Intensivistas valoran si una persona se puede salvar o no antes de ingresar a UTI

Los profesionales aseguraron que es doloroso ver la peregrinación de los pacientes y los familiares por una unidad de terapia intensiva. Por la crisis, el Gobierno adquiere oxígeno de Brasil, Chile y Argentina.
lunes, 31 de mayo de 2021 · 05:30

Verónica Zapana S. / La Paz

“Hace una semana recorrí más de cuatro hospitales entre el seguro social, el sistema público y  privado. No  recibieron  a mi hermano porque indicaron  que estaban llenos. En uno de los centros, los médicos valoraron a mi hermano y me indicaron que estaba muy mal. Mientras ingresó a emergencias, mi hermano murió”, contó  Emiliana.

 Con la voz entrecortada, la mujer aseguró que si su hermano hubiera  ingresado días antes a una  UTI, quizá se hubiera salvado, pero   “fue muy tarde”. Y es que en los días pico  de la tercera ola, las unidades de terapia intensiva están colapsadas. Tal es la crisis que antes de ingresar a  un paciente a una UTI,  los intensivistas  se ven obligados a valorar  si  se puede salvar o no.  

El  vicepresidente de la Sociedad Boliviana de Medicina Crítica y Terapia Intensiva (Sbmcti) filial La Paz, Patricio Gutiérrez, explicó que  no hay camas  de  UTI en    todos los hospitales públicos, de la seguridad social y privados. “¿Qué es lo que ocurre con el paciente que ha sido valorado por el intensivista y que no hay espacio? Se realiza una priorización. No es por orden de llegada, sino por la gravedad y la severidad de la enfermedad”, dijo a Página Siete el especialista.  “El paciente más grave y el que tiene mayor probabilidad de sobrevivir es el que está primero en esta lista, no el que llegó primero”,  agregó.

 Esta misma situación se vive en  Santa Cruz, según  el presidente de la Sbmcti de ese departamento, José Luis Prieto, quien dijo  que es muy doloroso ver a los pacientes y a las familias buscando camas y medicamentos. “La función que no  queremos hacer es  la de negar la cama a un paciente”, aseguró.

 Prieto explicó que  “ahora los médicos buscan opciones (y ven) que un  paciente  tenga mayores chances de vivir”.  “Estamos yendo a una situación muy delicada,  incluso para la formación que tenemos porque nuestra labor es la de  curar y sanar a todos los pacientes” dijo.

 De acuerdo con el especialista, este  panorama  actual  de las UTI en los hospitales muestra  que Bolivia está  en una “situación muy crítica”,   pero eso no es de ahora, sino de hace mucho tiempo.

El presidente de la Sbmcti  de Bolivia, Joel Gutiérrez, explicó que eso ocurre desde la primera ola de la pandemia y  ahora que comenzó la tercera ola, “la situación es dramática”.

De acuerdo con el Ministerio de Salud, Bolivia ya ingresó  a la tercera ola de la pandemia del  coronavirus. En las últimas semanas,  el país reportó un ascenso de casos  y llegó  a más de 3.000 nuevos  infectados y más de 100 decesos por día.

Gutiérrez indicó que el índice de decesos de los que ingresan a terapia intensiva es muy  elevado. “Es del  85%. La variante brasileña genera  mayor rapidez en la instalación del virus en el pulmón, además causa  mayor daño a ese órgano”, aseguró.

Según el vicepresidente de la Sbmcti filial La Paz,  un paciente  puede mejorar y ser dado de alta de una UTI,  pero  este placer  demora entre un mes y mes y medio. “Con eso se libera una cama, pero es muy difícil”, dijo  e indicó que la otra probabilidad es  la muerte  del  paciente e   inmediatamente ingrese otro.

“A eso se llama cama caliente, últimamente es de la única forma en la que se trabaja”, explicó el jefe de la Unidad de Terapia Intensiva del Hospital del Norte de La Paz, Antonio Viruez.

