medios”, señaló el representante.

El primer deceso a causa del virus que se lamentó en el gremio fue el de Jacinto Quispe, de Tigo Sport, quien murió el 24 de mayo de 2020. A él le siguieron Vladimir Flores, de Max Visión en Potosí, el 20 de julio; Rubén Darío Méndez, de la Asociación de Periodistas de Santa Cruz falleció el 30 de mayo. El 3 de septiembre, la pandemia apagó la vida de Jesús Rodríguez, la emblemática voz de la Red Uno. 

“Era nuestra voz comercial. También falleció el exjefe de prensa Marcos Montero, pero es importante aclarar que él contrajo la enfermedad cuando ya no trabajaba en el canal”, señaló el jefe regional de prensa La Paz, Yery Guiteras.

Respecto a los contagios en la Red Uno, Guiteras señala que “son más de 100 personas las que enfermaron en las  ciudades del eje troncal”. La pandemia también los afectó en lo laboral y económico, como a todos los medios.

La reinvención del oficio

La pandemia obligó a los periodistas a reenfocar su forma de trabajo. En muchos medios se impuso el trabajo a distancia. La cobertura en vivo siguió siendo necesaria, pero requirió de máximas medidas de protección para evitar los  contagios. Se reforzaron los canales digitales 

  “Los periodistas tuvimos que adaptarnos a nuevos formatos y ritmos de un minuto a otro, poniendo en práctica lo que sabíamos y lo que ni siquiera sospechábamos. Fue un desafío sin precedentes. A esto se sumó el azote de la pandemia al gremio: casi una veintena de colegas perdieron la vida por la Covid-19 y muchos otros tuvieron que alejarse de sus coberturas por el riesgo de enfermar” explica la directora de Página Siete, Isabel Mercado.

A la crisis sanitaria siguió la debacle económica con ausencia de anunciantes para los  medios.

La situación no era buena para ninguna área. El periodismo deportivo, por ejemplo, paró. El 15 de marzo de 2020 se jugó el último partido de la División Profesional de fútbol. 

Álvaro Andrés Fúnes trabaja en los programas  Los Dueños de la Pelota, en radio, y No mentiras, en televisión. Él relató  cómo esa larga pausa, de marzo a diciembre de 2020,  significó la suspensión de ingresos de publicidad. “Los  trabajadores han tenido que esperar para que se les pague, porque  ¿cómo se les pagaría los sueldos? Imposible, si los equipos estaban en cuarentena”, explicó.

 Ante esta situación,  su equipo de trabajo se vio obligado a reinventarse. Optaron por realizar entrevistas por teléfono, ya que no había conferencias. 

“Antes de la pandemia íbamos todos los días a la radio, en tres ediciones, pero decidimos no desistir. Montamos una cabina en mi casa. Mi comedor era mi estudio de trabajo. El relator venía a medio día para hacer el programa. Cuando terminaba, recogía todo para comer ahí”, recordó Funes.

  2021 con más pérdidas
 

En los dos primeros meses de  2021 se lamentó el deceso de nueve connotados periodistas en el país . El 12 de enero, Juan Ramón Flores, de Unitel, perdió la batalla contra  la Covid-19 después de meses de luchar contra el virus. El 14 de enero  murió el director de medios estatales  José Aramayo. El 17 de enero, en Montero (Santa Cruz), falleció Óscar Pérez Quiroz de RTV Mundial.

En la semana del  17 y el 22 de enero se lamentaron los decesos de cinco reconocidos trabajadores de la prensa: Iván Miranda Balcázar falleció el 18 de enero; Jorge Laura y Félix Vargas, el 20 de enero; Lucio Peralta y José Nogales, el 22 de enero.

  El 3 de febrero se perdieron las vidas de Edwin Flores y Carlos Torres. Mientras  que el 10 de febrero  murió el destacado periodista y apasionado por la radiodifusión Augusto Peña.

La pandemia también se llevó al decano de la prensa, Antonio Gonzales, el 26 de abril. Este periodista potosino había sobrevivido a la época de dictadura.

La crisis continúa

La pandemia significó también la crisis  económica para los medios de comunicación. Al respecto, el director ejecutivo de la Asociación Nacional de la Prensa (ANP), Franz Chávez , señaló que la cuarentena cambió bruscamente el trabajo en los diarios impresos.

 “Mientras la gente era obligada a quedarse en casa, el letargo de los diarios llegaba lentamente.  Las rotativas pararon,  periódicos dejaron de circular, cientos de canillitas dejaron de repartir  puerta a puerta, o en puestos de venta. Las caídas de ingresos fueron estrepitosas”, señaló.

Como consecuencia hubo despidos. “Yo estaba trabajando en un periódico. Y nosotros ya veníamos golpeados por los conflictos sociales que se habían dado en 2019. Se estaba tratando de mantener, pero comenzó la Covid y luego nos despidieron”, contó el  fotoperiodista Luis Gandarillas.

En plena pandemia y sin trabajo, como muchos colegas, Gandarillas  se convirtió en  freelance  y continuó trabajando incluso en la cuarentena total. “Aprovechando que la ciudad estaba vacía, se tenía imágenes que nunca se habían visto”, contó. Gracias a esa labor logró ser colaborador de la agencia  France Press.
 
Remarcó que este 2021 recibe el Día del Periodista “con más orgullo que en otros años, por todo lo que nos ha tocado vivir”.