El profesional explicó  que eso sucede porque los casos de Covid están en ascenso y la población no está asumiendo las medidas de bioseguridad correspondientes. “Van  a fiestas y reuniones. Lastimosamente se automedican y acuden al médico cuando es muy tarde”, dijo. 

Esta situación se vive en todo el país. El presidente de la Sbmcti  filial La Paz, Juan Guerra,  aseguró a Página Siete  que eso sucede porque las autoridades municipales,  departamentales y nacionales no asumen las restricciones  correspondientes.

“Es difícil continuar en esta situación”, dijo  Guerra e  indicó que lo peor es que se vienen días muy duros para el país porque recién se llegará al pico más alto de la pandemia.

El jefe de la Unidad de Epidemiología del Servicio Departamental de Salud (Sedes) La Paz, Mayber Aparicio, indicó que el pico más alto de la pandemia se vivirá de  tres a cuatro semanas y que por el momento existe un ascenso de casos.

Escasez de personal y fármacos

Guerra   aseguró que pese a la crisis, en las unidades de terapia intensiva falta personal, medicamentos y equipos.

“Existen muchos colegas que no recibieron salario de los servicios que realizaron en la segunda ola. Lo  peor es que hasta ahora no hay siquiera la posibilidad de renovar el servicio. Hay mucha burocracia, piden una infinidad de informes”, dijo Guerra, por lo que indicó:  “Nosotros suplicamos a las autoridades que sean rápidas y no  burocráticas”.

Además, Guerra  se preguntó: “¿qué profesional  puede trabajar cuando su salario está en veremos? Eso no  alienta”. 

De acuerdo con datos de la Sociedad de Intensivistas, en Bolivia el 40% de los especialistas en esa área no tienen  ítem y sólo trabajan a contrato. 

Para el presidente de la Sociedad, esta situación  significa un maltrato para el sector. Recordó que en  esta pandemia,  estos especialistas  son los que están en primera línea batallando contra la  Covid-19. 

El único terapista intensivo de Cobija, Alfredo Condori, indicó que además de la falta de pagos, también hay una carencia de  equipamiento. “Estamos trabajando con ventiladores chinos y no son los adecuados para el  manejo de pacientes. (…)  No descanso de pedir a las autoridades. No tenemos condiciones, pero tenemos la voluntad”, dijo.

 

Su colega  Prieto indicó que también faltan medicamentos.  “Midazonal, Atracurio y  Fentanilo para la sedación”, dijo al detallar que por paciente se usan 30 ampollas, es decir que un enfermo  en 10 días necesita   300 ampollas de los dos primeros y del tercero,  100.

 Por esa razón,  los familiares deben ir a peregrinar por estos fármacos. Falta también oxígeno,  por cada paciente se requiere de 10 a 12 tubos por día.

En Cochabamba, la situación es terrible. La  población acude en horas de la madrugada para conseguir un botellón de oxígeno.

 


En Santa Cruz pasa lo mismo. En La Paz, las distribuidoras  de   este insumo vital ya no ofertan el producto porque  las empresas  deben abastecer a los hospitales  públicos, privados y de la seguridad social.

El vicepresidente de la Sociedad de Intensivistas     filial La Paz indicó hace unos días a Página Siete que como  consecuencia de la escasez de medicamentos, falta de algunos equipos y de personal, en La Paz no funcionan 13 de las 84 camas de terapia intensiva para atender a pacientes Covid. Esta situación se refleja  en el último informe que presentó el Ministerio de Salud, aunque en ese documento no se  especifica  cuáles son los hospitales.

Sin embargo, según una  investigación,  siete de las 15 camas de UTI  del Hospital del Norte no funcionan por esas causas y cinco en el Hospital del Sur.

“Estamos al frente de la pandemia, conocemos la realidad y el dolor de la gente suplicando por una cama;  (por eso) de una vez, el Gobierno debe ponerse los pantalones para todos porque todos somos bolivianos”, sostuvo  el presidente de la Sbmcti.

 

El Gobierno  nacional -a través del Ministerio de Salud- informó hace unos días que las importadoras tienen medicamentos  y por esa razón garantizó el abastecimiento de los fármacos.

  Se informó también  que se importará oxígeno. De hecho, el Gobierno  llevó dos toneladas de oxígeno al Hospital del Norte de Cochabamba , además de un generador de oxígeno móvil para los  centros de  Cercado.

El Ejecutivo entregó medicamentos,  como Remdesivir,  Metoclopramida, Diazepam, Vancomicina, Ceftriaxona y  Ácido Ascórbico, entre otros.

 Se informó  además que Brasil liberará la exportación de   320 toneladas de oxígeno y también de Chile se importarán 85 toneladas de este insumo. 

    La Sociedad Boliviana de Terapia Intensiva está   en emergencia
“Los que vivimos el viacrucis  somos nosotros (...) no damos abasto”

Para el presidente de la Sociedad Boliviana de Medicina Crítica de Terapia Intensiva (Sbmcti) filial Cochabamba, Álex Ortega, la situación en  este departamento es muy complicada. 

“Los que vivimos el viacrucis, somos nosotros. Son días enteros buscando terapia intensiva,  no podemos dar abasto a todos”, dijo el especialista y aseguró que esa  situación  ocurre en los tres sistemas: público,  de  seguridad social y privado. 

“Estamos en un colapso total”, dijo el profesional el pasado viernes en la conferencia de prensa en la ciudad de Sucre, en la que  los  especialistas  del área se declararon en emergencia.

Ortega  dijo  que a nivel nacional   la situación es similar. “Sabemos que no hay camas y  oxígenos. Existe  otro tipo de falencias”, dijo. 

En medio de la desesperación, Ortega  contó que “la gente se muere porque no llega (al hospital),  no se le brinda el cuidado necesario. Estamos  cansados por la falta de personal capacitado y medicamentos, y por la imposibilidad de cubrir a todas las familias de Cochabamba. En el Viedma, la Caja Nacional y los hospitales privados es extremadamente feo (lo que está pasando)”, afirmó.

“Esto está empezando y Dios quiera que logremos contener algo, de lo contrario más pacientes van a fallecer, no sólo en Cochabamba, sino a nivel nacional. Hagamos algo para que se contenga el virus”, sostuvo.

 La representante de Oruro de la  Sbmcti, Elizabeth  Mansilla, aseguró que en ese departamento también colapsaron los hospitales.  “Quisiera pedir al Ministerio de Salud que doten la medicación porque estamos viendo de cerca la muerte. Es muy doloroso para todas las familias bolivianas”.

El presidente de la Sbmcti, Joel Gutiérrez, indicó a Página Siete  que pese a esa tragedia,  los especialistas de esta área tienen toda la predisposición y la  fortaleza para continuar con la tercera  ola y las que puedan venir.  “Pero pedimos que se llegue a  una coordinación  con los especialistas; nosotros entendemos de esto, no de política”, dijo.

El presidente de la Sbmcti  filial La Paz, Juan Guerra, aseguró que por esa razón es importante que las autoridades municipales y departamentales asuman decisiones en los Comités Operativo de Emergencias (COE) con la participación y la opinión de los especialistas.

“Nosotros acudimos a las reuniones del COE, pero los únicos que tienen voz son los choferes y los gremiales, quienes aseguran que no pueden parar en sus actividades por la falta de recursos económicos”, indicó Guerra, pero aseguró que  en caso de no aplicarse las  medidas de bioseguridad  sugeridas por los especialistas, la situación a futuro será muy  “caótica”.

Gutiérrez aseguró que por todas esas razones,  la situación de esa área “es dramática y catastrófica” en todo el país.

Ante esa situación, el vicepresidente de la Sbmcti  filial La Paz, Patricio Gutiérrez, resaltó que la única manera de cuidarse de la transmisión del coronavirus es con el cumplimiento de las medidas: el uso de barbijo, el constante lavado de manos y  el distanciamiento social. “Con eso no sólo se cuidan ellos,  sino también a sus seres queridos”, dijo.  
 

 

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