Durante  todas la olas de la pandemia  los trabajadores de prensa continúan trabajando en coberturas de primera línea, con el riesgo que ello implica. Por ello, el gremio solicita que se lo considere para recibir la vacuna. 

El 19 de enero de 2021, la ANP emitió un  pedido al Gobierno: “La organización de medios exhorta a extremar cuidados y a aplicar los protocolos sanitarios por la preservación de la vida”. 
 

El fotoperiodista  Luis Gandarillas trabajó en pandemia.
Foto: Luis Gandarilla

      Punto de vista

Isabel Mercado  Directora de Página Siete
Varias pandemias a la vez


 

La crisis de audiencias y sostenibilidad de los medios ya se avizoraba antes de que el coronavirus se instalara en nuestras vidas. El crecimiento digital iba emparejado con un desgaste de los modelos tradicionales de negocio de los medios y una precarización de las condiciones de trabajo de los periodistas. 

La llegada de una pandemia mundial como la que vivimos hace más de un año significó, por tanto, algo así como un golpe de gracia para los medios y el periodismo. Muchos diarios dejaron de circular por largos meses y mientras la audiencia digital iba en aumento, los recursos menguaban sin freno.

 Llegó el momento de la innovación sin anestesia: tuvimos los periodistas que adaptarnos a nuevos formatos y ritmos de un minuto a otro, poniendo en práctica lo que sabíamos y lo que ni siquiera sospechábamos. Fue un desafío sin precedentes. A esto se sumó el azote de la pandemia al gremio: casi una veintena de colegas perdieron la vida por la Covid 19 y muchos otros tuvieron que alejarse de sus coberturas por el riesgo de enfermar. 

A la crisis sanitaria se sumó la económica, pues en muchos medios hubo despidos o reducciones salariales. En todo este contexto, no faltaron tampoco las presiones, los amedrentamientos y persecuciones a periodistas tanto de parte del gobierno transitorio como del actual. Y como todo lo malo se aprende, esta conducta intolerante con el rol de fiscalización de la prensa se ha extendido a otros actores. 

Un claro ejemplo ha sido la carta del abogado Jhasmani Torrico dirigida a 13 medios de comunicación de circulación nacional pidiendo datos de los periodistas que cubrieron los procesos que tuvo en la justicia ordinaria, esta violación a la libertad de expresión logró afortunadamente el rechazo del Ministerio de Justicia que le recordó que la Ley de Imprenta está vigente. Son, como se advierte, tiempos duros para el periodismo y los periodistas. 

Tiempos de muchas dificultades y amenazas a su trabajo y estabilidad.  Esperemos que las pandemias de las amenazas, la desinformación, la inestabilidad laboral y otras sean superadas a favor de un buen periodismo y de la democracia.

 

Una jueza dio curso a un  proceso contra 13 medios 
Advierten amenazas a la libertad de prensa 

 

Asociaciones gremiales advierten sobre el riesgo que corre la libertad de prensa, después del  proceso penal que inició el abogado sentenciado  Jhasmani Torrico  contra 13 medios de comunicación, en abierto irrespeto a la Ley de Imprenta vigente en el país. 

“Toda vez que  se pretende investigar a un o una periodista con motivo de su labor, no sólo se atenta contra la libertad de expresión, sino también se atenta contra el derecho de la población a  ser informada y de tomar decisiones libres, autónomas e informadas”, señalan el memorial de respuesta que emitieron los directores de los diarios El Deber, Los Tiempos y Opinión  

Jhasmani Torrico fue acusado  por los delitos  de  tortura y  secuestro, después de que   se hicieron virales unos videos en los que él  aparecía golpeando  y amenazando a dos hombres para exigirles que paguen una deuda. En uno de los videos, él violentó a un mecánico para presionarle y que firmara un  compromiso de pago. 

Torrico fue sentenciado en febrero a seis años de cárcel. No obstante, en una audiencia de apelación efectuada el 24 de abril de este año, una jueza definió darle detención domiciliaria, arraigo y el  fianza; medida que fue revocada tras la apelación.

En el interín,  la jueza Sofía Camacho Almanza, del Juzgado de Sentencia Penal N° 9 de Cochabamba, dio curso a la petición de Torrico de conminar a 13 medios de comunicación del país para que entreguen todo lo publicado sobre él desde julio de 2018 hasta 2021. Además, solicitó nombres completos de periodistas, editores, directores y de las personas relacionadas con la edición y titulación de notas.

El artículo 106 de la Constitución atribuye al Estado la función de “garantizar a las trabajadoras y los trabajadores de la prensa, la libertad de expresión, el derecho a la comunicación e información”. El principio de defensa del secreto de la fuente periodística, comprendido en el artículo 8 de la Ley de Imprenta.

 La Asociación Nacional de Periodistas de Bolivia (ANPB) , la de La Paz (APLP) y la ANP  rechazaron el proceso iniciado por el abogado  sentenciado. Advierten que Torrico  busca  “intimidar” y “silenciar” a la prensa. La demanda vulnera  la Constitución, la Ley de Imprenta y el Pacto de San José.

 

AVISO IMPORTANTE: Cualquier comunicación que tenga Página Siete con sus lectores será iniciada de un correo oficial de @paginasiete.bo; otro tipo de mensajes con distintos correos pueden ser fraudulentos.
En caso de recibir estos mensajes dudosos, se sugiere no hacer click en ningún enlace sin verificar su origen. 
Para más información puede contactarnos

52
49

Otras Noticias